menu
search
Salud ansiedad |

Qué es la ansiedad, la emoción que impulsa a la acción y hay que aprender a gestionar

La ansiedad es el personaje principal de la secuela de la película Intensamente 2. Cuál es el rol de esta emoción y por qué es importante aprender a regularla.

En la secuela de Intensamente 2, Riley, la protagonista, experimenta un crecimiento que trae consigo nuevas emociones en su mente. Una de las más distintivas y reconocibles es la de color naranja que representa la Ansiedad y actúa como antagonista de Alegría.

La ansiedad surge de manera repentina, toma el control del cuerpo, incapacitándolo para seguir adelante. Pixar se esforzó en representar esta emoción, pero ¿cuál es su función y por qué muchas veces se califica como "negativa"?

Los especialistas aclaran que la ansiedad es común a todos los seres humanos, ayuda a anticiparse a determinadas situaciones y a motorizar la acción. Además, distinguen entre un nivel adaptativo de ansiedad (normal) y un trastorno de ansiedad.

LEER MÁS ► Intensamente 2: un análisis sobre la representación de las emociones en la exitosa película de Pixar

Todos tenemos ansiedad. Es una emoción con la que todos los seres humanos contamos y está relacionada con la supervivencia. La ansiedad sirve para anticiparse a algo”, explicó a AIRE la licenciada en psicología Yamile Labath (matrícula 1.377).

AnsiedadNota.png
La ansiedad no es un enemigo, sino una parte normal de la experiencia humana que hay que aprender a gestionar.

La ansiedad no es un enemigo, sino una parte normal de la experiencia humana que hay que aprender a gestionar.

La película destaca la importancia de la validación emocional, enseña que todas las emociones, incluso aquellas calificadas como negativas, tienen un propósito y necesitan ser escuchadas. Las especialistas recalcan que la ansiedad no es un enemigo, sino una parte normal de la experiencia humana que hay que aprender a gestionar.

Este sentimiento es exclusivo de los seres humanos, los animales no pueden anticiparse al mañana o a algún tipo de acción.

“La intención de la ansiedad es buena, porque busca prepararnos para hacer frente a esa situación que anticipamos como amenazante y que puede ser negativa, que es por un problema, un obstáculo. Por eso decimos que es buena”, sostuvo por su parte la licenciada en psicología Virginia Abdala (matrícula 852).

LEER MÁS ► Según la OMS subieron más del 25% los trastornos depresivos y de ansiedad durante el primer año de pandemia

La ansiedad es una respuesta natural del organismo ante situaciones que son percibidas como amenazantes o estresantes. “Es una capacidad que tiene que ver con nuestro lóbulo frontal y que nos puede permitir anticiparnos a eventos, sucesos y circunstancias para poder manejarlas en relación con lo que nosotros queremos”, agregó la especialista.

En ese sentido, es una emoción positiva, sin embargo, puede volverse patológica cuando hay una valoración errónea de peligro.

Cuál es la función de la ansiedad

La ansiedad es una emoción secundaria y al igual que la tristeza o el enojo, cumple una función. Desde ese lugar es buena, aunque en determinadas ocasiones sea desagradable sentirla.

“Es funcional, cumple una función, pero cuando esta respuesta se vuelve crónica o desproporcionada frente a la situación que tengo enfrente, ahí es que puede implicar ciertas dificultades para su regulación y puede volverse patológica o un trastorno”, explica Abdala.

Una preocupación útil puede ser, por ejemplo, el hecho de tener un examen. En este caso, la ansiedad es útil, en tanto motoriza a la persona a la acción y a la organización para estudiar y llegar al objetivo.

AnsiedadNota (3).png
La ansiedad es útil, en tanto motoriza a la persona a la acción y a la organización para estudiar y llegar al objetivo.

La ansiedad es útil, en tanto motoriza a la persona a la acción y a la organización para estudiar y llegar al objetivo.

Por otro lado, la emoción se torna inútil cuando genera una inquietud exagerada o se piensa en todos los escenarios negativos posibles. Llevando, incluso, a la paralización y la falta de claridad.

“En las personas que se preocupan de una manera adaptativa, la ansiedad va a funcionar como motor necesario para ponernos en acción. Pero si se interpreta el problema como terrible, ahí la preocupación se vuelve excesiva”, recalcó la especialista.

