A pesar de haber sido uno de los sectores más afectados por la pandemia, los actores y actrices se las rebuscaron para salir adelante. Con el ingenio que los caracteriza, ni el COVID-19 pudo detener sus labores y, aunque no de la misma forma, decidieron dejar las tablas para erigirse detrás de una pantalla. Decenas de obras teatrales vía streaming fueron estrenadas en medio del encierro y el público supo responder.
Ahora, con la fecha de por medio, la celebración tiene un toque especial a medida que el sector de las artes escénicas fue reactivándose de a poco. Pero la pregunta sigue rondando la cabeza de muchos, ¿Cómo surgió un Día Internacional del Actor?
En Argentina, también se celebra cada año el Día Nacional del Actor el segundo lunes de mayo. Esta jornada se instauró en 1992, mediante la Ley 24.171, que fue sancionada el 30 de septiembre y promulgada el 26 de octubre de ese año.
Origen del Día Internacional del Actor
Era el siglo III y un popular actor llamado Ginés de Roma destacaba entre sus pares. Una de sus obras que presentó ante el Emperador Diocleciano será la más recordada, aquella en la que, al parodiar el bautismo, terminó convertido al cristianismo, según cuenta la leyenda.
San Ginés es considerado un mártir por la tradición católica. La historia cuenta que durante una representación teatral frente al emperador Diocleciano y los políticos de la época, parodió en tono burlón el sacramento del bautismo cristiano. En el momento de interpretar el acto del bautismo sucedió un milagro. Al recibir el agua, él mismo se convirtió al catolicismo y expresó creer firmemente en la fe de Cristo. Luego, exhortó a los presentes a recibir el sacramento y se produjo en el Emperador el mismo acto de fe. Sin embargo, los políticos presentes consideraron la representación como una blasfemia y condenaron a Ginés a recibir torturas y luego, a la decapitación. Ginés se convirtió en el santo teatral, ya que encontró a Dios en pleno ejercicio de su profesión, interpretando una ficción encontró una verdad, y por defenderla encontró el martirio y la muerte.
San Ginés (ó Genesius) es representado con una máscara, símbolo del teatro, y un instrumento de cuerdas. Ha inspirado a grandes artistas. Lope de Vega escribió la tragicomedia “Lo fingido verdadero” basándose en su historia, el dramaturgo francés Jean de Rotrou creó “El verdadero San Ginés” y Henri Gheon, el drama “El comediante atrapado en su comedia”.





