Este martes por la mañana, propietarios y choferes de micros de larga distancia, combis y minibuses se manifestaron en la Casa de Gobierno de Santa Fe para pedir un alivio financiero ante el congelamiento de las actividades del sector desde el inicio de la cuarentena obligatoria por la pandemia del coroanvirus.
Desde temprano, los vehículos se concentraron en Avenida 27 de Febrero entre las calles Tucumán y la Cortada Falucho y se dirigieron a la Casa Gris a los bocinazos para acercar un reclamo al gobernador Omar Perotti para que sea elevado al Gobierno nacional, en el que solicitan una ayuda para poder cubrir los sueldos de los trabajadores.
Leandro Zamora, propietario de una de estas empresas de viaje, dijo a Aire de Santa Fe que hace más de dos meses que el sector está paralizado y que no han recibido ninguna ayuda de parte del Gobierno nacional, a pesar de las tantas medidas anunciadas para contener a los sectores más golpeados por la pandemia. “Hay alrededor de 400 familias que dependen de esta actividad. Hemos quedado totalmente desamparados por parte del Gobierno. Estamos solicitando ayuda para los sueldos de los empleados. Hace dos meses que no podemos cumplir con la totalidad de los salarios. La promesa del Gobierno del 50% del salario mínimo, vital y móvil todavía no llegó”, dijo el entrevistado.
En el rubro saben que el retorno a la actividad no será pronto, sin embargo, y pese a que no están en contra de las medidas de aislamiento, saben que sus empresas no podrán subsistir si la cuarentena para ellos se prolonga. “Queremos que nos entiendan que nosotros estamos sin trabajar hace casi 75 días y así es imposible que cualquier empresa, cualquier pyme, sea grande o sea chica, pueda subsistir”, dijo Zamora.
Las empresas de micros de larga distancia no recibieron ninguna ayuda de parte del Gobierno nacional, a pesar de las tantas medidas anunciadas para contener a los sectores más golpeados por la pandemia.
Muchas empresas cerrarán sus puertas por el golpe económico que significa la pandemia y también se perderán muchos puestos de trabajo. “La situación está cada vez peor”, advirtió Zamora. “La mayoría tuvimos que dar de baja el seguro. Impuestos no estamos pagando. Es imposible. Nosotros dependemos de nuestros propios viajes. Al no estar trabajando, tenemos cero ingresos. Algunos se están atrasando con los alquileres”, relató.
“La mayoría de las empresas que estamos acá tienen 20 años. Es una situación bastante dolorosa”, dijo.
Los micros llegaron a la Casa de Gobierno a los bocinazos:
La entrevista:
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