Remediar: Nación reemplaza el listado de medicamentos esenciales por uno centrado en la salud cardiovascular
El Ministerio de Salud reemplazó el listado de medicamentos esenciales de 128 a seis. La decisión acompaña la puesta en marcha del Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular.
El Ministerio de Salud de la Nación aprobó un nuevo listado de medicamentos esenciales enfocado en la prevención y el tratamiento de enfermedades vasculares.
El Gobierno Nacional cambió las prioridades del listado de medicamentos esenciales que utiliza como referencia para abastecer a los centros públicos de atención primaria. A través de la Resolución 1447/2026, el Ministerio de Salud dejó sin efecto el listado del Remediar, aprobado en 2021, y lo reemplazó por uno centrado en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
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La modificación se complementa con otra medida: la Resolución 1445/2026, que aprobó el Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular 2026-2030.
Ambas resoluciones fueron firmadas por el ministro de Salud, Mario Lugones, el 14 de octubre y publicadas en el Boletín Oficial. Aunque están relacionadas, tienen objetivos diferentes: una establece una estrategia nacional para prevenir y tratar las enfermedades vasculares, mientras que la otra cambia el listado de medicamentos que sirve de referencia para las compras y la distribución en los centros de salud.
El cambio más importante es la reducción de 128 a seis medicamentos incluidos en el nuevo listado, según la información relevada. Así, el esquema nacional deja de contemplar una variedad de tratamientos para diferentes problemas de salud y pasa a concentrarse en los destinados a las enfermedades vasculares.
Qué cambia con el nuevo listado de medicamentos
En 2021, el Ministerio de Salud había aprobado un listado de medicamentos esenciales para la atención primaria. El objetivo era facilitar el acceso a tratamientos para diferentes problemas de salud, especialmente para las personas que dependen exclusivamente del sistema público.
Ese listado incluía medicamentos para enfermedades crónicas, problemas respiratorios e infecciones urinarias, entre otras afecciones. También contemplaba tratamientos vinculados con la salud sexual y reproductiva y el cuidado durante el embarazo y la primera infancia.
Con la Resolución 1447/2026, ese esquema fue reemplazado por un listado destinado específicamente a la prevención y el tratamiento de las enfermedades vasculares.
Según los fundamentos oficiales, la decisión busca actualizar las prioridades sanitarias de acuerdo con las necesidades de la población y los estudios científicos disponibles. Para seleccionar los medicamentos, el Ministerio tuvo en cuenta su eficacia, seguridad, disponibilidad y costo, entre otros criterios.
El nuevo listado servirá como referencia para organizar las compras nacionales y planificar la distribución de medicamentos en los centros públicos de atención primaria de todo el país.
Sin embargo, la norma aclara que su aplicación no reemplaza las responsabilidades de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la provisión de medicamentos. Tampoco ordena suspender los tratamientos que reciben los pacientes.
Por eso, la reducción del listado nacional no permite afirmar que los 122 medicamentos que dejaron de figurar en él hayan sido retirados de todos los centros de salud. Para conocer el impacto concreto, será necesario observar cómo se organiza la provisión y qué decisiones toma cada jurisdicción.
Por qué el Gobierno prioriza la salud cardiovascular
La modificación del listado de medicamentos forma parte de una estrategia más amplia. A través de la Resolución 1445/2026, el Ministerio de Salud aprobó el Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular 2026-2030, que busca reducir las enfermedades, las discapacidades y las muertes prematuras relacionadas con estos problemas de salud.
La principal razón es el peso que tienen las enfermedades cardiovasculares en la mortalidad argentina.
Según los datos incluidos en los fundamentos del plan, durante 2024 se registraron 105.130 muertes por causas cardiovasculares. Esto representa el 27,9% del total de las defunciones del país.
El documento también advierte sobre las dificultades para detectar y controlar problemas como la presión arterial alta y el colesterol elevado. A estos factores se suman la diabetes, el exceso de peso y las enfermedades renales, que pueden aumentar el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares.
Frente a este panorama, el Gobierno plantea reforzar la prevención y mejorar el acceso al diagnóstico y al tratamiento. La intención es detectar estos problemas a tiempo, evitar que avancen y reducir las complicaciones que pueden derivar en internaciones o tratamientos más complejos.
En esa estrategia, los centros de atención primaria tienen un papel fundamental porque suelen ser la primera puerta de entrada al sistema de salud.
Qué propone el Plan Nacional de Salud Vascular
El plan aprobado por la Resolución 1445 busca coordinar las acciones de prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las personas con riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Entre sus principales objetivos se encuentran:
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Promover hábitos saludables para prevenir enfermedades.
Detectar a tiempo la presión arterial alta y otros factores de riesgo.
Mejorar el acceso a los tratamientos y el seguimiento de los pacientes.
Coordinar la atención entre los centros de salud y los servicios de mayor complejidad.
Mejorar los registros y la información para evaluar las políticas sanitarias.
Impulsar la investigación y la capacitación de los equipos de salud.
La propuesta también busca evitar que cada enfermedad se atienda de manera aislada. Por ejemplo, una persona con diabetes puede tener, además, presión arterial alta y problemas renales. El plan apunta a que estas condiciones se aborden de manera coordinada, con una atención adaptada a las necesidades de cada paciente.
La Dirección Nacional de Abordaje Integral de Enfermedades No Transmisibles será la encargada de coordinar técnicamente la implementación.
Según la resolución, el plan se pondrá en marcha con los recursos presupuestarios que ya tiene asignados el Ministerio de Salud, sin partidas adicionales.
La reducción de 128 a seis medicamentos abre interrogantes sobre cómo se garantizará el acceso a los tratamientos para las enfermedades que ya no están contempladas en el nuevo listado nacional.




