Una asociación proteccionista de animales de Rosario fue acusada por el fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Omar De Pedro, por el maltrato de más de 60 galgos que habían sido secuestrados en el marco de una carrera ilegal que se realizaba en Santo Tomé a principios de octubre. Mediante una conferencia de prensa, De Pedro explicó que los galgos, que se encontraban bajo custodia de la asociación Galgos Libres de Rosario, estaban con problemas en el pelaje (tenían pelones), desnutridos y con problemas estomacales.
De Pedro, quien tomó conocimiento de la causa hace 15 días, comentó que recibió información respecto de que los animales secuestrados en la carrera ilegal habían sido trasladados a Rosario y que los mismos se encontraban en muy mal estado. Además, se desconocía el parado de otros perros.
“Me llegaron testimonios e imágenes que me decían que algunos perros habían adelgazado a razón de un kilo por día y otros estaban heridos. Me empecé a comunicar con veterinarios y asociaciones especialistas en galgos para asesorarme”, dijo el fiscal.
A raíz de esa información y del consejo de veterinarios, De Pedro Por concretó un procedimiento abreviado con los dueños de los galgos, imputados en el marco de la carrera ilegal de Santo Tomé. “Los dueños de los perros asumieron la responsabilidad por la causa de la carrera y se les impuso un año de pena en suspenso, una multa de 30 mil pesos y habrá control estatal por el plazo de dos años. Se harán inspecciones sorpresa para controlar el estado de salud de los perros”, precisó el funcionario judicial. Además, recalcó que, en caso de que vuelvan a participar de alguna carrera, la pena de prisión será efectiva. Son 42 personas las que accedieron al procedimiento abreviado.
“Hay que recuperar la alimentación correcta y específica urgente”, sostuvo De Pedro, quien aclaró que “siempre soy partidario de no devolver los animales, pero esto requiere de una excepción: o los rescatábamos de los rescatistas o corrían riesgo de vida”.
El funcionario del MPA destacó que “las garrapatas, las lesiones y los kilos menos se produjeron en Rosario bajo el supuesto cuidado de esta asociación”.
Además, De Pedro dio a conocer que, mediante comunicaciones con integrantes de la asociación Galgos Libres de Rosario, reconocieron que recibieron 600 mil pesos de donaciones y que si los perros eran devueltos a sus dueños, ellos iban a tener que rendir cuentas de esos gastos.
A su vez, el fiscal aseguró que en el marco de las carreras ilegales (más allá de que está prohibida por ley) “no había maltrato ni acto de crueldad” y aclaró que “los que vinieron a buscarlos no eran galgueros con fustes en la mano. Eran familias, chicos que jugaban con el perro”.
“Los que maltrataban a los peros eran los de esta asociación que querían quedarse con animales de mucho valor”, concluyó.
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