En este jueves de última chance, los participantes de MasterChef que tuvieron el peor desempeño en la semana, debieron hacer un plato con salmón blanco y, para su sorpresa, debieron utilizar un llamativo ingrediente poco usado en Argentina: el topinambur.
El topinambur es un tubérculo comestible de piel fina y nudosa, similar a la piel del jengibre. Su forma es alargada e irregular, suelen medir de siete a diez centímetros de largo y de tres a cinco centímetros de diámetro. Se encuentra de varios colores: marrón pálido, blanco, púrpura y rojo.
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Es considerada una especie invasora y muy resistente, la planta puede alcanzar hasta tres metros de altura y su rusticidad le permite adaptarse a diferentes regiones, climas y ambientes de cultivo.
Propiedades del topinambur
Hay quienes aseguran que esta planta posee desde la raíz a la flor extraordinarias cualidades nutricionales y curativas. Sus principios activos destacados son la niacina (vitamina B3) que ayuda a reducir los niveles de colesterol y ayuda al buen funcionamiento del aparato digestivo, y la inulina, que consiste en un glúcido que el cuerpo transforma en fructosa con la virtud de ser tolerable para los diabéticos y celíacos.
El topinambur es muy nutritivo, rico en fósforo y en potasio y tiene una consistencia bastante firme. Por su alto contenido de fibra, se considera que es bueno para combatir los problemas digestivos como el estreñimiento, mientras que al estar hecha en un 80% de agua, se recomienda en dietas destinadas a personas con reumatismo, diabetes y retención de líquidos.
Consumo y usos en la cocina
Si por algo se dice que el topinambur es el perfecto sustituto de la papa es porque, en algunos casos, sus usos en la cocina pueden ser prácticamente los mismos (en tortillas, en guisos o estofados, en consomés y también combinado con otros ingredientes como las legumbres o verduras).
A diferencia de la papa y otros tubérculos, sin embargo, el topinambur sí puede consumirse en crudo, ya sea rallado o cortado en rodajas finas. De esta forma, además, conseguimos que todas sus propiedades se mantengan intactas. Resulta también delicioso si lo cocinamos al horno, salteado o al vapor como guarnición de cualquier plato de carne o pescado. Incluso puede marinarse con diferentes salsas para potenciar su sabor, como en salsa de soja, zumo de limón, aceite de sésamo, etc.
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