Qué pasa si tomás café apenas te levantás todos los días

El hábito de tomar café ni bien abrís los ojos puede jugarte una mala pasada: conocé los efectos y cómo aprovechar mejor tu primera taza.

Las consecuencias de tomarse una café a la mañana.

Las consecuencias de tomarse una café a la mañana.

Para muchísima gente, el café es lo primero que aparece en la mañana. Apenas suena el despertador, la taza ya está lista. Pero, ¿alguna vez te preguntaste si es el mejor momento para tomarlo?

Qué pasa en tu cuerpo cuando tomás café apenas te levantás

En los primeros minutos después de despertarte, tu cuerpo libera cortisol, una hormona clave para el estado de alerta. Si tomás café en ese instante, la cafeína puede tener un efecto menos notorio, porque el cuerpo ya está “despierto” de manera natural.

Eso no significa que sea “malo” tomar café temprano, pero sí que algunas personas pueden sentir nerviosismo, acidez o un subidón de energía que dura poco. Incluso, hay quienes notan que la dependencia a la cafeína aparece más rápido.

Los efectos más comunes de tomar café ni bien te levantás

  • Mayor acidez estomacal
  • Sensación de ansiedad
  • Dependencia más rápida de la cafeína
  • Bajón de energía a las pocas horas
cafe.jpg
Tomar café apenas te levantás puede coincidir con la liberación natural de cortisol, lo que hace que la cafeína tenga un efecto menos notorio en el cuerpo.

Tomar café apenas te levantás puede coincidir con la liberación natural de cortisol, lo que hace que la cafeína tenga un efecto menos notorio en el cuerpo.

¿Cuál es el mejor momento para tomar café?

Muchos especialistas recomiendan esperar entre 30 y 60 minutos después de despertarte para tomar la primera taza. Así, el cuerpo aprovecha mejor el efecto estimulante y se reduce el riesgo de molestias.

Además, acompañar el café con algo de comida ayuda a evitar problemas digestivos, sobre todo si sos de los que toman varias tazas al día.

El consejo clave para los fanáticos del café

Si sentís que el café te cae pesado o te deja sin energía al rato, probá retrasar la primera taza y sumarle un desayuno liviano. Pequeños cambios en la rutina pueden hacer una gran diferencia en cómo arrancás el día.

Las más leídas