Cuando ataca el antojo de algo dulce pero no queremos caer en los ultraprocesados del kiosco, estas trufas de avena y banana son la solución definitiva. Son perfectas para llevar en el bolso, a la oficina o para que los chicos tengan una merienda nutritiva. Lo mejor de todo es que aprovechás esas bananas que se pasaron de maduras y no necesitás cocinar nada.
Ingredientes: energía natural en 3 pasos
Para unas 10 o 12 trufas medianas necesitás:
Bananas maduras: 2 unidades (cuanto más negras las manchas de la cáscara, más dulces serán).
Avena instantánea: 1 taza y media (aproximadamente).
Cacao amargo: 2 cucharadas soperas.
Opcional: coco rallado o nueces picadas para rebozar.
Estas trufas son una bomba de potasio y fibra, lo que ayuda a mantener la energía estable sin los picos de azúcar de las golosinas industriales. Al ser una receta sin fuego, es ideal para preparar en cantidad y tener siempre un "salvavidas" dulce y fresco en la heladera durante los días de calor.