¿Qué es la resistencia antimicrobiana y por qué preocupa a la comunidad científica?
La resistencia antimicrobiana es el proceso por el cual los medicamentos, con el tiempo, van perdiendo su capacidad para matar agentes patógenos.
Se denomina resistencia antimicrobiana (RAM) a la capacidad de los microorganismos de producir mecanismos que les permiten sobrevivir en presencia de sustancias nocivas para su desarrollo (antimicrobianos). Es decir, que los productos farmacológicos antimicrobianos, entre los cuales se encuentran los antibióticos, pierden su eficacia en el tratamiento de una enfermedad causada por bacterias. El uso inadecuado de los antimicrobianos puede acelerar este fenómeno.
Te podría interesar
La resistencia de estos microorganismos patógenos (bacterias, virus, hongos, parásitos) a los agentes que se utilizan en salud humana y animal para combatirlos es un fenómeno de enorme y creciente impacto en el medio y a nivel global. Especialmente en relación con bacterias vinculadas con infecciones que se producen en los hospitales, que adquirieron mecanismos de resistencia que las hace muy difícil o casi imposible de tratar, limitando las opciones terapéuticas para abordarlas.
Según la OMS, una de las diez principales amenazas de salud pública que la humanidad deberá afrontar es la resistencia a los antimicrobianos.
En diálogo con AIRE, el Dr. Pablo Scapellato, infectólogo, profesor de medicina en la Universidad Fundación Favaloro e integrante de la Sociedad Argentina de Infectología, aseguró que este fenómeno constituye un enorme problema para la salud mundial. “Esta situación es de enorme peligro, porque si la persona adquiere una infección es muy probable que no pueda recibir un tratamiento adecuado y de una enorme gravedad en términos generales porque termina siendo un enorme problema de salud pública”, explicó el doctor Scapellato.
La resistencia es un proceso natural, pues los medicamentos van perdiendo con el tiempo su capacidad para matar agentes patógenos. Pero, en los últimos años, el uso inapropiado de antibióticos aceleró este proceso, ya sea porque los pacientes no finalizan los tratamientos prescritos o cuando se prescriben un medicamento erróneamente.
Es importante aclarar que si se consume un antibiótico y se dan algunos de los casos mencionados, puede ocurrir que dichos medicamentos no maten a todas las bacterias que causan la enfermedad.
El especialista detalló que en el mundo se producen alrededor de dos millones de muertes que no se pueden tratar por gérmenes multirresistentes a los antibióticos y se proyecta que este fenómeno crezca enormemente al punto de constituirse en el 2050 en una de las principales causas de decesos.
La resistencia a los antimicrobianos (entre ellos los antibióticos) provoca que se incrementen los costos médicos, que se prolonguen las internaciones hospitalarias y que aumente la mortalidad. Cuando ya no se pueden tratar las infecciones con los antibióticos de primera línea, es necesario emplear fármacos más caros, tratamientos más largos y con más efectos adversos. Es así que la neumonía, la tuberculosis, las infecciones urinarias o la gonorrea, por ejemplo, son enfermedades cada vez más difíciles de tratar.
Los antimicrobianos son los medicamentos que se utilizan para tratar las infecciones causadas por microorganismos como bacterias, virus, hongos o parásitos. Dentro de este grupo de medicamentos, los antibióticos son los que tratan específicamente las infecciones causadas por bacterias.
Una de las principales estrategias para limitar y contener este problema es la restricción del uso de antimicrobianos a situaciones imprescindibles o insustituibles. "No tomar antibióticos sin prescripción médica, siendo más estrictos en la venta de los antimicrobianos y venderlos bajo receta. Un aspecto que no se cumple a pesar de estar reglamentado", explicó el infectólogo.
Otro de los aspectos que Scapellato consideró como fundamental desarrollar nuevas drogas en los diferentes ámbitos en que se aplica. La educación es otro de los aspectos centrales a desarrollar, introduciendo en este problema a todos los actores, desde el ciudadano común hasta los profesionales que hacen uso de los antimicrobianos.
Efecto pandemia
Durante la pandemia se registró un importante incremento tanto de la prescripción como de la resistencia a los antibióticos. Scapalleto sostuvo que este es un aspecto que está demostrado tanto en publicaciones a nivel mundial como en investigaciones hechas en el país.
La resistencia es un proceso natural, pues los medicamentos van perdiendo con el tiempo su capacidad para matar agentes patógenos. En los últimos años, el uso inapropiado de antibióticos aceleró el proceso.
“La realidad frente a la cual hay que pensar es una en la cual infecciones comunes pueden matarnos o no se puedan llevar adelante cirugías complejas, como por ejemplo trasplantes, en donde necesariamente se usan antimicrobianos para prevenir infecciones”, ejemplificó el infectólogo. En el caso de que los antimicrobianos se tornen inútiles, es muy poco probable que se puedan llevar adelante las operaciones.
"Este es un problema, por eso yo insisto en que es un problema de la sociedad en general, creo indiscutiblemente que la clase política tiene que tomar conciencia de esto, eso implica decisión y trabajo para cosas muy a futuro que les cuesta avizorar ciertamente", reflexionó el especialista.







