Este miércoles y mediante una conferencia de prensa, el intendente de Coronda, Ricardo “Bachi” Ramírez dejó entrever que hubo presiones del gobierno provincial para que el cumplimiento de las restricciones sociales en el marco de la pandemia sean estrictamente cumplidas.
Dichas presiones consisten en instruir a la Policía para que proceda a la clausura de los locales comerciales que no acaten las medidas y una denuncia contra el intendente en sede del MPA.
La tensión entre el municipio corondino y la Provincia se originó con algunas excepciones dispuestas por Ramírez en los horarios de los comercios y por la autorización para la apertura de los gimnasios.
Ante la prensa, Ramírez comentó que “desde el Ministerio de Seguridad llamaron al secretario Institucional (del municipio) para plantear cuestionamientos a lo que habíamos autorizado –algunas excepciones al decreto provincial- atento a las características de nuestra ciudad”.
El titular del Ejecutivo corondino advirtió que ese tipo de excepciones se vienen otorgando con cada decreto publicado. “Ya veníamos planteando algunas excepciones mínimas por los reclamos de la comunidad relacionados a la situación económica”.
“La realidad de los funcionarios atrás de un escritorio no es la misma realidad que vivimos nosotros que vemos de cerca lo que le pasa a la gente. Se necesita un equilibrio en la toma de decisiones. La situación económica es muy grave y por eso habíamos otorgado algunas excepciones”, explicó Ramírez, quien además reveló que esas decisiones ya habían sido informadas a las autoridades provinciales.
Con respecto a la denuncia en su contra, el intendente de Coronda reconoció que no puede dar a conocer su identidad.
“Se comunicaron con el secretario institucional y el jefe de Policía para instruir a los uniformados a que empiecen a actuar y a clausurar los negocios que no cumplan con el decreto y me informaron que me van a hacer una denuncia en fiscalía”, relató Ramírez.
En ese contexto, el titular del Ejecutivo municipal recomendó a los comerciantes a acatar las restricciones. “No quiero que tengan un dolor de cabeza. No hemos hecho nada fuera de lugar. Me hago cargo y voy a explicar por qué se tomaron estas medidas. No estoy arrepentido”.
Al referirse a las autoridades provinciales, Ramírez expresó que “cuando te bajan una línea así, diciéndote que acates porque si no habrán sanciones y que van a presentar una denuncia, no hay muchas chances de charlar”.
Asimismo, aseguró que acá hubo una mano negra. Hay gente que no quiere que las cosas funcionen y no quiero pensar que haya un trasfondo político”.
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