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Política Rosario | Narcotráfico en Rosario |

Rosario: cuándo se inició el avance de la droga y en qué año se produjo un quiebre de violencia

El padre Fabián Belay integra la Pastoral de Drogadependencia del Arzobispado de Rosario. Nació en los barrios de esta ciudad y desde hace años trabaja para contener a sectores marginados. En AIRE, advirtió que entre 2012 y 2013 se produjo un quiebre de violencia.

El padre Fabián Belay habla pausado, pronuncia las palabras justas y queda claro que no es un improvisado. Es que no solo se dedica a trabajar en los barrios más conflictivos de Rosario desde hace años a través de la Pastoral de Drogadependencia del Arzobispado, sino que él mismo nació en uno de esos barrios de la ciudad que se convirtió en el centro de referencia del narcotráfico a nivel nacional.

Cuando se le pide un término que englobe la actuación de la política durante las últimas décadas en Rosario, el sacerdote elige una palabra: "Relato".

Padre Fabián Belay
El padre Fabián Belay, trabaja desde hace años en los barrios más conflictivos de la ciudad de Rosario.

El padre Fabián Belay, trabaja desde hace años en los barrios más conflictivos de la ciudad de Rosario.

"Lamentablemente se han sostenido relatos y no políticas públicas. Y los relatos terminan generando un espejismo. Y cuando uno confunde el espejismo con la realidad, termina pasando lo que sucede hoy en Rosario", afirmó el padre Belay.

En el programa Creo, que conduce cada mañana José Curiotto en AIRE, el sacerdote advirtió que esta situación no se gestó de un día para el otro, pero tiene un origen y un momento de quiebre. "Yo también nací en un barrio de Rosario y, desde la década de los noventa, fui viendo en mi propio barrio cómo esto se fue despertando y creciendo sostenidamente en el tiempo. Hoy, la cantidad de armas, se suma a la ausencia de un plan sistemático de inclusión de los barrios. En las últimas décadas el Estado dejó de invertir en los barrios por fuera de los bulevares", aseguró.

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"El problema de la droga -insistió- arranca en los noventa. Si no, parecería que esto fuera algo reciente. Pero hubo un momento en el que aparecieron las armas. Esto se dio fuertemente a partir de 2012 y 2013. Es en ese momento cuando se da la aparición de las armas y a nosotros nos empiezan a alarmar la cantidad de muertes y, sobre todo, quiénes son los que mueren" remarcó el sacerdote.

Belay explicó que "en Rosario la adolescencia y la juventud pobre es la que muere en estos momentos. Vemos cómo, en los barrios vulnerables, los chicos son captados como soldaditos, a través de un sistema que los esclaviza y los mata como material descartable".

El sacerdote resaltó que esto sucede con chicos de 14 o 15 años: "En Rosario, los presupuestos que se manejan para la niñez son nada. No tenemos políticas públicas de niñez. Hay barrios que están en una situación de muerte muy fuerte, ahí se necesitan escuelas con jornadas extendidas de ocho o nueve horas, donde los niños y los adolescentes tengan una contención", opinó.

Según su propia experiencia, la vida social se fue organizando a partir de organizaciones civiles, distintos cultos, "pero lamentablemente esa red no cuenta con el suficiente acompañamiento para consolidarse".

"Este no es un problema de la actual gestión de gobierno de la provincia o del municipio. Este es un problema de toda la política. No va a venir un llanero solitario a solucionarlo", dijo Belay.

Mayor presencia de fuerzas de seguridad

Para este sacerdote que trabaja en los barrios más difíciles de la ciudad de Rosario desde hace años, "en el corto plazo las fuerzas de seguridad pueden ser una respuesta para que ayuden a frenar lo que está pasando... Pero hoy lo que se necesita es un gran acuerdo social y político".

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El padre Fabián Belay advierte que de poco sirve que el Gobierno nacional envíe efectivos federales de manera esporádica a Rosario, si luego no se implementan políticas sociales de mediano y largo alcance en la ciudad.

El padre Fabián Belay advierte que de poco sirve que el Gobierno nacional envíe efectivos federales de manera esporádica a Rosario, si luego no se implementan políticas sociales de mediano y largo alcance en la ciudad.

"Hoy en Rosario tenemos a Gendarmería, a la policía. Hay alrededor de 8.000 presos en cárceles y otros 8.000 en prisión domiciliaria. Hace años que el Gobierno nacional manda a la Gendarmería, en distintos momentos. Lo que pasa es que se manda, pero luego no hay un proceso de política pública", sostuvo.

Para Belay, se observa una marcada diferencia entre la infraestructura del Estado en la ciudad de Santa Fe, si se lo compara con la ciudad de Rosario: "Eso demuestra la poca presencia del Estado en una ciudad que vive una situación de crisis".

"Cuando el Estado no está presente, están presentes las redes delictivas que manejan mucho poder y que, lamentablemente, no viven en los barrios. Hoy vemos a los adolescentes de los barrios pobres llenando los cementerios, las cárceles y los hospitales. Pero no estamos viendo al poder que gestiona todo esto. Ese poder es invisible y no aparece en las estadísticas", advirtió.