Un Javier Milei pragmático se lleva todos los laureles en el Congreso
Con la reforma laboral y el régimen penal juvenil a punto de ser sancionados, Javier Milei llega al discurso del 1° de marzo fortalecido y sin oponentes de peso en el horizonte.
Javier Milei en el discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso el año pasado. Para el próximo 1° de marzo llegará fortalecido, con leyes clave sancionadas días antes.
El presidenteJavier Milei cumplirá su sueño de ingresar al Congreso, el domingo 1° de marzo próximo, con el trofeo de la victoria: la ley de reforma laboral sancionada en tiempo récord, menos de un mes. Una norma inmaculada para el peronismo y los gremios que, exasperados e impotentes, intentaron frenarla incluso con un paro general. El cuarto de la era Milei.
El viernes próximo el Senado la convertirá en ley y ratificará el texto que aprobó la Cámara de Diputados el jueves pasado. El día anterior hará lo propio para convertir en ley el nuevo régimen penal juvenil, que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad. En la misma sesión ratificará el tratado Unión Europea-Mercosur. Tres leyes claves que le servirán al Gobierno para alimentar la batalla cultural libertaria en sus tres pilares: lucha contra la casta peronista; seguridad y orden (“el que las hace las paga”) y apertura comercial.
Es un hecho que, en su afán por avanzar con la reforma laboral, demandada por inversores, empresarios y acreedores, y con un alto nivel de apoyo o tolerancia social, la administración libertaria hizo concesiones varias.
Primero les hizo un guiño a los sindicatos, al mantenerles la posibilidad de seguir cobrando, aunque solo por dos años y con tope, la llamada “cuota sindical solidaria” que pagan todos los trabajadores (estén o no afiliados) a los gremios.
Votación Diputados Reforma Laboral 2
Luego de un tenso debate, en los primeros minutos del viernes pasado Diputados le dio media sanción a la reforma laboral.
Sin embargo, la CGT y demás centrales obreras reaccionaron -aunque tardíamente- con la convocatoria a un paro general, que tuvo un acatamiento dispar. El “ala dogmática” del Gobierno -encabezada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger-, empecinada en aplicarle la motosierra a las cajas sindicales (hasta ahora sin éxito), tiene motivos para reprocharle al “ala pragmática” la traición sindical pese a las concesiones otorgadas. A manera de réplica, los pragmáticos se vanaglorian de haber obtenido la sanción de la ley laboral en tiempo récord, un logro que no consiguió antes un gobierno no peronista.
El apoyo clave de un sector de los gobernadores
En este triunfo mucho tuvo que ver el aporte de un sector de los gobernadores. Sin sus votos en el Congreso la ley hubiese sido una quimera. Fue clave el papel de Diego Santilli, ministro del Interior, quien se dedicó a viajar por el interior para ablandar a los mandatarios provinciales y negociar el apoyo al proyecto legislativo. Esas reuniones dieron sus frutos el viernes por la madrugada.
Así, 24 diputados de diferentes provincias dieron su respaldo a un proyecto clave para el presidente Milei. El contingente más nutrido fue el de los cuatro misioneros que responden a Hugo Passalacqua, seguido por los tres salteños de Gustavo Sáenz y otros tantos de Rogelio Frigerio por Entre Ríos.
Con dos diputados contribuyeron Mendoza (Alfredo Cornejo), Córdoba (Martín Llaryora), Chaco (Leandro Zdero), San Juan (Marcelo Orrego) y Tucumán (Osvaldo Jaldo). Corrientes (Juan Pablo Valdés), Neuquén (Rolando Figueroa), Santa Cruz (Claudio Vidal) y Santa Fe (Maximiliano Pullaro).
El peronismo, entretanto, rumia su bronca. Ensimismado en sus reyertas internas y sin perspectivas, por ahora, de construir un liderazgo que ensamble a las distintas tribus, observa impotente como Milei se convirtió en el único dueño de la escena política.