Caminata Pink en Santa Fe: cuándo es la quinta edición y cómo participar del encuentro por la concientización del cáncer de mama
La propuesta de Chicas Pink reunirá a vecinos y sobrevivientes con actividades, una ceremonia de homenaje y un mensaje clave: la detección temprana salva vidas.
Desde hace cinco años, las chicas Pink realizan su tradicional caminata por Bulevar hasta la Costanera en una jornada para visibilizar y concientizar a la población sobre el cáncer de mama.
La ciudad de Santa Fe será escenario de una nueva jornada de encuentro, acompañamiento y concientización sobre el cáncer de mama. Este sábado 17 de octubre, a las 17, se realizará la quinta Caminata Pink, organizada por la Asociación Civil Chicas Pink Santa Fe, con una invitación abierta a toda la comunidad para acompañar a quienes atravesaron o atraviesan la enfermedad.
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La actividad comenzará en la zona de El Molino, en la intersección de bulevar Gálvez y Rivadavia, y avanzará por el cantero central del bulevar hasta llegar al sector del Puente Colgante, donde se desarrollarán distintas propuestas para compartir y reflexionar.
En diálogo con el programa CREO, que se emite cada mañana por AIRE, Alejandra Rogiano y Silvina Echarren, integrantes de Chicas Pink, contaron los detalles de la convocatoria y explicaron el significado especial que tendrá esta edición.
La jornada incluirá una clase de ritmos latinos, sorteos y una ceremonia que forma parte de los encuentros de los equipos de Bote Dragón vinculados al cáncer de mama. Desde la organización invitaron a quienes participen a llevar una flor natural para sumarse a ese momento de homenaje y acompañamiento.
La quinta Caminata Pink tendrá una ceremonia especial en Santa Fe
La Caminata Pink nació hace cinco años como un sueño y, con el paso del tiempo, se consolidó como un espacio de encuentro para sobrevivientes de cáncer de mama, familiares, amigos y vecinos comprometidos con la causa.
Una de las novedades de esta edición será la realización de la ceremonia de la flor, un ritual que las integrantes de los equipos de Bote Dragón comparten en encuentros nacionales e internacionales.
La ceremonia busca recordar y homenajear a las mujeres que fallecieron a causa de la enfermedad, pero también acompañar a quienes están atravesando un tratamiento. Por eso, las organizadoras invitaron a los asistentes a llevar una flor natural para participar del acto.
“Es nuestro momento en que nos encontramos una vez al año cara a cara con nuestras seguidoras”, explicaron durante la entrevista.
La convocatoria no está limitada a quienes tuvieron cáncer de mama. Pueden participar hombres, mujeres, familiares, amigos y todas las personas que quieran acompañar y visibilizar la importancia de esta causa.
Desde Chicas Pink también propusieron transformar la caminata en un gesto concreto de cercanía: dedicar la actividad a alguien que haya atravesado la enfermedad y, al terminar, enviarle un mensaje o llamarlo para hacerle saber que estuvo presente en su honor.
Chicas Pink: una red de contención para quienes atravesaron el cáncer de mama
Durante la entrevista, Alejandra Rogiano compartió su experiencia personal con el cáncer de mama y explicó cómo llegó a formar parte de la agrupación.
Contó que siempre se había realizado los controles, pero que durante la pandemia no pudo continuar con ellos. Cuando volvió a hacerse los estudios, después de detectar una dureza, la enfermedad ya estaba en un estadio avanzado. Según relató, el hecho de que el tumor estuviera encapsulado fue clave en su caso.
Su acercamiento a Chicas Pink se produjo después del tratamiento, cuando comenzó a sentirse preparada para compartir su historia con otras mujeres que habían vivido una experiencia similar.
Recordó especialmente el momento en que conoció a Silvina y escuchó una frase que la marcó: “Ya pasó”.
Ese encuentro le permitió encontrar un espacio donde sentirse comprendida y contenida, sin tener que explicar lo que había vivido a personas que no necesariamente habían atravesado la misma situación.
