Fenómeno del Niño: cómo afectaron a Santa Fe los últimos eventos intensos
Los especialistas coinciden en que el actual Fenómeno del Niño muestra condiciones similares a los de 1982/83, 1992, 1998 y 2015/16. Qué pasó en Santa Fe.
El Fenómeno del Niño está declarado y las posibilidades de que se trate de un evento muy fuerte superan en estos momentos el 80% —se esperan nuevos datos durante agosto—, según la información de la NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos.
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Frente a este escenario, existen antecedentes históricos que permiten analizar, en la medida de lo posible, cuál fue el impacto del fenómeno en la ciudad de Santa Fe cuando se produjeron otros eventos de características similares a las actuales.
De todos modos, las comparaciones no pueden ser lineales, ya que existen ciertas variable que se fueron modificando durante las últimas décadas, como las construcciones de represas sobre la cuenca del Paraná o el sistema de defensas que actualmente protege al área metropolitana de Santa Fe.
Estas defensas generan en la ciudad capital un escenario particular: los anillos de terraplenes la protege ante crecidas extraordinarias de los ríos. Sin embargo, cuando los ríos altos se combinan con lluvias extraordinarias, la situación alcanza otro nivel de complejidad.
El agua de lluvia debería desagotarse por escurrimiento natural hacia los ríos, pero no puede hacerlo porque en crecidas extraordinarias el nivel de esos mismos ríos está por encima de la ciudad.
Es entonces cuando todo el sistema se pone a prueba: el agua debe circular por desagües y canales hacia los reservorios que rodean a Santa Fe, se acumula en estos terrenos bajos y, desde allí, tiene que ser expulsada mediante un sistema de bombeo.
Fenómeno del Niño: qué pasó con los ríos en Santa Fe durante los últimos eventos fuertes
En una entrevista realizada en el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, la meteoróloga del Centro de Predicción Climática de la Noaa, Cristina Recalde, confirmó que los últimos antecedentes históricos de condiciones similares a las actuales en el Océano Pacífico y en la atmosfera se dieron en 1982-1983, 1991-1992, 1997-1998 y 2015-2016.
Aquellos eventos produjeron crecidas extraordinarias en la cuenca del río Paraná. Tomando como referencia la escala hidrométrica en puerto Santa Fe, estos fueron los valores de alturas máximas:
Antes de la crecida 1982-83, no había grandes obras de regulación sobre la cuenca del río Paraná, tanto las grandes represas de Itaipú (Brasil – Paraguay), como la de Yacyretá (Argentina – Paraguay).
Las dos obras se encontraban en construcción, no estaban operativas, por lo que no era posible regular las aguas del Paraná en la cuenca alta, ni en el tramo medio.
En aquel momento, la ciudad de Santa Fe contaba con defensas al oeste, para protección del río Salado, terraplenes en la zona norte/noroeste, y protección de defensas en la zona de costanera al este (Av. de los 7 Jefes).
La crecida de 1982-83 provocó graves consecuencias en la región: el sistema de puentes aliviadores sobre la Ruta Nacional 168, conexión vial Santa Fe – Paraná, sufrió daños y derrumbes por la fuerza del agua.
Y fue en aquella inundación, cuando se produjo el colapso de uno de los pilares del Puente Colgante y el derrumbe de la estructura.
En 1984, se puso en funcionamiento la represa Itaipú (la obra se completó en 2007) y comenzó la proyección y construcción de obras y embalses menores en las cuencas altas en territorio brasileño, para la regulación de caudales y generación de energía.
En 1985, se inició la construcción de Yacyretá. Las obras principales de la represa concluyeron oficialmente el 25 de febrero de 2011, cuando el embalse alcanzó la cota máxima de diseño de 83 metros sobre el nivel del mar.
En 1992 se produjo otra crecida extraordinaria, que afectó gravemente a la zona de la costa, inundando a la población residente en sectores de Colastiné, La Guardia, Alto Verde, Rincón, Arroyo Leyes, etc.
