Héctor Balbastro, gasista e integrante de la Cooperativa de Instaladores Organizados de Santa Fe, aseguró que estos hechos “más que robo” son actos de vandalismo. “Por ese pedacito de cobre que no pesa más de 100 gramos, hacen daños económicos terribles y dejan a la gente sin gas por bastante tiempo”, explicó.
Según detalló, quienes realizan estas maniobras suelen cerrar previamente la llave maestra de paso para evitar pérdidas. Luego, cuando la empresa detecta la intervención, se activa un corte preventivo y el usuario debe iniciar un proceso de regularización para recuperar el servicio.
“Al quedarse sin gas, los usuarios llaman a la licenciataria y por prevención tienen que poner un cepo y cortar el gas”, explicó Balbastro.
El especialista aseguró que el problema no es nuevo y que se repite desde hace años en distintos puntos del país. “Esto se viene padeciendo hace 10 o 12 años”, afirmó.
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El especialista remarcó además la importancia de controlar las instalaciones antes del invierno.
Llega el frío a Santa Fe: momento de revisar las instalaciones
El especialista remarcó además la importancia de controlar las instalaciones antes del invierno. “Más que nada hay que revisar los artefactos y las instalaciones para ver si están aptas para enfrentar la temporada”, sostuvo.
También insistió en no tapar nunca las ventilaciones y prestar atención a señales de mal funcionamiento. “Si el artefacto larga llama amarilla o hace hollín, está avisando que necesita mantenimiento”, alertó.
Balbastro explicó que síntomas como dolor de cabeza, mareos o vómitos pueden estar vinculados a la presencia de monóxido de carbono en el ambiente. “Es fundamental tener precaución porque puede haber monóxido de carbono”, señaló.
Por último, recomendó acudir siempre a gasistas matriculados y realizar controles periódicos para evitar accidentes domésticos durante el invierno.