Cuándo se habla de trastorno de ansiedad

El trastorno de ansiedad es muy diferente a la ansiedad adaptativa o "normal". Esta patología se caracteriza por una preocupación excesiva (en torno a uno o varios aspectos), que va a estar presente durante una importante cantidad de tiempo.

“La ansiedad se torna patológica cuando se transforma en algo que se valora erróneamente, que se sostiene durante mucho tiempo e implica directamente un deterioro en la vida del sujeto”, explica Labath.

Los manuales estadísticos de diagnóstico y tratamiento, como el DSM-5, indican que ese estado debe extenderse entre seis meses y más. “A veces no interesa tanto cuánto tiempo ha estado presente, sino que le damos más importancia a la intensidad de la ansiedad, y también cuánto está afectando su vida cotidiana”, aclara Abdala.

La intensidad y la afectación que esta tenga en la vida de la persona son claves para detectar un trastorno de ansiedad. "La línea entre un nivel normal de ansiedad y un trastorno propiamente dicho, se cruza cuando la persona presenta síntomas y su rutina se ve afectada", agrega Labath.

AnsiedadNota (4).png
El trastorno de ansiedad es muy diferente a la ansiedad adaptativa. Se caracteriza por una preocupación excesiva en torno a uno o varios temas, que va a estar presente durante una importante cantidad de tiempo.

El trastorno de ansiedad es muy diferente a la ansiedad adaptativa. Se caracteriza por una preocupación excesiva en torno a uno o varios temas, que va a estar presente durante una importante cantidad de tiempo.

Muchas personas sufren de ansiedad social o lo que antes se llamaba fobia social. Al ser seres sociales, las personas siempre están pendientes de la mirada de los demás, ya sea la de nuestra familia, amigos o la sociedad en general. Es por esto que las opiniones de los demás no pasan de largo.

En caso de atravesar un trastorno de ansiedad social, la persona tiene un sesgo respecto a la crítica y la mirada de los demás. "Este sesgo hace que la persona lleve a hipergeneralizar, es una mirada sesgada de esa cuestión que tendería a ser normal en el resto de los seres humanos que no tienen esa patología”, sostuvo Labath.

Otra de las manifestaciones más comunes es no poder controlar una constante preocupación por las cosas. “Si esto empieza a afectar a muchos ámbitos de la vida o hay un tema en particular en el que me afecta de manera que no puedo alcanzar mis objetivos, me limita, paraliza, o siento incomodidad física, ahí ya podemos hablar de que estamos ante una preocupación patológica, una ansiedad clínica”, agrega por su parte Abdala.

El desencadenante de un trastorno de ansiedad

“Siempre decimos que la ansiedad clínica o patológica es una combinación de diátesis y estrés”, explica Abdala. Esto implica que hay una predisposición genética a la ansiedad, a lo que se suman situaciones desencadenantes, que puede ir desde el mismo modelo de crianza hasta alguna situación puntual que a lo largo del desarrollo genera un mayor impacto en esta ansiedad.

“Acá hay una cuestión hereditaria genética en todas las patologías, pero también hay un ambiente que favorece”, agregó Labath. Si una madre o padre vive constantemente con miedo o está todo el tiempo pendiente de la opinión de los demás, enseñan a su hijo a preocuparse y anticiparse. Ese chico aprende que el mundo es peligroso, y es más propenso a desarrollar un trastorno de ansiedad que en familias en donde ese comportamiento no sucede.

Terapia.jpg
Las especialistas recomiendan la terapia cognitiva conductual, que ofrece resultados positivos a corto plazo.

Las especialistas recomiendan la terapia cognitiva conductual, que ofrece resultados positivos a corto plazo.

“Hay factores hereditarios, genéticos y ambientales relacionados para que una patología se desarrolle. No cualquiera desarrolla un trastorno de ansiedad”, subraya la psicóloga.

Con respecto al tratamiento, las especialistas recomiendan la terapia cognitiva conductual, que es lo que tiene mayor evidencia científica, con resultados positivos en el corto plazo.

“Lo que se hace es ver a qué tiene miedo el paciente, porque los trastornos de ansiedad son parecidos en su manifestación, lo que difiere es a qué se le teme”, explica Labath.

A través de un tratamiento se puede aprender a utilizar las estrategias que funcionan con cada uno. “Desde lo conductual, se trabaja para que la persona de a poco vaya confiando en sus recursos para afrontar la situación que teme sin ansiedad”, sostuvo Abdala.

Temas