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Ludopatía : "Yo no establecía una rutina, las apuestas se metían en mi rutina", contó Cayetano

La adicción al juego afecta a todos los estratos sociales y edades. "No es una problemática porteña, es en toda la Argentina", asegura Cayetano.

La ludopatía es un problema que afecta a todas las edades, sin importante clase o nivel social, esta enfermedad se apodera de manera lenta y silenciosa de la persona.

La adicción al juego no solo termina en pérdidas materiales a raíz de las apuestas, también se desgastan los vínculos, y la persona comienza a aislarse para satisfacer la necesidad que le provoca el juego.

En “No va más”, el periodista deportivo y conductor Nicolás “Cayetano” Cajg plasma su historia, las consecuencias y anécdotas que por años rodearon su adicción al juego. Casi sin querer y con la ayuda de su editor, Mauro Libertela, desenterró recuerdos que no tenía presentes.

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Hace siete años que Cayetano hizo su última jugada.

Hace siete años que Cayetano hizo su última jugada.

Este martes 25 de junio, Cayetano llega a la ciudad de Santa Fe en donde además de presentar su obra, ofrecerá una charla gratuita para todas las edades. “Me parece que el mensaje que queda es que se puede salir. Encontrar un camino para salir de la adicción al juego”, asegura Cayetano en diálogo con AIRE, al tiempo que define a la adicción como "brava, difícil, y sufrida".

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Pasaron siete años desde la última vez que Cayetano se dijo a sí mismo “no va más”. A lo lejos, es poco el tiempo que pasó en comparación con la cantidad de años en los que logró sostener su adicción. Por tratarse de una patología silenciosa, cuando la persona la transita, el único pensamiento que la invade es que no hay salida.

Lejos de ser una obligación, el poder contar lo que vivió por décadas se convirtió en una necesidad, en parte, para sacarse una mochila de encima y, por otro lado, es una herramienta para ayudar a las personas que lo necesitan. “Para mí es importante que se pueda replicar en Santa Fe, porque no es una problemática porteña, ni cordobesa, ni jujeña. Es una problemática en toda la Argentina”, aseguró el conductor.

Vivir al ritmo de las apuestas

El juego y las apuestas se convierten en una necesidad diaria y permanente, sin horarios ni escenarios establecidos. La sensación química que genera, provoca esa dependencia que solo quien la atraviesa sabe poner en palabras.

“Cuando empecé con las apuestas deportivas, yo no establecía una rutina”, cuenta Cayetano. La rutina venía de la mano de los eventos deportivos, independientemente que se desarrollaran un fin de semana o durante la madrugada. "Si no que de a poco, tristemente y lamentablemente, las apuestas se metían en mi rutina”, asegura.

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Cayetano cuenta que las apuestas se hacían a toda hora, momento y lugar.

Cayetano cuenta que las apuestas se hacían a toda hora, momento y lugar.

A escondidas, en el trabajo, en una reunión con amigos, en compañía de la familia o con la pareja. El escape estaba presente a través del celular. “Yo seguía mi rutina, pero el juego me acompañaba a todos lados”, reitera el autor de “No va más”.

Como si tuviera un disfraz, la adicción se viste de diferentes anécdotas que hoy a la distancia son consideradas como una “barbaridad”. “Hay momentos que son hasta graciosos, hasta risueños, con cierta distancia. Con un amigo llegamos a ir al casino seis veces en una noche. A ir, perder plata, volver a buscar plata, volver a ir, volver a buscar plata en la casa de él, volver a ir. Volver a perder, pasar por su lugar de trabajo, buscar plata, así seis veces”, cuenta con un tono aletargado en el que el recuerdo se entremezcla con la conciencia.

Despertarse en medio de la madrugada para jugar o apostar, ya sea por impulso o porque hay un determinado partido en otro lado del mundo, fueron escenas comunes en la diaria de Cayetano.

