Hadad insistió, en diálogo con AIRE, en que la única zona de baño seguro habilitada es la Costanera Este, en el horario de 10 a 20, mientras que otros espacios funcionan exclusivamente como solariums. “El Espigón 1 y 2, la Playa Grande, la del Parque del Sur, el Paseo de la Laguna y el Paseo de los Alisos no están habilitados como zonas de baño, aunque sí cuentan con guardavidas para prevenir situaciones de riesgo e instar a que la gente no ingrese al agua”, remarcó.
LEER MÁS ► En 2025, Santa Fe casi duplicó la cantidad de vehículos retenidos por infracciones de tránsito
Solariums y espacios para el verano en Santa Fe
En contacto con el programa Santa Siesta funcionario destacó las obras realizadas para mejorar la experiencia de quienes eligen estos lugares. “Instalamos duchas, que implicaron trabajos previos de bombas y cañerías, como en el Espigón 1. Todo forma parte de un proceso para que las playas se habiten, que es lo que queremos”, señaló.
A estos espacios se suman los piletones del Parque Garay y del Parque del Sur, donde sí está permitido el baño y que en los primeros días del año registraron una fuerte concurrencia, en el marco de las altas temperaturas que azotan a la región.
LEER MÁS ► Derribaron en Rosario el búnker 101 desde que se aplica la Ley de Microtráfico
La noche como nuevo desafío para la Costanera
Además, Hadad destacó el objetivo a futuro de la revitalización de la nocturnidad en la zona de playas. “Queremos que la playa de Santa Fe sea como en muchas ciudades de Latinoamérica, que esté iluminada y viva tanto de día como de noche. Está en agenda”, afirmó.
En ese punto, valoró especialmente el evento realizado en la Costanera y los festejos del 1° de enero. “Fue una fiesta en paz, con familias enteras disfrutando de la música. El comportamiento de los vecinos fue ejemplar, expresó.
Hadad también remarcó un acompañamiento del intendente Juan Pablo Poletti, quien “está convencido de que cada temporada se puede mejorar”, con más servicios, propuestas y una Costanera integrada a la vida cotidiana de la ciudad.
Así, Santa Fe transita un verano donde la playa deja de ser solo un lugar de paso y se consolida como escenario de encuentro, deporte, cultura y, cada vez más, de vida urbana también cuando cae el sol.