Tragedia en Santa Fe: un instructor de kitesurf explicó qué pudo haber pasado con Fernando Cappi
Diego Sixto, instructor de deportes náuticos y uno de los colaboradores en la búsqueda del santafesino, sostuvo que se trató de una sucesión de factores fortuitos. También pidió revisar la seguridad en la Laguna Setúbal ante el crecimiento de las actividades náuticas.
La Policía confirmó que el cuerpo encontrado en un canal de acceso al río Paraná corresponde a Fernando Cappi, el kitesurfista buscado desde el jueves.
La muerte de Fernando Cappi, el santafesino de 32 años que desapareció mientras practicaba kitesurf en la zona de El Chaquito, conmocionó a la comunidad náutica de Santa Fe. El cuerpo del deportista fue encontrado este viernes en un canal de derivación, en la zona sur de la ciudad, luego de un amplio operativo de búsqueda.
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La entrevista completa a Diego Sixto, instructor de deportes náuticos y conocido de Cappi:
En diálogo con AIRE, Diego Sixto, instructor de deportes náuticos y conocido de Cappi, contó detalles sobre las condiciones en las que se practicaba kitesurf ese jueves y explicó qué pudo haber ocurrido durante la maniobra que terminó con la desaparición del deportista.
Sixto también participó de la búsqueda de Cappi y remarcó que el joven era un deportista experimentado y extremadamente cuidadoso con las medidas de seguridad.
"Fernando era un profesional": qué dijo el instructor sobre el viento del día de la tragedia
Una de las primeras aclaraciones que hizo Sixto estuvo relacionada con la intensidad del viento que había el jueves, cuando Cappi salió a navegar.
El instructor explicó que, para quienes practican kitesurf de manera profesional, un viento intenso no necesariamente significa que las condiciones sean inseguras. Según señaló, lo fundamental es que el viento esté establecido en una dirección y tenga una intensidad relativamente constante.
"Para nosotros es un día normal, mientras las condiciones estén estables", explicó durante la entrevista en AIRE. Y agregó que, dependiendo de la intensidad, los deportistas pueden utilizar velas más pequeñas.
Según Sixto, durante el ingreso de la tormenta sí se registraron ráfagas muy fuertes, que podrían haber superado los 70 kilómetros por hora. Sin embargo, sostuvo que en ese momento no se estaría navegando y que la actividad se retoma cuando el viento se estabiliza.
Estimó que las condiciones en las que se encontraban los deportistas podían rondar los 30, 40 o 45 kilómetros por hora, una intensidad que calificó como fuerte, pero que puede ser manejada por personas experimentadas.
"Para un profesional o gente que hace mucho hace este deporte, le pone una vela más chica y tranquilamente navega", explicó.
La hipótesis sobre qué pudo haber ocurrido con Fernando Cappi
De acuerdo con lo relatado por Sixto, una de las hipótesis que manejan quienes conocen la actividad es que una de las líneas del kite pudo haberse enganchado con algún elemento que estaba en el agua.
El instructor explicó que, después de un salto, Cappi cayó al agua y la vela también terminó en contacto con la superficie. En ese momento, una de las líneas habría quedado enganchada.
En la zona había una importante presencia de camalotes, ramas y otros elementos arrastrados por el río. Sixto también mencionó la posibilidad de que pudiera tratarse de un espinel, aunque aclaró que no existe certeza sobre qué elemento provocó el enganche.
"Creemos que algo se enganchó de una de las líneas", explicó. Según su reconstrucción, el problema habría impedido que Cappi pudiera volver a levantar el kite y retomar la navegación.
La situación se habría complicado cuando el deportista quedó sujeto al equipo y comenzó a hacer fuerza para intentar resolver el problema. "Empieza a suceder que se empieza a enredar, empieza a tragar agua y, lamentablemente, en un momento desaparece", relató.
Sixto remarcó que no se puede establecer con certeza qué fue lo que se enganchó porque las imágenes disponibles no permiten identificarlo con claridad.
Tenía chaleco y casco: por qué el equipo de seguridad no alcanzó
Otro de los puntos que explicó el instructor fue el uso del equipamiento de seguridad.
Según Sixto, Cappi llevaba chaleco salvavidas, casco y el resto del equipo correspondiente. Incluso destacó que utilizaba casco, algo que no todos los practicantes llevan.
Sin embargo, explicó que un chaleco salvavidas no puede evitar que una persona se hunda si queda atrapada y una fuerza externa la mantiene debajo del agua.
"Por más que vos tengas un chaleco, si te estás enganchando y la fuerza de lo que te tira te mete abajo del agua", explicó.
En este caso, la hipótesis es que la tensión de una de las líneas habría mantenido al deportista sumergido, pese a que contaba con el elemento de flotación.
La tabla con botas también habría complicado la situación
Sixto señaló además una particularidad del equipamiento que utilizaba Cappi ese día.
La mayoría de los practicantes utilizan tablas con straps, unas sujeciones en las que se introducen los pies y que permiten que la tabla se desprenda con facilidad cuando el deportista cae al agua.
Cappi, en cambio, utilizaba una tabla con botas, que mantienen los pies sujetos.