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 “Yo seguía mi rutina, pero el juego me acompañaba a todos lados”, reitera el autor de “No va más”.

“Yo seguía mi rutina, pero el juego me acompañaba a todos lados”, reitera el autor de “No va más”.

Para evitar que nadie descubriera su problema, la mentira se convirtió en una herramienta con la que tamizaba sus acciones.

Sin miedo y con deudas, un combo peligroso

Consciente de que se había introducido en un ámbito de gente pesada, asegura que en algunas ocasiones tuvo miedo. Sin embargo, la certeza de contar con un patrimonio en la espalda, lo tranquilizaba.

“Más o menos, tuve miedo en términos de haberme metido por ahí con gente que no hay que meterse. Pero a la vez yo sabía que tenía un departamento, entonces siempre sabía que si las cosas se ponían demasiado oscuras o peligrosas, tenía para responder”, cuenta Cayetano.

El departamento al que hace mención pertenecía a su abuela, una sobreviviente de Auschwitz. Ella se lo había regalado antes de morir, era un dos ambientes ubicado en Villa Crespo.

Cayetano lo perdió jugando, a raíz de la cantidad de apuestas y el dinero que debía, que en ese momento rondaba los 80.000 mil dólares. Solo tuvo que entregar las llaves al prestamista.

Ese fue su fondo, uno personal y ligado no solo a su historia, sino a la de toda su familia. “En mi caso fue mi fondo y sentí que ahí, abajo de eso, no había nada. Bueno, a partir de ahí empecé la recuperación”, relata.

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Hoy es un problema encontrar el casino en el teléfono y a toda hora.

Hoy es un problema encontrar el casino en el teléfono y a toda hora.

El proceso de recuperación es diario se alarga toda la vida

Cayetano asegura que el respaldo de su familia en el proceso de sanación y recuperación fue indispensable y fundamental. Pero con eso solo, no alcanza. “Mi familia fue el apoyo más importante, pero a la vez vi a una psicóloga especialista en adicciones, a un psiquiatra. Fui a jugadores anónimos. La familia es indispensable, pero los profesionales que entienden del tema también lo son”, afirma.

Una de las barreras que más le tocó enfrentar, fue reemplazar la adrenalina que le provocaba el juego en la diaria con otros aspectos. “Me hacía trampas mentales, miraba un partido de fútbol y apostaba de mentira en mi cabeza, por ejemplo. Me costó mucho, pero a la vez, hoy puedo decir que encuentro felicidad y ganas de vivir y un montón de cosas en un montón de otros lados”, afirma Cayetano que hoy reemplaza esa sensación en sus hijos, en el trabajo, o en el deporte.

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“A mí no es que dejó de gustarme, me sigue gustando jugar y las apuestas. Pero elijo ya no hacerlo. Es una adicción que voy a tener siempre”, cuenta el periodista y conductor.

“A mí no es que dejó de gustarme, me sigue gustando jugar y las apuestas. Pero elijo ya no hacerlo. Es una adicción que voy a tener siempre”, cuenta el periodista y conductor.

Consciente de que la adicción lo va a acompañar el resto de su vida, asegura que se mantiene atento de manera permanente.

“A mí no es que dejó de gustarme, me sigue gustando jugar y las apuestas. Pero elijo ya no hacerlo. No es una fiebre que me curé y ya no tengo fiebre. Es una adicción que voy a tener siempre”, recalca.

En relación con el incremento de las apuestas electrónicas entre los chicos y adolescentes, Cayetano sostiene que la gravedad hoy está relacionada con encontrar el casino en el teléfono y a toda hora. “Es un problema al que yo no tengo la solución. Ni tampoco tengo claro como se resuelve”, sostuvo.

Cayetano brindará una charla gratuita el próximo martes 25 de junio en ATE Casa España (Rivadavia 2871), las entradas para asistir al evento se pueden adquirir a través de las redes de Demos Centro Cultural y de Estudios.