Receta de chips crocantes de zanahoria saludables: se hacen en el horno y son ideales para picar sin culpa
Estos chips de zanahoria se cocinan al horno, quedan crocantes y son una opción saludable y liviana para reemplazar las papas fritas.
Aprendé a cocinar estos chips de zanahoria, una opción saludable y al horno.
Las recetas saludables ganan cada vez más lugar en las cocinas, y los chips de zanahoria al horno son una excelente alternativa para quienes buscan snacks livianos sin resignar sabor. Este plato transforma una hortaliza común en una opción crujiente, sabrosa y muy fácil de preparar.
Podés disfrutarlos como guarnición, como entrada o simplemente para picotear entre comidas. Se cocinan al horno, no llevan fritura y pueden sazonarse de mil maneras. Además, son una buena forma de incorporar vegetales a la alimentación de chicos y grandes.
Te podría interesar
Ingredientes para hacer chips crocantes de zanahoria
- 2 zanahorias grandes.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- Sal a gusto.
- Condimentos opcionales: pimentón, ajo en polvo, curry, orégano o romero seco.
LEER MÁS ► Cómo hacer milanesas de berenjena rellenas al horno: una receta crocante y con queso
Preparación paso a paso
- Lavá y pelá las zanahorias. Usá una mandolina o un pelapapas para cortarlas en rodajas bien finitas. Cuanto más finas, más crocantes van a quedar.
- Secá bien las rodajas. Colocalas entre servilletas de papel y presioná con cuidado. Esto ayuda a que se cocinen sin soltar agua.
- Condimentá. Mezclá las rodajas con el aceite de oliva, la sal y las especias que elijas.
- Distribuí en una placa. Cubrí una fuente para horno con papel manteca y acomodá las rodajas sin que se superpongan.
- Horneá a temperatura media-baja (140-160 °C) durante 30 a 45 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. Vigilá que no se quemen.
- Dejalas enfriar. Al salir del horno pueden parecer blandas, pero se vuelven crocantes cuando se enfrían.
Consejos para lograr chips crocantes de zanahoria
- La clave está en el grosor: si quedan muy gruesas, se cocinan mal; si están muy finas, pueden quemarse.
- Cociná con paciencia a fuego bajo. El horno fuerte las quema antes de que queden secas.
- Usá un deshidratador si querés una versión aún más natural.
- Probá con otras verduras como remolacha, batata o zucchini.
