La Municipalidad de Santa Fe confirmó que la fiesta desalojada durante la madrugada del domingo no fue clausurada, aunque sí se dispuso la suspensión inmediata del evento por exceso de aforo y presencia de menores. Además, se aplicará una multa económica y se convocará a los organizadores para regularizar la situación.
El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Mastropaolo, explicó en diálogo con el móvil de AIRE que el espacio había solicitado autorización para 500 personas, pero en el momento del operativo se constató la presencia de entre 1.600 y 1.800 asistentes.
“El aforo es importante porque en base a eso se asignan los adicionales de policía”, señaló el funcionario. En este caso, al haberse declarado una capacidad de 500 personas, se dispusieron solo tres efectivos adicionales. “Al detectar que había más de 1.600 personas, era claramente insuficiente”, advirtió.
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A la sobreocupación se sumó otro punto clave: la presencia de menores de 15 y 16 años en un evento que no estaba habilitado para ese rango etario. Según explicó Mastropaolo, la habilitación provisoria del lugar no contemplaba ese tipo de público.
Frente a las irregularidades, se labró el acta correspondiente y se notificó a los responsables. Desde el municipio aclararon que el lugar no fue clausurado, sino que se dispuso el cese del evento puntual. Además, una fiesta prevista para la noche siguiente fue suspendida por decisión de los organizadores.
fiesta clandestina alto verde
Además del exceso de aforo, en el lugar del evento se detectó la presencia de muchos menores de entre 15 y 16 años.
Mastropaolo indicó que durante la semana se reunirán con los responsables para dejar en claro las condiciones que deben cumplir en futuros eventos. “Más que la cuestión sancionatoria económica, lo que queremos es que recapaciten y que esto no vuelva a ocurrir”, afirmó.
El funcionario remarcó que el tipo de propuesta puede resultar positiva para la ciudad, pero advirtió que no se tolerarán intentos de “vulnerar o engañar” a la Municipalidad o a la Policía, ya que las consecuencias ante una eventual emergencia podrían haber sido graves debido a la falta de personal acorde a la cantidad real de asistentes.