Más de un año transcurrió desde que Nicolás Franco fue asesinado de 16 disparos de arma de fuego en Pedro de Vega y Pasaje Galisteo. Su padre del corazón lo trasladó en su propio auto desde el lugar donde lo balearon hasta el Hospital José María Cullen pero llegó sin signos vitales. A más de un año de aquel crimen, sus familiares aseguran conocer al asesino que es menor de edad y que además convivió con ellos.
La fría noche del 30 de mayo del 2020 los vecinos de Villa Hipódromo que viven en inmediaciones de calle Pedro de Vega y Pasaje Galisteo fueron los que escucharon una interminable balacera. A Eduardo Invinkelried -de oficio pintor- no lo sorprendieron los tiros porque era habitual que las madrugadas de la barriada se tiñan de fuego. Sin embargo, esta vez fue diferente porque alguien llegó a su casa con malas noticias: el blanco de los disparos había sido su hijo del corazón; Nicolás Franco de 21 años. El joven -hijo de su cuñada- a quien crió como si fuera propio cuando la madre se fue a trabajar a Buenos Aires.
La madrugada avanzó a la par de la desesperación de Eduardo por salvarle la vida. En ese momento ni siquiera preguntó por el autor de los disparos aunque no tardó en enterarse: según los testigos era un menor de edad que comía, se vestía y se bañaba en la casa de Eduardo. Hasta el día de hoy no comprende qué lo llevó a empuñar un arma y adueñarse de la vida de Nicolás. Eduardo junto a dos vecinos condujo hasta el Hospital Cullen con Nicolás malherido pero ya era demasiado tarde: la gravedad del ataque terminó con su vida prácticamente en el acto.
Eduardo y Silvina, padre por elección y hermana del joven asesinado, se ahogan cuando recuerdan aquel día. Porque lo que vino después y hasta el día de hoy es un calvario. El vacío se agiganta porque Alué (3) y Mateo (1) crecen sin su papá mientras Alué espera ansiosa verlo entrar algún día a Nicolás por la puerta y fundirse ambos en un beso. Los amarga la falta de testigos que voluntariamente se presenten a la Justicia, para contar lo que vieron aquella noche: al menor que todo conocen y nadie nombra vaciar el cargador sobre el cuerpo de Nicolás. La rutina es dolorosa para Eduardo porque sigue pintando casas pero se quiebra cuando llega solo a trabajar sin su diaria compañía; la del "Negrito"... no soporta que sus clientes le pregunten por él porque vuelve a pisar tierra, según expresaron con Fabiana Chiappero e Ignacio Laurenti en Emergencias 911 por AIRE.
Parece un relato inverosímil el de Eduardo y su hija cuando dicen desconocer los motivos de semejante ataque criminal, pero no mienten ... no lo saben. ¿Amores encontrados, drogas, discusiones comunes? cualquiera o ninguna pudo ser la causa que desató la balacera brutal contra Nicolás que conspiró contra su vida. Un año y tres meses transcurrieron del fatídico día, el presunto asesino sigue viviendo en Villa Hipódromo y está a poco de cumplir 17 años.
"A nosotros nos destruyó. Nos mataron en vida" dijeron con la voz entrecortada y lágrimas en los ojos mientras Eduardo guardaba en el bolsillo de su pantalón el proyectil que le sacó a su hijo del cuerpo aquella noche en que su vida se apagó para siempre.
Temas
Te puede interesar