"Fernando estaba usando ese día, lamentablemente, una tabla con botas", explicó Sixto. Según sostuvo, al producirse el inconveniente, esa característica pudo haber dificultado todavía más que pudiera liberarse del equipo.
Para el instructor, la tragedia se produjo a partir de una sucesión de factores muy difíciles de prever: el enganche de una línea, la imposibilidad de relanzar el kite, la presencia de elementos en el agua y la dificultad para desprenderse de la tabla.
"Es muy raro lo que pasó": la explicación de un accidente que calificó de fortuito
Sixto fue contundente al remarcar que, según su conocimiento del deporte y de Cappi, no considera que el joven haya salido a navegar en condiciones que desconociera o sin tomar precauciones.
"Era un profesional", sostuvo.
También descartó algunas versiones que circularon luego de la tragedia. Según explicó, Cappi no habría sufrido un golpe que lo dejara inconsciente tras la caída.
El instructor señaló que en las imágenes se observa que el deportista cae, pero que el problema aparece después, cuando la vela toca el agua y una de las líneas aparentemente queda atrapada.
"Puede haber sido un espinel, un pez, una rama que haya venido flotando. La verdad que no sabemos", indicó.
Para Sixto, se trató de un hecho excepcional. "Es muy raro lo que pasó", sostuvo, y remarcó que quienes conocen la actividad no consideran que haya existido una conducta imprudente por parte de Cappi.
El kitesurf reúne hasta 200 personas entre El Chaquito y el Espigón
La tragedia también abrió un debate sobre la seguridad de las actividades náuticas en la Laguna Setúbal.
Sixto reveló que el kitesurf reúne una cantidad de personas mucho mayor de la que suele percibirse desde la ciudad. Según explicó, en jornadas con buenas condiciones pueden llegar a reunirse entre 150 y 200 deportistas entre El Chaquito y el Espigón.
El instructor destacó que no se trata solamente de kitesurfistas: la actividad náutica en Santa Fe creció de manera significativa y cada vez hay más personas que practican remo, canotaje, vela, stand up paddle y otros deportes en el agua.
"El parque ha crecido de una forma que, si vos vas a cualquier guardería náutica, no hay lugares para lanchas", señaló.
Para Sixto, este crecimiento obliga a repensar las condiciones de seguridad de la laguna Setúbal.
El pedido para reforzar la seguridad en la Laguna Setúbal
Una de las propuestas planteadas durante la entrevista fue contar con algún tipo de presencia permanente de equipos de rescate durante todo el año, y no solamente durante la temporada de verano.
Sixto explicó que los guardavidas municipales suelen colaborar cuando se producen emergencias durante la temporada, pero planteó la posibilidad de mantener una guardia durante los meses de invierno, cuando también hay una importante actividad náutica.
"Me gustaría armar una guardia en invierno", sostuvo. La idea, según explicó, sería contar con tres o cuatro personas preparadas para intervenir cuando las condiciones permitan la navegación y haya actividad en la laguna.
El instructor aclaró además que Prefectura Naval Argentina no tiene jurisdicción permanente sobre toda la Laguna Setúbal, ya que su jurisdicción llega hasta una zona determinada de la vía navegable. Por eso, su presencia en operativos como el de Cappi se da en carácter de colaboración.
"Hay que darle la cara al río y no la espalda"
Para Sixto, el caso de Fernando Cappi debería servir también para discutir cómo Santa Fe gestiona su relación con la Laguna Setúbal.
"Hay que replantearse la laguna en Santa Fe, hay que darle la cara al río, no la espalda", sostuvo.
El instructor consideró que la ciudad debería tener una política integral para el sector que contemple no solamente la seguridad, sino también el mantenimiento, las playas, los camalotes, las concesiones y el desarrollo turístico y recreativo.
"Ya es otra cosa, la ciudad ha crecido", planteó.
En ese sentido, destacó que durante todo el año se multiplicaron las actividades vinculadas al agua, incluso competencias de natación en aguas abiertas, triatlones, pesca y diferentes disciplinas náuticas.
Para Sixto, la tragedia de Cappi vuelve a poner sobre la mesa una discusión que excede al kitesurf: cómo garantizar la seguridad en un espacio natural cada vez más utilizado por santafesinos y visitantes.
El recuerdo de Fernando Cappi
Más allá de las circunstancias de la tragedia, Sixto destacó especialmente quién era Cappi para la comunidad náutica santafesina.
Lo describió como un joven de 32 años, muy querido, colaborador y dispuesto a enseñar a quienes recién comenzaban a practicar el deporte.
Cappi también había estudiado para profesor de Educación Física, aunque no había completado la carrera, y era instructor de tiro. Según Sixto, esa vocación por enseñar y trabajar con otros atravesaba distintas áreas de su vida.
"Él era constantemente el que empezaba dándoles una mano y enseñándoles truquitos, secretos, para que mejoren", contó.
El instructor también destacó la enorme cantidad de personas que participaron de los rastrillajes para encontrarlo, tanto durante el día como durante la noche y la madrugada.
"Lo hemos buscado de día, de noche, a la madrugada. "Infinidad de gente con lo querido que era para darle una mano", recordó.








