Plenilunio en el Cementerio Municipal de Santa Fe: una noche de cuentos, memoria y arte bajo la luna

Una noche de luna llena convirtió al Cementerio Municipal de Santa Fe en un escenario de cuentos, voces y memoria. La propuesta “Plenilunio en el MaCa” invitó a recorrer su patrimonio desde una mirada diferente, donde la literatura se encontró con las historias que habitan entre esculturas, panteones y construcciones centenarias.

La propuesta “Cuentos de la Luna” reunió a narradores santafesinos en el Museo a Cielo Abierto del Cementerio Municipal.

La propuesta “Cuentos de la Luna” reunió a narradores santafesinos en el Museo a Cielo Abierto del Cementerio Municipal.

Cuando cae la noche, el Cementerio Municipal de Santa Fe cambia de manera particular. Las esculturas, los panteones y las construcciones centenarias adquieren otra dimensión y el silencio habitual se convierte en el escenario de historias que vuelven a circular.

Eso ocurrió con “Plenilunio en el MaCa: Cuentos de la Luna”, una propuesta que invitó a recorrer el Museo a Cielo Abierto a través de la literatura y las voces de narradores santafesinos a la luz de la luna llena.

La actividad, de entrada libre y gratuita, combinó el patrimonio del Cementerio Municipal con una lectura nocturna de cuentos y permitió mirar este espacio desde una perspectiva diferente. Detrás de esta iniciativa existe una búsqueda más profunda: volver a vincular el cementerio con la comunidad y resignificar un lugar asociado históricamente al duelo y la muerte.

Un museo a cielo abierto que busca volver a encontrarse con la ciudadanía

El Cementerio Municipal de Santa Fe fue declarado Museo a Cielo Abierto en 2012, a través de una ordenanza que reconoce el valor patrimonial, histórico y cultural de este espacio.

Bajo la luz de la luna, las esculturas y los antiguos panteones del cementerio se transformaron en el escenario de una noche atravesada por la literatura y la memoria.

Bajo la luz de la luna, las esculturas y los antiguos panteones del cementerio se transformaron en el escenario de una noche atravesada por la literatura y la memoria.

Según explicó Luz Balbastro, directora ejecutiva del Cementerio Municipal, en diálogo con AIRE, la actual gestión tomó ese reconocimiento como punto de partida para profundizar el vínculo con la ciudadanía. “Nadie defiende aquello que no conoce”, señaló Balbastro al explicar el sentido de las actividades culturales que comenzaron a desarrollarse en el lugar.

Para ella, acercar a los vecinos a través del arte permite no solamente conocer el patrimonio del cementerio, sino también generar una herramienta para preservarlo.

La propuesta incluye distintas disciplinas. En los últimos tiempos se realizaron actividades vinculadas con las artes escénicas, la literatura, los coros y los conciertos, entre otras expresiones. “Entendemos que el arte es el verdadero puente de encuentro de una comunidad que quiere vivir en paz”, sostuvo Balbastro.

Literatura en un lugar atravesado por la memoria

Plenilunio propuso justamente ese encuentro: cuentos y narradores en un escenario que habitualmente tiene otra función. La experiencia permitió que quienes participaron pudieran detenerse frente a construcciones, esculturas y rincones del cementerio desde una mirada diferente. La literatura funcionó como un hilo conductor para recorrer un espacio cargado de historias.

Luz Balbastro destacó el valor del arte como herramienta para acercar a la ciudadanía al patrimonio y la memoria del cementerio.

Luz Balbastro destacó el valor del arte como herramienta para acercar a la ciudadanía al patrimonio y la memoria del cementerio.

Para Balbastro, llevar expresiones artísticas al cementerio también permite desmitificar la relación con la muerte. “Este es un espacio de duelo, de respeto, de recogimiento, pero hacerlo desde el arte nos permite también desmitificar este tránsito doloroso que es la muerte y entender que la muerte también es parte de la vida”, explicó.

Además, remarcó que cada una de estas actividades busca, en definitiva, honrar la vida de las personas que descansan allí, recuperando sus historias y los legados que dejaron en la ciudad. Así, una lectura de cuentos bajo la luna deja de ser solamente un evento cultural: también se convierte en una forma de acercarse a la memoria colectiva.

Un patrimonio de 11 hectáreas que necesita ser cuidado

La dimensión cultural del proyecto también está relacionada con la conservación física del cementerio. El predio tiene aproximadamente 11 hectáreas y cuenta con construcciones centenarias realizadas con técnicas que requieren un mantenimiento permanente. Según explicó Balbastro, la Municipalidad viene realizando inversiones para recuperar servicios y avanzar en la recuperación edilicia.

El Cementerio Municipal de Santa Fe tiene 11 hectáreas y fue declarado Museo a Cielo Abierto en 2012.

El Cementerio Municipal de Santa Fe tiene 11 hectáreas y fue declarado Museo a Cielo Abierto en 2012.

En el cementerio conviven espacios públicos con concesiones privadas, como nichos y panteones. Por eso, desde la gestión también buscan involucrar a quienes son titulares de esas concesiones en las tareas de conservación. “El privado, como titular del panteón o del nicho, también es responsable de este cuidado y de la guarda”, explicó Balbastro.

En ese marco, el municipio trabaja además en el recupero de deuda y en procesos administrativos relacionados con panteones sociales y colectivos que se encuentran abandonados. El objetivo es recuperar aquellos espacios cuya titularidad pueda volver a quedar en manos de la Municipalidad de Santa Fe para garantizar su conservación.

Resignificar un lugar de la ciudad

La experiencia de Plenilunio se inscribe así dentro de una transformación que excede a una actividad puntual. La idea es que el Cementerio Municipal pueda ser reconocido no solamente como un lugar de despedida, sino también como un espacio de memoria, patrimonio, historia y cultura.

Entre sombras, historias y construcciones centenarias, los cuentos volvieron a darle voz a un espacio donde el silencio también guarda parte de la historia de Santa Fe.

Entre sombras, historias y construcciones centenarias, los cuentos volvieron a darle voz a un espacio donde el silencio también guarda parte de la historia de Santa Fe.

La literatura, la música y las artes aparecen como herramientas para acercar a la comunidad a ese patrimonio y generar nuevas formas de habitarlo.

Durante unas horas, bajo la luna y con una linterna como única guía, los cuentos ocuparon el lugar que habitualmente pertenece al silencio, y en ese cruce entre literatura, memoria y patrimonio, el Cementerio Municipal volvió a convertirse en escenario de una historia que todavía tiene mucho para contar.

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