“Chicas Pink es eso: sentirse parte. Es saber que vos estuviste en ese lugar”, expresó Alejandra.
La agrupación también busca transmitir un mensaje de esperanza a quienes reciben un diagnóstico: la vida continúa después del cáncer y es posible volver a disfrutar, descubrir nuevas actividades y construir otros proyectos.
Bote Dragón: el deporte como parte de una nueva etapa después de la enfermedad
El Bote Dragón es otra de las experiencias que unen a las integrantes de Chicas Pink. A través del remo, las mujeres encuentran una oportunidad para compartir actividades deportivas, fortalecer vínculos y animarse a superar miedos.
Silvina Echarren contó que antes de atravesar la enfermedad tenía miedo al agua y nunca imaginó que llegaría a participar de travesías en kayak o a remar en una embarcación.
La experiencia le permitió descubrir nuevas posibilidades y entender que, después de un diagnóstico de cáncer, muchas cosas pueden cambiar.
“Tuviste tanto miedo que después quedás como más valiente, te animás a hacer más cosas”, reflexionó durante la charla en AIRE.
Ese camino también las llevó a representar al país en competencias internacionales. En agosto, tres santafesinas integraron el seleccionado argentino que participó del Mundial de Bote Dragón en Francia, junto a deportistas de otras cuatro provincias.
En una competencia que reunió a 156 equipos, el conjunto obtuvo el puesto 61 en la carrera de 200 metros y el 98 en la prueba de 1.000 metros, según detallaron en la entrevista.
Cáncer de mama: por qué es fundamental la detección temprana
Además de compartir sus experiencias, las integrantes de Chicas Pink insistieron en la importancia de sostener los controles médicos y no postergarlos.
Durante la entrevista, Silvina hizo una aclaración sobre un concepto que suele utilizarse al hablar del cáncer de mama: más que prevenir la aparición de la enfermedad, los controles permiten detectarla de manera temprana.
La detección precoz puede favorecer que los tratamientos sean menos agresivos para el organismo, aunque las indicaciones y los estudios necesarios dependen de cada persona y de la evaluación de los profesionales de la salud.
La experiencia de Alejandra, que no pudo realizarse los controles durante la pandemia, puso de relieve las consecuencias que puede tener la interrupción del seguimiento médico.
Las entrevistadas también hablaron del impacto emocional que produce un diagnóstico. El miedo, la incertidumbre y la sensación de que la vida puede terminar son reacciones que muchas personas experimentan al recibir la noticia.
Sin embargo, ambas destacaron que atravesar la enfermedad no significa que la vida se termine y que contar con una red de contención puede ayudar a transitar ese proceso.
En ese sentido, Chicas Pink busca acompañar tanto a las mujeres que finalizaron sus tratamientos como a quienes todavía están atravesando la enfermedad, con el objetivo de que sepan que no están solas.
Cómo participar de la quinta Caminata Pink en Santa Fe
La invitación de Chicas Pink Santa Fe es abierta a toda la comunidad. No hace falta haber tenido cáncer de mama para participar: alcanza con querer acompañar, escuchar y comprometerse con la concientización.
Estos son los datos de la convocatoria:
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Día: sábado 17 de octubre.
Horario: 17.
Punto de partida: El Molino, en la zona de bulevar Gálvez y Rivadavia.
Recorrido: por el cantero central del bulevar hasta el sector del Puente Colgante.
Actividades: clase de ritmos latinos, sorteos y ceremonia de la flor.
Invitación especial: llevar una flor natural para participar del homenaje.
Para conocer más sobre las actividades de la agrupación y sus iniciativas vinculadas al Bote Dragón, se puede consultar su cuenta de Instagram, Chicas Pink Santa Fe.
La quinta Caminata Pink será, una vez más, una oportunidad para visibilizar el cáncer de mama, homenajear a quienes ya no están y acompañar a quienes siguen adelante. Pero también buscará dejar un mensaje para toda la comunidad: realizarse los controles médicos indicados y detectar la enfermedad a tiempo puede salvar vidas.