Hubo roturas y derrumbes de aliviadores de la conexión vial Santa Fe – Paraná. Luego de estos sucesos, se hicieron obras para ampliar la luz de estos puentes y se incorporaron nuevos aliviadores.
Luego de esta crecida extraordinaria, el Gobierno de la Provincia tomó la decisión de construir los anillos de defensas que protegen al Gran Santa Fe. La obra duró tres años.
Las defensas están preparadas -o deberían estarlo- para soportar un río con 9 metros de altura en el hidrómetro del Puerto de Santa Fe.
En distintas recorridas que AIRE realizó a lo largo del sistema de terraplenes, se observaron los resultados de trabajos de mantenimiento realizados durante los dos últimos años. Aun así, en sectores determinados la altura y el ancho de los terraplenes se encuentran degradados por el mal uso y por la falta de mantenimiento.
Tanto desde el Gobierno provincial, como desde la Municipalidad de Santa Fe, reconocen la situación y aseguran que en estos momentos se analizan alternativas para fortalecer esos puntos del sistema defensivo, sobre todo en la zona del albardón de Alto Verde.
En 1992 también se construyó el terraplén Garello, una obra fundamental para proteger las defensas y, en forma indirecta, para dar estabilidad a la infraestructura de la toma de agua cruda que abastece a la ciudad de Santa Fe.
Durante 1994, comenzó a estar operativa en formal parcial la represa Yacyretá, regulando el tramo medio del río Paraná.
En 1995, se proyectaron las obras del Sistema Arroyo Leyes – Laguna Setúbal. Luego de estas crecidas, se continuaron proyectando obras y reparaciones en el sistema.
Con el paso de los años y la falta de controles, gran parte de los reservorios que rodean al Gran Santa Fe se fueron ocupando con asentamientos informales.
Cómo fueron las lluvias sobre Santa Fe en años Niño
Si se toman en cuenta los promedios y los registros anuales de lluvia sobre los eventos Niño muy fuerte, surge que fueron años con comportamiento relativamente normal para la región, donde el parámetro medio es 1.000 a 1.200 mm anuales, con los mayores valores de precipitación entre octubre a abril.
Sin embargo, existe un dato clave a tener en cuenta: según datos suministrados por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT, si bien en esos años los promedios anuales se mantuvieron más o menos constantes, ocurrieron marcados eventos de lluvias extraordinarias sobre la región.
El mayor registro mensual histórico de lluvias acumuladas en Santa Fe se dio en marzo de 2007, con un total de 566,4 mm. (El Niño comenzó a finales de 2006, alcanzó su pico de intensidad -de carácter leve- en diciembre de 2006 y se disipó rápidamente a principios de 2007. Hacia mediados y finales del año, el Pacífico ecuatorial comenzó a enfriarse, dando paso a un fuerte evento de La Niña).
"Los promedios anuales de lluvia no cambiaron demasiado en los años en los que el Niño fue intenso, pero sí se registraron eventos fuertes de precipitaciones acumuladas", advirtió Pablo Lucero, desde el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT.
Y agregó: "Lo sucedido en 2007 es una muestra de que no solo el Fenómeno del Niño afecta a a la región con lluvias extraordinarias, porque las grandes lluvias de aquel año cayeron como coletazo final de un Niño débil".
Bibliografía consultada para este informe periodístico:
- Centro de Informaciones Meteorológicas – FICH – UNL.
- Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT.
- Servicio Meteorológico Nacional.
- Climate Prediction Center.
- Inventario de Presas y Centrales Hidroeléctricas de la República Argentina; Subsecretaría de Recursos Hídricos.
- Represa Itaipú.
- Informes técnicos y pliegos sobre defensas del área metropolitana Santa Fe (Municipalidad de Santa Fe, Ministerio de Obras del Gobierno de Santa Fe).









