Chile y el oro en vóleibol: Vicente Parraguirre y una generación que empezó a torcer la historia

El referente del seleccionado chileno celebró el título ante Argentina y destacó el proceso de años de trabajo, el crecimiento de una nueva generación y los desafíos que vienen con el Mundial y los Juegos Panamericanos.

Chile cerró los Juegos Suramericanos Santa Fe2026 con la medalla de oro en vóleibol masculinodespués de vencer 3-1 a Argentina en la final.

Chile cerró los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con la medalla de oro en vóleibol masculino después de vencer 3-1 a Argentina en la final.

Chile cerró los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con la medalla de oro en vóleibol masculino después de vencer 3-1 a Argentina en la final. Para Vicente Parraguirre, uno de los referentes del seleccionado, el título representa mucho más que una victoria: es parte de un proceso que lleva años de trabajo y que busca transformar la realidad de este deporte en su país.

“Estamos muy orgullosos, muy contentos. Han sido dos semanas muy intensas para nosotros. Cumplimos los dos objetivos que teníamos, que era la clasificación al Mundial y esta medalla de oro”, señaló el jugador chileno, que destacó el aporte de todo el plantel para alcanzar la consagración.

“Todos aportaron de su forma, aportaron su grano de arena y eso se demostró al final, que pudimos ganar este partido”, agregó.

Parraguirre también puso en valor la continuidad del trabajo junto al entrenador Daniel “Chichón” Nejamkin. El jugador contó que ambos llegaron al seleccionado prácticamente al mismo tiempo y que desde entonces atravesaron juntos las distintas etapas del proceso.

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“Chicho, Daniel, llegó junto conmigo y nunca hemos estado uno sin el otro de la selección adulta”, recordó. Para el referente chileno, una de las grandes transformaciones fue conseguir que los jugadores pudieran extender sus carreras dentro del alto rendimiento. “Hoy en día el hecho de que tengamos a tres, cuatro, cinco jugadores sobre los 30 en una selección adulta, hace 10 años en Chile era impensado”.

En ese camino, Parraguirre también reconoció los momentos difíciles que atravesó el equipo. “Hemos tenido altos y bajos, pero siempre después de las caídas nos hemos repuesto y nos hemos vuelto más fuertes”, sostuvo.

Después del oro conseguido en Santa Fe, el jugador consideró que el equipo todavía tiene margen para seguir creciendo y afrontando nuevos desafíos.

Un título que abre camino

El próximo desafío será el Mundial, además de los Juegos Panamericanos. Chile ya consiguió la clasificación y ahora espera el sorteo para conocer a sus rivales.

“Nosotros el año pasado clasificamos al primer Mundial en 43 años para Chile y nuestro gran objetivo era volver. Ya tenemos la experiencia de haber participado y ojalá el próximo año podamos ir a competir, ir a jugar y medirnos contra los mejores”, añadió.

Parraguirre ocupa además un lugar particular dentro del plantel por su experiencia y por el vínculo con los jugadores más jóvenes. Dijo sentirse orgulloso, pero también responsable por quienes vienen detrás.

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“Ser el reflejo de ese cambio que queremos hacer, de que la carrera del voleibolista chileno no muere a los 24 o 25, que podemos vivir de eso, que es duro”. Según explicó, esta generación fue construyendo oportunidades para que los nuevos jugadores puedan encontrar un camino más amplio dentro del deporte. “Hemos ido un poco pavimentando el camino y haciéndolo más fácil a ellos, creando oportunidades, que nos conozcan, que Chile sea reconocido como un país más voleibolista”, afirmó.

El jugador también fue cuidadoso al hablar de una transformación cultural definitiva. Para Parraguirre, ese cambio todavía está en construcción y requiere trabajo constante. “No hemos cambiado culturalmente el voleibol chileno todavía”, aclaró. Pero destacó algunas señales que muestran el crecimiento del interés por la selección: estadios llenos, reconocimiento de los jugadores y una mayor identificación del público con el equipo.

“Eso ha sido un trabajo de muchos años y el gran desafío es continuar y que eso no caiga con los años”. En el cierre, Parraguirre eligió una palabra para explicar cómo una generación pudo sostenerse durante los momentos más difíciles: resiliencia.

“Hay años que son más difíciles que otros, pero le seguimos dando todos juntos como grupo, siempre muy unidos y conscientes de que el camino es largo, de que van a haber altos y bajos, pero al final del día vamos a salir adelante”, completó.

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