Ramiro Lezcano, docente y músico, está transformando la realidad de las escuelas rurales con su iniciativa “Canciones urgentes para mi tierra”. Este proyecto sin fines de lucro, creado hace más de diez años, lleva la música a lugares donde antes no existía la posibilidad de aprender arte, brindando a los estudiantes una oportunidad única para expresar su creatividad y abordar problemáticas sociales.
Lezcano, quien trabaja en escuelas rurales en localidades de Córdoba y Santa Fe como Bouquet y Marco Juárez, compartió detalles sobre su proyecto en el programa Por Ahora, transmitido cada sábado en AIRE.
Su objetivo es mostrar que el arte es esencial para mantener la humanidad en la educación, especialmente en contextos rurales donde los estudiantes deben viajar a la ciudad para acceder a servicios básicos o actividades recreativas.
"Canciones urgentes para mi tierra": un proyecto musical de gran envergadura
La propuesta llevó a la producción de un disco con la participación de más de 300 artistas internacionales, entre ellos León Gieco, Hilda Lizarazu, Abel Pintos, Chano, Pablo Milanés, Rubén Rada, Rubén Blades, Pedro Aznar y Durga McBroom. Lo impresionante de “Canciones urgentes para mi tierra” es cómo los estudiantes pasaron de no tener clases de música a colaborar en la creación de este material, gracias a la iniciativa de Lezcano.
La idea nació cuando Lezcano, inspirado por María Elena Walsh, llevó un estudio de grabación a seis escuelas rurales. La propuesta se convirtió en una plataforma para que los niños expresaran sus ideas sobre temas como la minería, la contaminación del agua y la protección de los humedales. Este esfuerzo dio lugar a la composición de 19 canciones, involucrando a diversos artistas de Argentina, Latinoamérica y Europa.
Desafíos y logros del proyecto
Uno de los momentos más conmovedores del proyecto ocurrió cuando un estudiante, al escuchar una canción, propuso invitar a Pablo Milanés a cantar. Aunque Lezcano explicó que no conocía personalmente al músico, decidió intentar hacer realidad el sueño del niño. Con una pancarta que decía “Pablo, ayúdanos a cantar con nosotros” y un mensaje enviado a través de Facebook, la respuesta de Milanés fue sorprendente. El artista, conmovido por la iniciativa, decidió colaborar y grabar.
El proyecto, que enfrentó desafíos debido a la falta de fondos, logró superar obstáculos mediante una cadena de 80 estudios de grabación en Argentina, Londres, Madrid, Lima y otros países. También contó con la colaboración desinteresada de ingenieros de audio e ilustradores, quienes aportaron su talento para dar vida a las canciones.
El impacto de “Canciones urgentes para mi tierra” es significativo tanto a nivel local como internacional. El proyecto no solo le dio voz a los estudiantes rurales, sino que también puso en evidencia la importancia del arte en la educación. La producción y la dedicación detrás de cada canción, que incluye hasta seis meses de trabajo, reflejan la seriedad y el compromiso de este proyecto sin precedentes.
Próximamente, se lanzará otro álbum con 19 canciones y la participación de 200 artistas más, continuando la misión de Lezcano de transformar la realidad educativa en el campo. Además, un documental sobre el proyecto se presentará en Francia, ofreciendo una visión completa del proceso y los desafíos enfrentados.
Un proyecto con propósito
Lezcano remarca que el proyecto no está en contra del campo, sino que busca resaltar y abordar las problemáticas que enfrentan las comunidades rurales. “Nosotros somos el campo y estamos en contra de las injusticias que afectan a nuestras comunidades”.
“Canciones urgentes para mi tierra” es un testimonio de cómo la pasión por el arte puede transformar vidas y crear un impacto positivo en las comunidades más remotas. Con cada canción, Lezcano y sus estudiantes demuestran que el sueño de llevar la música y la educación artística a todos los rincones del país puede hacerse realidad.
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