Detrás de la cirugía inédita en el hospital Alassia: la historia de Emiliano y de una mamá que no dudó

Emiliano nació en Reconquista casi sin poder respirar. Hoy tiene cuatro meses, está en su casa y su mamá cuenta cómo fue animarse a una cirugía que nunca se había hecho en Santa Fe.

Emiliano, tenia 20 días cuando fue intervenido en el hospital Alassia.

Emiliano, tenia 20 días cuando fue intervenido en el hospital Alassia.

“Confié en él y hasta el día de hoy tengo la misma confianza. Y se lo volvería a dar una y mil veces que lo opere”. Las palabras de Yanina resumen una historia atravesada por el miedo, la incertidumbre y, finalmente, la tranquilidad de volver a tener a su hijo en casa.

Emiliano tenía apenas 20 días cuando fue sometido a una cirugía inédita en Santa Fe en el Hospital de Niños Orlando Alassia. El bebé había nacido en Reconquista y presentaba una secuencia de Pierre Robin, una condición que comprometía su respiración debido al desarrollo insuficiente de su mandíbula.

La intervención estuvo a cargo del cirujano maxilofacial Gonzalo Pucheta y permitió realizar una distracción osteogénica mandibular para ampliar la vía aérea y evitar una traqueostomía.

Los primeros días de Emiliano

Cuando nació en Reconquista, Emiliano presentó dificultades para respirar. Inicialmente recibió oxígeno, pero su estado se complicó y debieron intubarlo.

A Yanina le explicaron que el bebé tenía la mandíbula pequeña y retraída, la lengua desplazada hacia atrás y el paladar blando fisurado. En Santa Fe, luego de los estudios correspondientes, se confirmó el diagnóstico de secuencia de Pierre Robin.

“Es como una retrognatia maxilar, o sea, la mandíbula o mal llamada la pera. Al tener mucho más chiquito, retraído, o sea, chiquitita su mandíbula, su lengua caía hacia atrás y hacía como una tapita sobre la tráquea y eso hacía que no entre aire a sus pulmones”, explicó Yanina en una entrevista con AIRE.

Emiliano permaneció internado y fue derivado desde Reconquista al Hospital Alassia a los ocho días de vida. Cuando tenía 20 días ingresó al quirófano.

La decisión de operar en Santa Fe

El doctor Pucheta explicó que frente a esta patología existían dos caminos. Uno era la intubación y una posterior traqueostomía. El otro, la distracción osteogénica mandibular, que fue la alternativa elegida para Emiliano.

El procedimiento consiste en realizar una sección controlada de la mandíbula y colocar dos dispositivos de titanio que permiten elongar progresivamente el hueso. De esta manera, se busca ampliar la vía aérea para que el paciente pueda respirar por sus propios medios.

Cuando nació en Reconquista, Emiliano presentó dificultades para respirar. Inicialmente recibió oxígeno, pero su estado se complicó y debieron intubarlo.

Cuando nació en Reconquista, Emiliano presentó dificultades para respirar. Inicialmente recibió oxígeno, pero su estado se complicó y debieron intubarlo.

La técnica ya venía siendo estudiada y preparada por el equipo del Hospital Alassia. En el caso de Emiliano, además, fue necesario gestionar el material específico para poder realizar la intervención.

Pucheta destacó durante la entrevista el acompañamiento del Ministerio de Salud, de las autoridades del hospital y de las distintas áreas que participaron para hacer posible la cirugía.

Para Yanina, la posibilidad de que su hijo fuera operado en Santa Fe implicó tomar una decisión trascendente.

“Cuando me dijo que si me animaba lo operaba, dije que sí, sin dudarlo”, contó.

Y agregó: “Confié en él y hasta el día de hoy tengo la misma confianza. Y se lo volvería a dar una y mil veces que lo opere el doctor Pucheta”.

Una cirugía que evitó la traqueostomía

La intervención permitió ampliar la vía aérea de Emiliano y evitar una traqueostomía. Pucheta explicó que este tipo de patologías son poco frecuentes y que, habitualmente, cuando se presentan casos de estas características, se realiza una traqueostomía o se deriva al paciente a Buenos Aires.

Por eso, para el equipo del Alassia, la operación también representó un punto de partida para poder abordar este tipo de casos en Santa Fe.

“Es un punto de partida para poder solucionar este tipo de patologías en el hospital”, señaló Pucheta.

El médico remarcó además que la posibilidad de realizar la intervención fue producto del trabajo conjunto de distintos sectores del hospital y del sistema de salud provincial.

El trabajo detrás de la cirugía

Pucheta destacó que detrás de la intervención hubo un equipo integrado por profesionales de distintas áreas.

Desde la recepción de Emiliano participaron los equipos de Neonatología y Enfermería, mientras que la cirugía requirió el trabajo conjunto de Anestesiología, quirófano y otros sectores del hospital.

El cirujano maxilofacial Gonzalo Pucheta explicó que la intervención permitió evitar una traqueostomía y ampliar la vía aérea. “Con esta cirugía evitamos la traqueostomía y las secuelas que puede provocar”, señaló.

El cirujano maxilofacial Gonzalo Pucheta explicó que la intervención permitió evitar una traqueostomía y ampliar la vía aérea. “Con esta cirugía evitamos la traqueostomía y las secuelas que puede provocar”, señaló.

El especialista también hizo hincapié en la complejidad que implica administrar anestesia general a un bebé de apenas 20 días y en la preparación necesaria para afrontar una intervención de estas características.

“Hay un recurso humano formidable”, sostuvo Pucheta al referirse al Hospital de Niños, y destacó especialmente la sensibilidad y el acompañamiento de quienes trabajan allí.

Para Yanina, ese acompañamiento quedó marcado en cada etapa del proceso.

“Estoy agradecida una vida entera con todo”, expresó al hablar del doctor Pucheta, del equipo médico, de Enfermería y de Neonatología.

Emiliano tiene cuatro meses y está en casa

Hoy Emiliano tiene cuatro meses y está en su casa junto a su familia.

Yanina contó durante la entrevista que el bebé está cada vez más activo y que actualmente se encuentra bien. Incluso le envió una fotografía a Pucheta porque, según contó, ya no nota tanto la retracción de la mandíbula.

El médico explicó que esperan que no sea necesario realizar otra intervención, aunque la evolución deberá seguirse durante el crecimiento del niño.

Mientras tanto, la escena cotidiana cambió por completo. Durante la entrevista con AIRE, Yanina contó que Emiliano estaba durmiendo, pero poco después comenzó a despertarse y a pedir su mamadera.

Después de aquel comienzo difícil y de una cirugía cuando apenas tenía 20 días, hoy Emiliano está en casa, creciendo junto a su familia.

Y la frase de su mamá resume la confianza que marcó todo el proceso: “Confié en él y hasta el día de hoy tengo la misma confianza. Y se lo volvería a dar una y mil veces que lo opere”.

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