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La EPE denuncia nuevamente daños contra la torre de alta tensión en la línea Santo Tomé – Puerto de Santa Fe

Desde la empresa alertan que este tipo de ataques puede originar el colapso de la estructura. Es la segunda vez en la semana que las instalaciones fueron dañadas intencionalmente.

La Empresa Provincial de la Energía (EPE) constató esta mañana nuevos actos de vandalismo sobre una estructura metálica que sostiene la línea de alta tensión de 132 kV, que vincula las estaciones Santo Tomé y Puerto de Santa Fe. Esta instalación, que colapsó en pasado diciembre, es estratégica para la alimentación de energía al área metropolitana Santa Fe y la vecina ciudad de Paraná. Es la segunda vez en la semana que las instalaciones fueron dañadas intencionalmente.

"Llama poderosamente la atención, el tipo de daño provocado en las riendas que ayudan a la verticalidad de la estructura, debilitándola particularmente", aseguraron desde la EPE. Operarios de la empresa realizarán trabajos para reforzar nuevamente la estabilidad del soporte de la línea de alta tensión.

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Desde la empresa alertan que este tipo de ataques puede originar el colapso de la estructura.

Desde la empresa alertan que este tipo de ataques puede originar el colapso de la estructura.

Por otra parte, estas instalaciones del mismo vínculo eléctrico en alta tensión fueron vandalizadas en diciembre, marzo y abril pasado. El último hecho se verificó el fin de semana pasado.

Leer más ► La EPE advierte por nuevos daños en torres de alta tensión en la línea Santo Tomé – Puerto de Santa Fe

Antecedente

El 3 de diciembre de 2020, el vínculo eléctrico salió de servicio a raíz de hechos de vandalismo ocasionados sobre dos torres de metal, que se cayeron sobre los bañados del río Salado.

En ese entonces, la EPE inició un operativo complejo para levantar nuevamente la línea eléctrica, con estructuras que soporten los cables de alta tensión en ese complicado punto de su trayecto, hasta una plazoleta de transición que se convierte en subterráneo.

Uno de los inconvenientes que los profesionales y agentes de la empresa tuvieron que superar, fue el acceso en medio de un pantano cerca del terraplén Irigoyen, para montar adecuadamente la altura requerida para esas instalaciones.