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Salud Neurociencias |

"Todólogos", los que creen saber mucho de todo: ¿los engaña su cerebro?

El fenómeno que causa que las personas con menos habilidades se crean las más capaces, se denomina "efecto Dunning-Kruger".

Creer saber mucho de todo no solo se debe a rasgos de la personalidad como autoestima elevada, narcisismo o soberbia. Frecuentemente, se origina en una evaluación desproporcionada que realiza el cerebro sobre sí mismo, respecto a sus capacidades y conocimientos.

Esta falla en la percepción interna, son sesgos cognitivos que surgen en todos los seres humanos, en al menos en algunos momentos de la vida. El problema viene cuando se hace permanente.

La dificultad radica en la falta de adquisición del conocimiento base necesario, que permite descubrir que aún tenemos todo por aprender. Caer en cuenta de que “sólo sé que no sé nada”, significa que adquirimos suficiente información o habilidades, para tener una correcta observación de nuestros límites e ignorancia.

El fenómeno que causa que las personas con menos habilidades se crean las más capaces, se denomina “efecto Dunning-Kruger” y fue descrito por los científicos de la Universidad de Cornell (Nueva York, EEUU), Justin Krugger y David Dunning.

Este efecto tiene una relación inicial con las habilidades metacognitivas, que involucran las capacidades del cerebro para evaluarse a sí mismo. Inclusive muchas personas con bajas competencias, aún no han adquirido esta habilidad discriminatoria, respecto a la diferencia cualitativa entre su rendimiento y el de los demás. Por lo tanto, carecen de la información y entrenamiento necesario para que su capacidad metacognitiva reconozca su incompetencia.

Se han realizado los más variados estudios, en una amplia gama de tareas, para demostrarlo. Entre ellas se incluyen habilidades en el campo de los negocios, la política, la medicina, la conducción, la aviación, la memoria espacial, los exámenes en la escuela y la alfabetización. A menudo se observa cómo las personas afectadas por este sesgo toman decisiones que conducen a graves consecuencias, no solo para ellos mismos sino también para los demás.

Para evitar las consecuencias del efecto Dunning-Kruger debemos tener presentes las siguientes recomendaciones:

1. Compararnos con medidas objetivas de conocimiento: buscar puntos de referencia que no sean propios, por ejemplo a través de exámenes que realicemos, brindados por diferentes entes de formación.

2. Recibir feedback: Preguntar a nuestros compañeros, jefes e incluso clientes, por una opinión sincera sobre nuestro trabajo, nos ayudará a reflexionar sobre nuestra propia capacidad.

3. Reflexionar sobre cómo pensamos y tomamos decisiones. Opiniones extremas (sin matices entre bien o mal, sí o no, etc.), nos dan una indicación de que nuestro nivel es menor del que pensamos. Además, si no somos capaces de explicar nuestras decisiones, es muy posible que nos estemos sobreestimando cuando las tomamos.

4. Ejercer autocrítica: luego de haber ejecutado una opinión, plan, acción, evaluar los resultados y reconocer los errores, que ciertamente siguen siendo experiencia que nos enriquecen para una posterior corrección.

Por Dr. Hugo D. Valderrama. Médico Neurólogo, Máster en Neurociencias. (Mat. 5010) Instagram: @neurologohv