Fin de semana violento en Rosario, con cuatro crímenes

homicidio

Un chico de 17 años fue asesinado a balazos en la puerta de su casa de barrio Tablada; el sábado otro adolescente de la misma edad fue apuñalado en zona norte; a un joven de 23 años lo ultimaron de un disparo en el cráneo mientras dormía en su casa de Villa Gobernador Gálvez; y un hombre de 30 años falleció tras recibir una feroz descarga de disparos de arma de fuego en la zona sur de la ciudad.


Por Claudio González

Adolescentes

La primera víctima de la seguidilla de crímenes pepetrados este fin de semana en distintos puntos de Rosario, pero en hechos aislados, fue Maximiliano Ezequiel Sosa, de 17 años, ultimado con disparos de arma de fuego el viernes a las 22.30 en la puerta de su casa, ubicada sobre Esmeralda al 3900, en barrio Tablada.

Según datos preliminares,  sin advertencia alguna desconocidos que se desplazaban en moto abrieron fuego a mansalva contra Sosa. El chico se desmoronó en la vereda con disparos de un revólver calibre 22, al tiempo que familiares y vecinos salieron para auxiliarlo tras escuchar las detonaciones. Fue trasladado al hospital Roque Sáenz Peña pero allí confirmaron que había fallecido en el camino.

En otro hecho, el sábado a las 4 de la madrugada Matías Silvestre, también de 17 años, fue apuñalado en un confuso episodio en la zona de Travesía y Reconquista, zona noroeste de la ciudad. El chico llegó a su casa ensangrentado por una herida en el tórax, pidió auxilio y alcanzó a balbucear que había tenido una gresca con otras tres personas del barrio, que al parecer le habrían querido robar el celular, se resistió y fue apuñalado. Silvestre finalmente murió en el Hospital Alberdi a causa de las gravísimas heridas.

Familiares y vecinos de la víctima denunciaron permanentes situaciones de inseguridad y violencia a la que quedan expuestos por el accionar de una pandilla violenta que arrasa las calles del lugar. Por el hecho, y luego de una serie de medidas, fueron detenidos tres jóvenes hermanos como los principales sospechosos del homicidio. Se trata de Mauricio M., de 16 años, Darío M., de 39 años, y Nicolás M., de 28 años.

A sangre fría

Casi a la misma hora, en Villa Gobernador Gálvez fue ejecutado de un balazo en el cráneo Juan Fernández, de 26 años, mientras dormía en su casa de Filippini y Suipacha. Allí irrumpió un hombre a las patadas y armado, baleó primero a una hermana de la víctima, de 14 años, y luego se dirigió directamente a la habitación de Fernández, donde le descerrajó un disparo en la cabeza.

El agresor se dio a la fuga pero también habría resultado herido por las balas de un cómplice, que mientras tanto efectuaba disparos contra el frente de la casa. Fernández no alcanzó a recibir asistencia médica, ya que ingresó fallecido al Hospital Anselmo Gamen de Villa Gobernador Gálvez. Su hermana fue asistida por una herida leve y fue dada de alta.

Violencia extrema

Sin embargo, el contexto de violencia no cesó. Cuando a las pocas horas del homicidio se presentó en el lugar personal de la Policía de Investigaciones (PDI) para relevar la escena del crimen, imprevistamente uno de los móviles del Gabinete Criminalístico fue atacado a balazos. El patrullero terminó con algunos destrozos, pero ninguno de los uniformados sufrió heridas.

En tanto, a las 6 de la mañana fue trasladado por desconocidos al mismo hospital un joven de 27 años con heridas de arma de fuego en el abdomen y la pierna izquierda. Pero no pudo justificar el origen del ataque, por lo cual quedó detenido sospechado del crimen de Fernández. Además, una serie de averiguaciones condujeron a la casa de un tío de ese joven, al que se le secuestraron armas y celulares, también fue arrestado y quedó implicado como el cómplice del crimen.

El cuatro hecho de sangre se registró anoche a las 20.45 en Margis al 5000, barrio Tiro Suizo, al sur de Rosario. En ese lugar se encontraba Mauro Pereyra, de 30 años, en la puerta de una vivienda junto a otros dos hombres, cuando sorpresivamente fue atacado con una lluvia de disparos efectuados por desconocidos que circulaban en un automóvil.

Como consecuencia del feroz ataque, fueron asistidos en el Hospital Roque Sáenz Peña Rodolfo C., de 39 años, con lesiones en la axila izquierda, y Sergio S., por disparos en el tórax y en la pierna izquierda, ambos con pronóstico estable.

Luego, a las 21.10 ingresó Pereyra, con disparos en el cuello y tórax, pero falleció a los pocos minuto. No hay detenidos por este caso, aunque se ordenaron medidas para dar con la identificación del auto en el que se movilizaban los tiradores. En todos los casos interviene el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Adrián Spelta.

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