Nafta en Santa Fe: mientras siguen los aumentos, crece la preocupación por la caída en las ventas
Aunque los aumentos en los combustibles siguen siendo un tema sensible, en Santa Fe los estacioneros advierten que la mayor preocupación hoy pasa por la caída en las ventas y el deterioro del poder adquisitivo.
Estacioneros advierten que, más allá de los aumentos, la principal preocupación es la baja en las ventas de combustible en Santa Fe. Maiquel Torcatt / Aire Digital
El sistema de actualización de precios que aplica YPF, conocido como “mini pricing”, ajusta los valores de la nafta prácticamente todos los días. Este esquema de aumentos toma en cuenta múltiples variables, aunque las más determinantes son el precio internacional del petróleo y la cotización del dólar.
A partir de estos factores, los precios en surtidor se modifican de forma constante, una dinámica que luego es replicada por el resto de las petroleras. En ese contexto, desde el sector reconocen que los incrementos se intensificaron desde febrero, en medio de tensiones internacionales como el conflicto con Irán, que empujaron al alza el valor del crudo a nivel global.
El precio de la nafta ya no es la única preocupación
Sin embargo, a diferencia de otros momentos, hoy el foco de alerta no está puesto exclusivamente en el valor del litro de nafta. Los estacioneros aseguran que la principal inquietud es la caída en las ventas.
Tras un leve repunte en los meses anteriores —impulsado por promociones bancarias, descuentos con tarjetas y aplicaciones—, el consumo volvió a retraerse. Esta baja en la demanda enciende señales de alarma en el sector, que venía de atravesar un período complejo entre 2024 y 2025.
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Poder adquisitivo en tensión
Detrás de la caída en las ventas aparece un factor clave: el estancamiento del poder adquisitivo. Con ingresos que no acompañan el ritmo de los precios, muchos consumidores optan por cargar menos combustible o espaciar las visitas a las estaciones de servicio.
En este escenario, el equilibrio entre precios, consumo y rentabilidad se vuelve cada vez más delicado. Si bien el contexto internacional presiona sobre los valores del petróleo, a nivel local existen mecanismos que amortiguan subas más bruscas. Aun así, el impacto en la economía cotidiana ya se hace sentir.
Así, el panorama para las estaciones de servicio en Santa Fe combina aumentos constantes con una demanda en retroceso, una ecuación que genera más preocupación que los propios precios en los surtidores.