¿Qué relación tiene Qatar con Argentina y Santa Fe?, ¿cómo es el intercambio comercial?, ¿qué pasa con las inversiones? Esas fueron algunas de las preguntas que respondió el embajador argentino en Qatar, Guillermo Nicolás, en una segunda entrevista con AIRE (en la primera, los enviados especiales de AIRE lo visitaron en la embajada argentina en Doha). El embajador explicó que hay un “déficit en la balanza comercial” entre los dos países, a raíz de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL), y que se está trabajando por mejorar las exportaciones argentinas. Por otra parte, comentó que el gobernador, Omar Perotti, tiene previsto viajar el año que viene a medio oriente y añadió que “hay interés del gobierno santafesino en continuar profundizando el vínculo comercial”.
No todo fue geopolítica y diplomacia, el funcionario argentino contó que se convirtió de forma honoraria en el socio N.º 1 de un club de fans de la Selección Argentina en Doha, compuesto mayormente por indios y bengaliés. Ya hay 3.500 asociados y asociadas, pero tuvieron que frenar los ingresos por cuestiones operativas.
—¿Cómo es la relación entre Argentina y Qatar?
—Las relaciones bilaterales son muy buenas. Si bien las aperturas de las embajadas tienen relativamente poco tiempo, porque se abrieron en 2013, la relación en sí se estableció en 1974. A nivel político es interesante y muy buena, en los últimos años hubo visitas de alto nivel en uno y otro sentido. El Emir visitó Argentina y después hubo presidentes argentinos acá. Tenemos varios acuerdos firmados por lo que la relación bilateral es fluida.
—¿Y a nivel económico y comercial?
—A nivel económico, Qatar tiene la particularidad de ser el único país de medio oriente con el cual la Argentina tiene una balanza comercial deficitaria. Esto se debe a las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) que hace nuestro país desde Qatar. El año pasado fue de alrededor de 600 millones de dólares, más o menos, y nuestras exportaciones no superan los 30 millones de dólares. El desbalance es muy importante a favor de Qatar y ese es uno de los objetivos que tenemos planteados, al menos tratar de incrementar nuestras exportaciones.
—¿Hay alguna posibilidad de generar mayores exportaciones y tratar de equilibrar la balanza comercial?
—Hubo misiones comerciales y reuniones de comisiones mixtas económicas para potenciar las exportaciones argentinas. Tenemos posibilidades porque son economías complementarias. Hay que trabajarlo y crear condiciones, no es solo voluntarismo. A veces, cuestiones macroeconómicas argentinas nos impiden exportar más. Sabemos que hay muchas posibilidades, pero también muchísima competencia. Vas al supermercado y en las góndolas te aparecen todas las frutas con las banderitas del país y uno ve que por ahí traen naranjas: una semana son de España y a los 15 días son Argentinas y a los otros 15 días son de Marruecos. Eso te da la facilidad de disponer de chequera, entonces pueden ir viendo cuáles son las mejores ofertas. Pero hay algunas cuestiones, como los alimentos, en los que podemos ser proveedores muy importantes.
—Teniendo en cuenta la idea de potenciar la exportación de alimentos y sabiendo que Santa Fe es una de las provincias más importantes en ese rubro, ¿se está trabajando en algo puntual sobre lo que se produce aquí?
—Sé que el gobierno de la provincia organizó visitas y misiones comerciales a Qatar en el pasado. Obvio que la pandemia frenó un poco las cosas, pero el gobernador Omar Perotti tiene previsto visitar Qatar el año que viene. Está trabajando con diversos temas vinculados, no solamente al acueducto biprovincial, sino con otras posibles inversiones qataríes en Santa Fe. Hay interés del gobierno santafesino en continuar profundizando el vínculo comercial, trabaja mucho la zona.
¿Hay inversiones de Qatar en la Argentina?
—¿Qué pasa con las Inversiones qataríes en nuestro país?
—Otros de los puntos de interés que tenemos son las inversiones qataríes en la Argentina. Todavía hay muy poquitas y confiamos en que puedan aumentarse en varios sectores, preferentemente en la explotación de hidrocarburos, en los cuales Qatar siempre está interesado.
—¿Por qué hay diferencia entre Qatar y otros países de la región que sí generan inversiones en nuestro país?
—Qatar siempre fue uno de los más renuentes de la región en cuanto a invertir. No encuentro razones objetivas, quizás porque están más concentrados en inversiones en otros lugares del mundo: lo hacen mucho más hacia Europa que a América Latina. A veces cuesta entusiasmar a inversores extranjeros, pero Qatar no tiene ninguna animadversión hacia la Argentina, de hecho el Emir tiene una estancia en la Patagonia y simpatía por nuestro país. Pero siempre hubo un mayor interés de Emiratos y Kuwait por invertir.
—¿Por qué se da esa “simpatía” de Kuwait por nuestro país?
—Kuwait es el país con el que mejor relaciones tiene la Argentina en la zona del golfo. Fundamentalmente, porque los kuwaitíes todavía, entienden ellos, tienen una deuda moral con la Argentina por el apoyo que les dio el gobierno durante la invasión de Saddam Hussein a Kuwait en 1990. Entonces los kuwaitíes son los que más simpatías sienten por Argentina en la región.
—¿Qué opina o cómo ve el fanatismo de la comunidad india y bengalí, entre otras, que hay por la Selección Argentina?
—La verdad que es muy emocionante, porque gente que no tiene nada que ver con Argentina, y te diría que ninguno de ellos ni siquiera estuvo en el país, sienten una pasión enorme por la Selección, por Messi, Maradona y otros jugadores. Te nombran a Batistuta, a Kempes, conocen el fútbol argentino.
—¿Tuviste algún acercamiento?
—Hay un fan club de Argentina en Doha, la gran mayoría son indios. Me visitaron un par de veces en la embajada porque organizan eventos que son muy emotivos, va toda la familia y ves chiquitos con la camiseta argentina. No piden nada, más allá de alguna participación mía o de colegas de la embajada en algún encuentro. Hace poco hicieron un encuentro muy importante en un polideportivo, la verdad que fue impresionante: me contaron que el club tiene alrededor de 3.500 miembros ya confirmados, incluso les dan un carnet al que forma parte. A mí me regalaron el carnet N° 1, fue muy lindo y lo voy a guardar siempre porque es emotivo. Me decían que por razones organizativas tuvieron que parar la asociación porque podrían llegar a 5.000 o 5.500 sin ningún problema, lo cual es un número muy importante. De hecho, organizaron un par de banderazos y un encuentro importante en la plaza de las banderas de Doha donde armaron una fiesta.




