Aplicaciones de viajes: mientras Rosario debate su regulación, Santa Fe enfrenta un bajo registro de choferes

Rosario comenzó a discutir un proyecto para habilitar y regular las aplicaciones de viajes, como Uber y DiDi, que ya funcionan en la ciudad. En Santa Fe capital, el servicio cuenta con un marco normativo desde 2024, pero la inscripción de conductores sigue siendo baja: apenas 50 choferes completaron los requisitos municipales, según el último relevamiento publicado por AIRE.

Las aplicaciones de viajes volvieron al centro de la agenda en Rosario y Santa Fe. Foto ilustrativa.

Las aplicaciones de viajes volvieron al centro de la agenda en Rosario y Santa Fe. Foto ilustrativa.

Las aplicaciones de viajes volvieron al centro de la agenda en Santa Fe. Mientras Rosario abrió el debate para incorporar formalmente plataformas como Uber y DiDi a su sistema de transporte, en la capital provincial el desafío pasa por hacer cumplir una regulación que ya está vigente, pero que todavía tiene dificultades para sumar conductores al registro municipal.

Las dos ciudades enfrentan una discusión similar: cómo ordenar una modalidad de transporte que ya utilizan los pasajeros, establecer condiciones de seguridad y definir las reglas de convivencia con taxis y remises. Sin embargo, Rosario está analizando una nueva ordenanza, mientras que Santa Fe busca que los choferes que trabajan mediante aplicaciones se adecuen a las normas existentes.

Rosario debate cómo regular Uber y DiDi

El intendente de Rosario, Pablo Javkin, envió al Concejo Municipal un proyecto para modificar la normativa vigente e incorporar el servicio privado de movilidad de personas mediante plataformas tecnológicas.

La Intendencia de Rosario envió al Concejo Municipal un proyecto para modificar la normativa vigente e incorporar el servicio privado de movilidad de personas mediante plataformas tecnológicas.

La Intendencia de Rosario envió al Concejo Municipal un proyecto para modificar la normativa vigente e incorporar el servicio privado de movilidad de personas mediante plataformas tecnológicas.

La iniciativa comenzó a analizarse en las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno. El debate incluye a funcionarios municipales, concejales y representantes de los sectores vinculados al transporte, en un escenario en el que también se expresaron reparos sobre las condiciones laborales, los requisitos para los vehículos y el impacto de las aplicaciones sobre el sistema tradicional.

Javkin defendió la regulación y planteó que el crecimiento de estas plataformas hace necesario establecer reglas. También sostuvo que la incorporación de Uber Eats al reparto de productos gastronómicos modificó el escenario y aceleró la discusión sobre el funcionamiento de las aplicaciones.

Entre los requisitos previstos, el proyecto establece que las plataformas deberán registrarse y obtener autorización municipal para operar. Los conductores tendrán que contar con licencia profesional, no registrar antecedentes penales y cumplir con exigencias de capacitación y seguridad vial.

Los vehículos, por su parte, deberán tener la revisión técnica vigente, patente al día, seguro específico para el traslado de pasajeros, cuatro puertas, baúl y un código QR identificatorio.

La propuesta también fija una tarifa mínima equivalente al boleto del transporte urbano de pasajeros, aunque sin un tope máximo. Esa condición alcanzaría a los viajes solicitados mediante aplicaciones, mientras que para los taxis tomados en la calle se mantendría el esquema tarifario establecido por el Concejo.

Otro punto central es que los conductores de las plataformas no podrían levantar pasajeros espontáneamente en la vía pública ni utilizar las paradas reservadas para taxis.

Aplicaciones de viajes: raros de taxistas y otros sectores

La discusión en Rosario expuso diferencias entre los trabajadores del transporte. El titular del Sindicato de Peones de Taxis, Horacio Yanotti, reconoció que las aplicaciones ganaron aceptación entre los usuarios y señaló que cerca del 70% de los trabajadores del taxi ya las utiliza para conseguir viajes, según sus propias estimaciones.

Sin embargo, advirtió sobre la falta de protección social de quienes trabajan para las plataformas y cuestionó las condiciones laborales. El debate también incluye las exigencias que deberán cumplir los vehículos, el esquema tarifario y la convivencia con el transporte público.

Durante las reuniones en el Concejo, representantes de distintos bloques plantearon objeciones al proyecto y pidieron escuchar a taxistas, remiseros, cadetes y empresas de aplicaciones antes de avanzar.

Por ahora, la iniciativa continúa en discusión y no constituye una regulación aprobada.

Qué pasa con las aplicaciones de viajes en Santa Fe

En la ciudad de Santa Fe, la situación es diferente. El Concejo aprobó en octubre de 2024 un marco normativo para el funcionamiento de las aplicaciones de viajes. Luego, el municipio modificó las condiciones para facilitar la regularización de los conductores y puso el foco en la identificación de quienes prestan el servicio y en la seguridad de los pasajeros.

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Pese a las prórrogas y los cambios en los requisitos, el nivel de inscripción continúa siendo bajo.

El Concejo de Santa Fe aprobó en octubre de 2024 un marco normativo para el funcionamiento de las aplicaciones de viajes. Luego, el municipio modificó las condiciones para facilitar la regularización de los conductores y puso el foco en la identificación de quienes prestan el servicio.

El Concejo de Santa Fe aprobó en octubre de 2024 un marco normativo para el funcionamiento de las aplicaciones de viajes. Luego, el municipio modificó las condiciones para facilitar la regularización de los conductores y puso el foco en la identificación de quienes prestan el servicio.

Según informó AIRE en agosto pasado, solo 50 choferes habían completado el registro municipal, mientras que las estimaciones extraoficiales ubicaban entre 300 y 400 a los conductores que trabajan con aplicaciones en la ciudad.

El número había sido de alrededor de 30 en marzo, cuando la Municipalidad anunció que endurecería los controles después de sucesivas extensiones de los plazos para adecuarse a la normativa.

Entre los requisitos para los conductores figuran la licencia profesional, la inscripción municipal y la identificación del vehículo. También se exigen revisión técnica vigente, seguro, patente al día y otras condiciones vinculadas con la seguridad y la documentación.

Las empresas más conocidas, como Uber y DiDi, no completaron su inscripción para operar bajo el esquema municipal, de acuerdo con los informes publicados por AIRE. Por eso, el municipio concentró parte de su estrategia en regularizar a los conductores y los vehículos que realizan los viajes.

La normativa contempla sanciones para quienes transporten pasajeros sin estar registrados y para quienes no cumplan con las exigencias correspondientes.

Dos ciudades, un mismo desafío

El contraste entre Rosario y Santa Fe capital muestra dos etapas diferentes de una discusión que atraviesa al transporte urbano.

En Rosario, el debate recién comienza en el Concejo y busca definir las condiciones bajo las cuales las aplicaciones podrán operar formalmente. En Santa Fe, en cambio, el marco regulatorio ya existe, pero la baja cantidad de conductores inscriptos plantea dificultades para que la actividad funcione dentro de las reglas establecidas.

En ambos casos, la discusión combina la demanda de los usuarios, la seguridad de los pasajeros, las condiciones de trabajo de los conductores y la relación con taxis, remises y colectivos.

La cuestión de fondo es cómo incorporar una modalidad de transporte que ya tiene presencia en las calles sin dejar de lado los controles, las obligaciones laborales y las condiciones de seguridad.

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