Un día como hoy pero del año 191 8, se declaraba Parroquia la que en aquel entonces se consagraba Templo de Guadalupe, a pedido del Obispo Juan Agustín Boneo. Espera un fin de semana de grandes festejos para los feligreses, con quienes Aire Digital tuvo el placer de hablar en tan importante fecha.
Guadalupe, 100 años atrás
“Por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica”, en vista de los vecinos y el pueblo guadalupano, Boneo solicitó la independencia de la parroquia de Guadalupe de la jurisdicción de las parroquias San Bautista y San José de los Agustinos Recoletos.
En aquel entonces ese sector era un paraje, ubicado muy lejos del casco céntrico e histórico de la ciudad. Era algo bastante impensado que en esa época se proclame parroquia, ya que en la zona existían muy pocas casas, quintas y terrenos, además del templo, la casa del sacerdote y el Seminario creado en 1907.
Aunque no era una zona poblada, era importante por iniciativa de la gente misma, debido a la presencia de la Virgen. “Cuando Boneo la elige patrona de la diócesis y se lo pide al Papa, no era algo que haya estado asumido por los sacerdotes, sino que era a pedido de la gente la que peregrinaba hacia Guadalupe y contrataba ellos un sacerdote para que llevara a cabo la celebración”, contó el Padre Olidio Panigo en Aire de Santa Fe.
Además, la visita y el acompañamiento a los ancianos y enfermos, se dificultaba por las distancias y la movilidad de aquel entonces, ya que debían ser asistidos por el sacerdote de la Parroquia San Juan Bautista.
Entonces, la creación de una parroquia con un sacerdote ya estable, servía al movimiento de la vida espiritual de esa zona, ya que no se vieron más en la necesidad de trasladarse para también la realización de bautismos y consagración de matrimonios.
“Un obispo cuando crea una parroquia suele consultar a los párrocos vecinos a ver qué les parece y todos habían dicho que no era necesario, pero Boneo tenía una devoción muy especial por la Virgen de Guadalupe, y eligió escuchar los consejos, pero no guiarse por ellos”, nos relató el Padre Panigo.
La elección de la fecha no fue espontánea: ese 19 de septiembre, el Monseñor Juan Agustín Boneo cumplía 50 años como sacerdote.
Foto: Gonzalo Gorosito
Testimonio de los feligreses
En conmemoración de los 100 años de la Parroquia de Guadalupe, hablamos con sus feligreses sobre su vida en la comunidad guadalupana.
El sacerdote Olidio Panigo hizo abierta la invitación al concierto que se llevará a cabo el viernes 21 a las 21 hs. en el que se disfrutará de la orquesta sinfónica y el coro polifónico provincial. Y el día domingo a las 19.30 hs. se llevará a cabo la bendición y Santa Misa de Acción de gracias, presidida por Mons. S. Fenoy.
La Basílica: su historia completa
En las grandes extensiones de tierras ubicadas en el norte de la ciudad, de su propiedad, don Juan González de Setúbal mandó a construir un oratorio para venerar a la Virgen de Guadalupe.
Tiempo después, la familia Setúbal encarga a Francisco Javier de la Rosa el trabajo de mantener el oratorio, que se encontraba en estado deplorable. Como era un trabajador infatigable, se transformó en albañil y comienza a construir, el 4 de diciembre de 1779, la capilla que se mantuviera hasta los primeros años del siglo XX.
En 1880 colocó en ese santuario la nueva imagen, tallando el altar de madera y pintando sus adornos. También fundió las campanas y otros objetos de culto.
Los habitantes de los alrededores ya se hacían presentes en los tiempos de González Setúbal para rezarle a la Virgen, pero se acentuó luego que Francisco Javier de la Rosa construyera la capilla. Detallan las crónicas que hasta los propios indios, que asolaban el norte santafesino, respetaban el culto.
A fines del siglo XIX, el santuario es transformado en iglesia y tuvo capellán permanente. En 1900 Monseñor Boneo convoca a la primera peregrinación diocesana al santuario. Y cuatro años después, Boneo bendice la piedra basal de lo que sería la nueva Basílica, un año más tarde (1905) la construcción tuvo que afrontar enormes dificultades a causa de la extraordinaria inundación de ese año, lo que motivó que se retrasara la conclusión de la misma hasta que se inaugurara el 8 de mayo de 1910. El 22 de abril de 1928 la imagen de la Virgen recibió la coronación pontificia.
Todos los años, el segundo domingo después de Pascua, se repite la tradicional procesión a la Basílica.
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