De Colombia a vender choripanes en Santa Fe: la historia de Antonio de barrio Las Flores que se reencontró con su hermano gracias a AIRE
Hace 15 años llegó a Santa Fe desde Colombia y se ganó el cariño de barrio Las Flores. La historia de Antonio, su puesto de choripanes y su gran solidaridad.
Antonio Hincapié Santa es colombiano que hace 15 años vive en Santa Fe.
Hace 15 años dejó Colombia y llegó a Santa Fe con una historia, una familia a miles de kilómetros y el desafío de empezar de nuevo. Desde hace una década, Antonio Hincapié Santa trabaja todas las noches en su puesto de choripanes de barrio Las Flores. Allí se ganó un apodo, pero también el cariño de los vecinos: todos lo conocen como "Colombia".
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La entrevista completa a los hermanos colombianos Antonio y Fabián en AIRE:
Su historia tomó una dimensión especial durante una entrevista en AIRE, cuando pudo reencontrarse al aire con su hermano Fabián, que vive en Colombia y cuya casa había sufrido importantes daños tras el terremoto que afectó a distintas zonas del país.
Pero detrás de ese momento emotivo hay una historia de vida marcada por el trabajo, la solidaridad, la familia y una forma muy particular de relacionarse con quienes llegan hasta su puesto.
Hace 15 años llegó a Santa Fe desde Colombia
Antonio lleva 15 años viviendo en Santa Fe. Durante ese tiempo construyó una nueva vida lejos de su país, aunque nunca dejó de mantener un vínculo estrecho con su familia colombiana.
Su lugar en la ciudad está en barrio Las Flores, donde desde hace aproximadamente diez años trabaja en un puesto de choripanes.
Con el paso del tiempo, el nombre propio quedó casi en segundo plano. Para los vecinos, es simplemente "Colombia".
"Acá me conocen como Colombia", contó durante la entrevista con Ahora Vengo.
El apodo nació de su origen, pero con los años terminó convirtiéndose también en una marca de identidad. Los vecinos pasan, lo saludan, conversan con él y muchos ya tienen incorporado el ritual de acercarse a comer uno de sus famosos choripanes.
El puesto de choripanes que se convirtió en su lugar en Santa Fe
El puesto está ubicado en 12 de Infantería y Europa, cerca del Jardín Municipal. Allí trabaja desde hace años y, según cuenta, intenta sostener tres principios que considera fundamentales para su negocio: calidad, precio y amabilidad.
"Yo manejo tres conceptos: calidad de producto, precio competitivo y amabilidad", explicó.
Para Antonio, no alcanza con ofrecer un buen choripán. La atención también es parte fundamental de su trabajo.
"Si usted tiene un buen producto y una amabilidad mala, ahí no va. Y si usted tiene una amabilidad y un producto malo, entonces tampoco", sostuvo.
En su puesto, además, cada cliente puede elegir cómo quiere comerlo: mayonesa, chimi, tomate, papas y distintas combinaciones.
Pero el verdadero diferencial, según Antonio, está en la calidad del producto.
"El mejor chorizo se encuentra en Las Flores 2", aseguró.
La solidaridad como una forma de vida
La relación de Antonio con sus clientes no termina cuando entrega un choripán. Durante la entrevista contó que muchas veces decidió regalar comida a personas que se acercaban al puesto y que no tenían dinero.
"Yo no tengo un corazón cerrado para decir que no", contó.
También recordó una situación que lo marcó especialmente. Un hombre llamado Miguel se comunicó con AIRE para contar que una vez había pasado por su puesto mientras estaba juntando cartones y que Antonio le había regalado un choripán a él y a la persona que lo acompañaba.
"Tenía hambre", recordó Miguel.
Antonio no se sorprendió. Explicó que suele hacerlo cuando tiene la posibilidad.
"Si tengo la oportunidad, les doy a la gente que necesita", explicó.
