Producido a base de cañas de azúcar y de origen caribeño, el ron es de los destilados con mayor presencia y legado a nivel mundial. Se trata de un espirituoso que ha estado presente en el mundo de la coctelería desde siempre siendo un fiel compañero de múltiples tragos.
Sus orígenes se remontan al siglo XVI, con la llegada de los europeos al continente americano. Transportaron a este continente plantones de caña de azúcar, que fueron cultivados en la otrora isla La Española (actualmente Haití y República Dominicana).
Colón llevaría el azúcar al Caribe en 1493 y en poco más de un siglo las plantaciones de caña se extenderían por todas las islas; casi todas ellas tenían ya alambiques de cobre con los que realizar las destilaciones. Parece que los esclavos de las plantaciones fueron los primeros en experimentar con los destilados, e ingleses y franceses comenzaron a destilar ron a gran escala tras instalarse en las Antillas.
Aunque no parece haber una "historia oficial" de la efeméride, si es una fecha que nació en los Estados Unidos y rápidamente se extendió por el resto de occidente, ya que el ron es una de las bebidas alcohólicas más populares del mundo y es, además, ingrediente clave en muchos cócteles populares como el mojito y el daiquiri.
El proceso de fabricación
Una vez que la caña llega a su madurez durante varios meses, que pueden ser 11 o 17 dependiendo de la zona, comienza la zafra, que es el corte de la caña, para después hacer un prensado, extraer el guarapo y posteriormente deshidratarlo, creando la famosa melaza de donde parte la elaboración de casi todos los rones.
Existe otro principio que comienza desde el guarapo, de ahí parte la primera clasificación de los rones; los que inician desde el guarapo se llaman rones agrícolas y los que inician desde la melaza son rones industriales.
Una vez terminada la fermentación, viene la destilación, la cual se puede elaborar en alambique o columnas cortas de destilación o en columnas de alto grado, dando un gusto diferente a cada uno de ellos, como los rones blanco, ligero y extra ligero o madurado.
El envejecimiento en barrica marca un estilo y perfil diferenciado que depende del método que se utilice. El método estático (como el coñac o whisky) se basa en reposar el ron en una sola barrica para que alcance su tiempo y estilo; y el dinámico (método jerezano), consiste en cambiar el ron de barrica en barrica hasta lograr una combinación aromática específica. Finalmente, el ron reposa en barricas de diferentes orígenes para darle estilos peculiares.
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