El extenso manto de vegetación acuática que cubre por completo la zona de los pilares ferroviarios en la Laguna Setúbal se convirtió en un gran problema porque, a diferencia de lo que ocurrió a fines del año pasado, en esta oportunidad se trata de un entramado de plantas mucho más grande y robusto que cerró totalmente el paso de la navegación entre las dos costaneras. El sábado, un grupo de santafesinos autoconvocados trabajó para abrir un canal para las embarcaciones, que consistió en "hacer fuerza" sobre el embalsado con las lanchas, mientras otro grupo seccionaba las plantas utilizando machetes. Sin embargo, desde el Conicet advierten que es un "valioso intento" aunque consideran que no dará resultado y recomiendan la remoción de la vegetación de forma "organizada y agresiva".
En una charla con AIRE, la licenciada en Biodiversidad e investigadora de Conicet Santa Fe, Zuleica Marchetti, explicó que si bien el año pasado se hablaba de que cuando el río repuntara la vegetación se descalzaría de los pilotes y abandonaría la zona de forma natural, una situación que efectivamente sucedió, esta vez es distinto porque ahora el manto cubre mucha más superficie y no hay pasos libres de agua que debiliten el anclaje.
"El escenario hoy es distinto: el flujo pasa por debajo y no debilita el entramado de vegetación. Con estos niveles hidrométricos no se va a descalzar, además estamos hablando de seres vivos, siguen creciendo, emitiendo brotes nuevos y avanzando sobre el agua. Desde los pilotes hacia Chaco Chico, sigue reteniendo la vegetación que viene del norte", indicó.
Este manto verde está compuesto en gran parte por una especie conocida como "canutillo", que crece varios centímetros por día y va formando un enrejado: emite brotes cada 10 o 15 centímetros y cada brote se va entrelazando no solo consigo mismo sino también con las plantas que tiene cerca.
Al reproducirse tan rápidamente esta especie que domina el embalsado, la especialista consideró muy difícil que el paso que puedan abrir con lanchas y machetes se mantenga en el tiempo ya que las mismas plantas tienden a reagruparse con facilidad.
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"No me caben dudas de que es muy dificultoso. Mi opinión es que es muy valioso el intento pero no creo que dé mucho resultado con machete y las embarcaciones que estuvieron ayer. Quizás se puede abrir un pequeño canal pero no va a hacer la diferencia. Se vuelve a unir naturalmente, la misma vegetación está apretada así que cuando le das espacio la vegetación vuelve a expandirse. Es mucho el esfuerzo invertido para el resultado logrado".
Por último, aseguró que el entramado de plantas acuáticas va a seguir creciendo y advirtió que "hay que intervenir de forma organizada y más agresiva". El año pasado, desde Prefectura Naval informaron a AIRE que la tarea de remoción de las plantas excede las funciones de la fuerza de seguridad.
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