Colectivos urbanos y suba del combustible: las empresas adelantan mayor reducción de frecuencias en Santa Fe
La reducción actual de frecuencias de los colectivos en Santa Fe es del 10%. Si no aparecen recursos, habrá menos coches circulando la semana que viene.
Desde las empresas advierten que el aumento en los combustibles representa cerca de 230 millones de pesos extras mensuales en los costos operativos en la ciudad de Santa Fe. Maiquel Torcatt / Aire Digital
En estos momentos, la reducción de frecuencias para ahorrar combustible es del 10% en la ciudad de Santa Fe. La semana pasada, fue del 7%. Y si no aparecen fondos que permitan hacer frente a los mayores costos, las empresas advierten que reducción de la frecuencia se profundizará a partir de la semana que viene, aunque por el momento no tienen definido en qué porcentaje.
En el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, Víctor Zavagna, gerente de Autobuses Santa Fe, aseguró que el aumento en el costo del gasoil "implica un incremento de costos para las empresas en Santa Fe de casi 230 millones de pesos".
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"El sistema de colectivos urbanos de Santa Fe consume práctricamente 450 mil litros de gasoil mensuales. Son números muy grandes y esto no está siendo compensado de ninguna forma. Las empresas durante todo el mes de marzo sostuvieron el servicio, con la expectativa de que la situación del conflicto del Medio Oriente y el precio del combustible iba a resolverse, pero no sucedió", agregó.
Colectivos en Santa Fe: aumentos en el combustible y estructura de costos
Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, el aumento del litro de gasoil en la Argentina oscila en los 500 pesos y, en la ciudad de Santa Fe, los colectivos urbanos requieren unos 450 mil litros de combustible mensuales para funcionar: "Para equilibrar el sistema, el boleto debería costar 2.300 pesos", afirmó Zavagna.
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En estos momentos, se aplica una reducción del 10% en las frecuencias de los colectivos urbanos de Santa Fe.
En este contexto, ya través de sus redes sociales, el ministro de la Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, remarcó la "falta de federalismo en la distribución de los recursos" nacionales destinados al transporte público.
"Lo que decimos no es nuevo, pero es momento de volver a dar la discusión sobre los aportes que hacemos desde Santa Fe, y el reparto que hace Nación con lo que recauda, generando ciudadanos de primera, que viven cerca del Obelisco, y de segunda, que estamos en el interior", resaltó el ministro.
Si bien la Nación continúa cobrando en todo el país un impuesto el los combustibles para sostener el transporte público, los subsidios solo se sostienen en Capital Federal y Gran Buenos Aires: "Los santafesinos aportamos desde 2024 -cuando se cortaron los subsidios- 706.761 millones de pesos en impuesto al combustible, montos que deberían volver para compensar el transporte público, pero de esa plata volvieron solo 133 mil millones", dijo Puccini.
La situación en el Gran Buenos Aires es diferente: "Mientras tanto, desde enero de 2024 y hasta la fecha, Nación le destinó al AMBA –paciencia para leer el número- $1.600.725.868.678. Es decir, un billón seiscientos mil setecientos veinticinco millones ochocientos sesenta y ocho mil seiscientos setenta y ocho –un número insólito que hace que hoy un pasaje en tren cueste entre 280 y 450 pesos, o en colectivo entre 700 y 959 pesos".
Mientras tanto, Puccini remarcó que "para que el sistema de transporte siga funcionando, la Provincia ya destinó más de 193.000 millones de pesos en el Boleto Educativo y Rural".
Poletti también criticó la distrubición de subsidios
Poletti alertó sobre el impacto que el aumento "exorbitante" de los combustibles tiene sobre la estructura de costos de las empresas prestadoras.
A los aumentos en el costo de los combustible se le acaba de sumar la suba de salarios para los choferes, que también se negocia en Buenos Aires.
Según Zavagna, los aumentos de sueldos implicaron otros 280 millones extras por mes para las empresas: "Por eso, la semana pasada estábamos en una situación de complejidad para poder abonar salarios. Entonces, hoy en día no está garantizado el servicio, porque las empresas no pueden seguir sosteniendo este nivel de desfasaje. Estamos hablando de casi 1.000 millones de pesos por mes".