La historia de Orfeo Moroni, el italiano que lleva más de 70 años jugando a las bochas en Santa Fe
Tiene 90 años y lleva más de siete décadas ligado a las bochas en Santa Fe. Desde el Parque Garay, advierte que faltan jóvenes para sostener este deporte.
A los 90 años, Orfeo Moroni conserva intacta una pasión que comenzó cuando todavía era adolescente en Italia.
A los 90 años, Orfeo Moroni conserva intacta una pasión que comenzó cuando todavía era adolescente en Italia: las bochas. Jugador, dirigente durante décadas y referente de la disciplina en Santa Fe, visitó la transmisión especial de AIRE desde el Fan Fest de los Juegos Suramericanos y dejó una advertencia sobre el futuro del deporte.
Te podría interesar
“En estos momentos hace falta que crezcan jugadores jóvenes”, aseguró Moroni. Su preocupación tiene una explicación concreta: “En Santa Fe cerraron muchas canchas de bochas porque no hay juventud y desgraciadamente se va perdiendo”.
Moroni llegó desde Italia a la Argentina cuando tenía 14 años y para entonces ya practicaba la disciplina en su pueblo natal. Con el paso del tiempo, las bochas se convirtieron en una parte fundamental de su vida.
“Fui dirigente de las bochas de Unión durante 18 años”, recordó. Allí también participó de la organización del tradicional Bochín de Oro, uno de los torneos que marcaron una época de la actividad.
De Unión al Parque Garay: la pasión de Orfeo por las bochas
Cuando Unión necesitó recuperar el espacio donde funcionaban las canchas, Moroni pudo retirar las tablas y otros elementos. Parte de aquella historia encontró continuidad en el Club Vecinal Parque Garay, donde actualmente se reúne con otros aficionados.
“La verdad es que tenemos un grupo maravilloso, trabajamos muy bien”, destacó. Más que la competencia, hoy reivindica el aspecto social de la actividad: “Ahí no se juega por plata, no hay bebida, no hay nada. Lo que hay es una amistad enorme, todos nos ayudamos”.
Después de décadas como jugador, reconoce que el paso del tiempo modificó su participación. “Antes de la pandemia iba de bochador, ahora no me animo a hacer los pasos”, contó. Sin embargo, continúa colaborando con la organización del club.
Moroni cree que uno de los desafíos es conseguir que nuevas generaciones descubran este deporte. “El problema es la juventud”, sostuvo, al señalar que actualmente los adolescentes tienen otras formas de entretenimiento.
Los Juegos Suramericanos volvieron a colocar a las bochas en un escenario destacado y Moroni siguió de cerca las competencias. La experiencia incluso lo sorprendió: “Muy bien organizado. Yo miro todo el día los juegos. Me encanta”.
Entre recuerdos de torneos, clubes y amigos, Orfeo sigue vinculado a las bochas más de 70 años después de haber comenzado a jugar. Y desde el Parque Garay mantiene abierta una invitación que resume su principal deseo: que los jóvenes vuelvan a acercarse a las canchas.







