La leptospirosis y el hantavirus suelen mencionarse juntas, pero no son iguales ni generan el mismo riesgo. “La diferencia entre una y otra es notoria”, advirtió el infectólogo Hugo Pizzi en una entrevista con el programa Ahora Vengo, al analizar la situación epidemiológica actual en el país.
La leptospirosis comienza con fiebre y decaimiento. Si avanza, puede afectar:
Riñones.
Hígado.
Funciones vitales.
“El riñón es el primero que sufre”, explicó el infectólogo.
El hantavirus inicia como un cuadro gripal y progresa rápido. “Si no se consulta, puede producir colapso cardíaco y pulmonar”, señaló.
Prevención: medidas simples que salvan vidas
“Ventilar, limpiar con agua y lavandina y no barrer en seco es fundamental”, insistió. La higiene sigue siendo la barrera más eficaz contra ambas enfermedades.