Su solidaridad también alcanza a los chicos. Contó que durante diciembre suele preparar regalos y comida para niños que pasan por el puesto y que también tiene pensado repetir esos gestos en otras fechas.
"Ellos también se merecen eso", afirmó.
Para él, no se trata de una estrategia comercial ni de una forma de ganar reconocimiento. Es simplemente su manera de vivir.
"No me interesa llenarme de plata. Yo prefiero trabajar, mi tranquilidad", explicó.
Su amor por los animales
Otra de las facetas que los vecinos conocen de Antonio es su vínculo con los animales.
Durante la entrevista, varios mensajes de oyentes recordaron que "Colombia" también rescató y adoptó perros y gatos.
Antonio contó especialmente la historia de una perra que padeció cáncer. La acompañó durante una cirugía y luego continuó cuidándola cuando la enfermedad volvió a aparecer.
"Luché hasta el final, luché como si fuera una persona", recordó.
Para Antonio, la explicación es sencilla: "Un animalito es un ser humano igual".
Ese vínculo con los animales forma parte de la misma sensibilidad que muestra con las personas que se acercan a su puesto.
"Mis dos amores de mi vida": la familia que quedó en Colombia
Aunque construyó una nueva vida en Santa Fe, la familia que quedó en Colombia ocupa un lugar central en su historia.
Durante la entrevista, Antonio habló varias veces de sus padres y dejó en claro cuánto significan para él.
"Mi papá y mi mamá son los dos amores de mi vida", dijo.
También habló de su hermana, que permanece junto a ellos en Colombia.
"Es lo más hermoso que tengo en mi vida, en mi familia. Es lo más sagrado que tengo", afirmó.
La distancia no modificó ese vínculo. Al contrario: lo convirtió en una presencia permanente en su vida cotidiana.
Por eso, cuando ocurrió el terremoto en Colombia, la preocupación fue inmediata. Antonio necesitaba saber que sus padres, sus hermanos y el resto de su familia estaban bien.
El reencuentro con su hermano que emocionó a todos
Ese contexto fue el que llevó a AIRE a ponerlo en comunicación con Fabián, su hermano que vive en Colombia.
La charla estuvo atravesada por las dificultades de conexión, pero también por la emoción de volver a escucharse.
"Hola hermanito, ¿cómo va?", le dijo Antonio al comenzar la comunicación.
Del otro lado, Fabián respondió desde Colombia y llevó tranquilidad: pese a los daños en su vivienda, la familia estaba a salvo.
"Lo material se consigue. La vida es muy dura, no se levanta así más delicada", expresó Fabián.
Antonio no pudo ocultar la emoción. Mientras escuchaba a su hermano, se quebró y explicó lo difícil que es estar lejos cuando ocurre algo así.
"Uno no cree que esto no es fácil para uno. Uno está lejos de la familia", contó.
La distancia entre Santa Fe y Colombia desapareció durante unos minutos.
Un abrazo a la distancia
Antes de despedirse, los hermanos se dedicaron palabras que dejaron en claro el vínculo que mantienen pese a los años y los kilómetros.
Antonio le pidió a Fabián que siguiera adelante junto a su esposa y su familia y recordó la bendición permanente de sus padres.
"Usted sabe hermanito que nosotros tenemos una bendición que es papá y mamá", le dijo.
Después llegó la despedida:
"Te quiero mucho".
Desde Colombia, Fabián respondió con el mismo cariño y agradeció la posibilidad de volver a comunicarse con su hermano.
Para Antonio, ese momento tuvo un valor que fue mucho más allá de una entrevista. En Santa Fe encontró un lugar donde construir su vida, pero nunca dejó atrás sus raíces.
Cada noche, entre choripanes, hamburguesas, vecinos y clientes, "Colombia" sigue llevando consigo una parte de la tierra que dejó hace 15 años.
Y ahora, gracias a AIRE, también pudo volver a escuchar la voz de su hermano desde aquel lugar que todavía llama hogar.






