Cáncer de mama en Santa Fe: el desafío de ampliar las mamografías y superar el miedo
Santa Fe registra unos 1.800 nuevos casos de cáncer de mama por año, mientras la cobertura de mamografías en el sistema público alcanza entre el 40% y el 45% de las mujeres de 40 a 70 años.
En el cáncer de mama, la detección temprana puede abrir la puerta a tratamientos menos agresivos y mejores posibilidades de recuperación.
En Santa Fe se diagnostican alrededor de 1.800 nuevos casos de cáncer de mama por año, pero la cobertura de mamografías en el sistema público llega al 40% o 45% de las mujeres de 40 a 70 años.
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Detrás de esa cifra hay un desafío que va más allá de la disponibilidad de los equipos: lograr que cada vez más mujeres puedan acceder a los controles y no posterguen una consulta por miedo, falta de tiempo o dificultades cotidianas.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama que se conmemorora cada 19 de octubre, Silvina Correa, coordinadora de la zona centro norte de la Agencia Provincial de Control del Cáncer, advirtió que el temor puede demorar la consulta y favorecer que algunas pacientes lleguen a los servicios de salud con la enfermedad en estadios avanzados.
“Lo importante es que las mujeres no esperen a tener síntomas para ocuparse de su salud”, remarcó la especialista. El mensaje apunta a una de las claves de la prevención: la mamografía permite detectar lesiones cuando todavía no son palpables, incluso antes de que aparezcan señales que lleven a una mujer a consultar.
Cáncer de mama en Santa Fe: los datos y la importancia de llegar a tiempo
El Registro Provincial de Cáncer contabilizó aproximadamente 9.300 nuevos casos de cáncer de mama entre 2018 y 2022, un promedio cercano a 1.800 por año. Según explicó Correa, la enfermedad representa alrededor del 37% de los tumores diagnosticados en mujeres.
La edad es otro dato importante para orientar la prevención. De acuerdo con las estadísticas provinciales, el 77,2% de los diagnósticos se registra en mujeres mayores de 50 años, mientras que el 22,6% corresponde a mujeres de entre 30 y 49 años. Menos del 1% de los casos se presenta en menores de 30 años. También se registran diagnósticos en varones, que representan alrededor del 1%.
Frente a este escenario, Correa destacó que en la provincia se observa una evolución favorable en los casos atendidos en la Unidad Funcional de Mama del Cemafe, que recibe pacientes de la zona centro norte. Si bien muchas mujeres todavía llegan con la enfermedad avanzada, también detectan más casos en estadios no avanzados, con posibilidades de tratamiento y recuperación.
El miedo y las dificultades que postergan los controles
La decisión de hacerse una mamografía no siempre depende únicamente de conocer su importancia. En la vida cotidiana aparecen otros obstáculos: conseguir un turno, faltar al trabajo, organizar el cuidado de los hijos, disponer del dinero para trasladarse o hacer coincidir la consulta con las obligaciones familiares.
A esas dificultades se suma el temor al resultado. Correa contó que, en algunos casos, las mujeres detectan un signo o un cambio, pero deciden esperar para ver si desaparece. Esa demora puede hacer que lleguen más tarde al sistema de salud.
“Sé que a todas nos da miedo cuando tenemos que ir a hacer una mamografía, pero no nos tenemos que paralizar ante el miedo. Lo que tenemos que hacer es ir y hacerlo”, sostuvo.
Para la coordinadora, mejorar la cobertura requiere facilitar el acceso concreto a los estudios. En ese sentido, señaló que cuando los equipos de salud consiguen un turno para una mujer y ella puede elegir la fecha y el horario, disminuyen las ausencias. Como ejemplo, mencionó que durante el primer cuatrimestre se registró un 26% de inasistencia a los turnos.
La experiencia también dejó una conclusión sobre las barreras cotidianas: “A la mujer, si le das el acceso, va”, afirmó Correa.
Cuándo hacerse una mamografía y cómo es el seguimiento
La recomendación general es que las mujeres de entre 40 y 70 años se realicen una mamografía anual. Sin embargo, los controles pueden comenzar antes o continuar después de ese rango de edad cuando existen antecedentes personales o familiares que lo justifiquen, de acuerdo con la indicación médica.
Santa Fe cuenta con 33 mamógrafos en el sistema público, distribuidos en el territorio provincial. Según Correa, la provincia se ubica entre las jurisdicciones con mayor densidad de estos equipos públicos por cada 10.000 mujeres en edad de realizarse el estudio.
La mamografía es fundamental porque puede identificar lesiones que todavía no se palpan. Por eso, el autoexamen no reemplaza los controles ni el estudio indicado por los profesionales de salud.
Cuando una mamografía arroja un hallazgo que requiere mayor evaluación, las pacientes pueden acceder a estudios complementarios, como ecografías, resonancias o una punción para realizar una biopsia. En la zona centro norte, ese seguimiento se articula a través de la Unidad Funcional de Mama del Cemafe.
Allí, los casos se analizan en un espacio interdisciplinario que define los pasos a seguir. Según el diagnóstico, la paciente puede requerir una cirugía, tratamiento oncológico o atención por una patología benigna. Correa señaló que los hospitales de tercer nivel de la provincia también cuentan con servicios de patología mamaria.
En cuanto a los tiempos, la especialista estimó que, en el circuito de atención público pueden transcurrir entre 75 y 80 días desde el primer síntoma o hallazgo hasta una cirugía o el inicio del tratamiento oncológico. Se trata de un cálculo orientativo del proceso de atención, que incluye los estudios necesarios para definir el diagnóstico y la conducta médica.
Expo Rosa: controles y prevención en el hospital Mira y López
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, el hospital Mira y López realizará una nueva edición de Expo Rosa, del lunes 19 al viernes 23 de octubre, en articulación con el hospital Sayago.
La jornada del lunes, prevista entre las 7.30 y las 12, contará con un puesto informativo sobre cáncer de mama, un simulador para aprender sobre el autoexamen, turnos para mamografías, controles de salud, pruebas de PAP y HPV y actividades vinculadas con la cosmetología oncológica. El hospital Sayago aportará el servicio de mamografía.
En esta oportunidad esperan atender a unas 35 o 40 mujeres durante esa mañana y que recibirán a quienes se acerquen dentro del horario previsto.
La actividad busca aprovechar el mes de octubre para acercar información y facilitar el acceso a los controles, aunque la especialista remarcó que la prevención no debe limitarse a una campaña puntual. El objetivo es sostener durante todo el año las consultas y los estudios necesarios.
“Lo importante es que las mujeres no esperen a tener síntomas para ocuparse de su salud”, insistió Correa. Detrás de esa recomendación hay una oportunidad concreta: detectar la enfermedad a tiempo y comenzar el tratamiento cuando existen mejores posibilidades de recuperación.









