viernes 3 de abril de 2020
Santa Fe | coronavirus | Salud | emergencia alimentaria

Santa Rosa de Lima: el comedor se organiza para asistir a los más necesitados en la pandemia

A pesar de los riesgos que implica el Coronavirs, el comedor de la vecinal sigue trabajando para brindar un plato de comida a 180 vecinos. Ante la imposibilidad de acceder a los fondos que brinda el gobierno para solventar la actividad, podrían cerrar sus puertas. El merendero de Madres Voluntarias decidió suspender la actividad hasta el 31 de marzo.

Desde la puesta en marcha de la cuarentena obligatoria decretada por el gobierno nacional ante la pandemia del Covid-19, la metodología de trabajo de los comedores y merenderos que son sostenidos por entidades vecinales o asociaciones cambió. Es el caso tanto del comedor Santa Rosa de Lima, que funcionan en la sede vecinal del barrio, como el de la Asociación Madres de Santa Rosa.

Ambas entidades están instaladas en el corazón de uno de los barrios más solidarios que posee la ciudad, en donde los vecinos se arremangan para colaborar con el que menos tiene.

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El comedor de Santa Rosa de Lima que funciona de lunes a viernes en la sede la vecinal ubicada en Tucumán 4550, continúa trabajando para brindar asistencia alimentaria a las más de 180 personas que se acercan para retirar un plato de comida, quizá el único que reciban en la jornada. “Nosotros tenemos que estar sí o sí, porque la mayoría de la gente depende de esa comida”, sostuvo Miguel Verón, presidente de la Asociación Vecinal Santa Rosa de Lima.

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A pesar del esfuerzo y trabajo desinteresado, la labor que realizan desde la entidad corre peligro ya que desde que comenzó la cuarentena y como consecuencia de la misma, la vecinal no puede acceder a las partidas del Programa Promoción Social Nutricional (ProSoNut), con las cuales solventan la actividad del comedor.

El comedor brinda asistencia alimentaria a más de 180 personas que se acercan para llevarse una vianda.

Verón explicó que ante la imposibilidad de retirar los fondos por cajero automático, ya que se debe retirar de manera presencial en la entidad bancaria, el comedor corre peligro de cerrar sus puerta por segunda vez en el año.

“No sé si sigue esto que vamos a hacer, tendremos que cerrar otra vez”, adelantó el presidente de la vecinal al mismo tiempo que aclaró que a pesar de sus esfuerzos por resolver esta problemática están atados de pies y manos.

Medidas de prevención

Conscientes de la función que cumplen para los casi 200 personas que alimentan, desde la vecinal continúan trabajando para asistir a los que más lo necesitan. Ante la emergencia sanitaria que se atraviesa como consecuencia del coronavirus se optó por adoptar la metodología de viandas, es así que el salón en donde a diario se ubicaban los tablones en los que los asistentes encontraban un lugar para cenar, está desierto.

“La gente tiene miedo, pero a la vez tiene hambre"

A diario desde las 16 se encienden las hornallas de la cocina para elaborar el menú que se entregará desde las 20 hasta las 21.La limpieza se intensificó en todo el inmueble sin embargo el presidente de la vecinal lamentó que los únicos elementos preventivos con los que cuentan los voluntarios son barbijos.

Uno de los principales objetivos que se persigue con esta metodología de trabajo es el distanciamiento. Es por esto que en la actualidad solo una persona por grupo familiar puede ingresar al salón de calle Tucumán para retirar una vianda. “Nosotros pedimos que no acudan ni niños ni gente mayor a retirar la comida. Hasta ahora están cumpliendo, hoy la gente tiene miedo y no sabe que va a pasar”, explica el referente vecinal.

Los vecinos de Santa Rosa de Lima, Villa Oculta y de alrededor que acuden al comedor se muestran temerosos ante la incertidumbre que genera el contexto actual. “La gente tiene miedo, pero a la vez tiene hambre”, afirmó Verón.

Madres voluntarias de Santa Rosa de Lima

Otra de las instituciones que brinda asistencia alimentaria en el barrio que se ubica en el cordón oeste de la ciudad es la asociación Madres Voluntarias de Santa Rosa de Lima. En este caso la entidad decidió el pasado 16 de marzo cerrar sus puertas hasta el 31 de marzo. La medida fue adoptada por una cuestión sanitaria, así lo confirmó Carlos V., voluntario de la entidad a Aire Digital. “Trabajo en el ámbito de la salud desde hace 15 años y la verdad me parece un riesgo que hoy los merenderos y comedores estén funcionando. Es un riesgo para la salud”, manifestó Carlos voluntario de la entidad que se ubica en Quiroga 2417 de Santa Rosa de Lima.

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Desde la entidad calificaron como “poco solidario” fomentar el aglomeramiento de personas en espacios en donde siempre acuden desde adultos mayores a niños de corta edad, una escena que se puede observar tanto en los merenderos como en comedores de distintos puntos de la ciudad.

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La asociación decidió cerrar las puertas para no poner en riesgo a sus integrantes, de los cuales la mayoría cuenta con familiares que integran los grupos de riesgo. El equipo está integrado por un total de doce personas que de lunes a viernes rotan para poder cumplir con sus tareas en el espacio.

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Un total de 60 niños acudían de lunes a viernes al merendero que funcionaba de 16 a 19 de la tarde. Mientras que los sábado más de 100 personas se acercaban para recibir la asistencia alimentaria.

Al ser consultado en torno a la reacción de las personas al enterarse de la decisión adoptada, Carlos aseguró que esta fue bien recibida. “La gente tampoco veía una salida. Los voluntarios prefirieron resguardarse”, afirmó el integrante del voluntariado de Madres Santa Rosa de Lima.La suspensión de las actividades se extenderá hasta el 31 de marzo. Desde la asociación adelantaron que seguirán atentos a las decisiones que tome el gobierno nacional.

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