Gastos de capital y remuneraciones fueron los pilares significativos sobre los que el gobierno de Santa Fe construyó un ahorro de más de 12.000 millones de pesos en el primer trimestre del año. La gran aliada para lograrlo –como suele ocurrir en economías como la de Argentina– resultó ser la inflación, que le permitió recortar de forma sutil y poco perceptible para todos los actores sociales. Este mecanismo de licuación consiste en lograr que el gasto se incremente nominalmente por debajo del Índice de Precios al Consumidor. Para tener en cuenta en las comparaciones interanuales que se realizarán a lo largo de este artículo: la inflación acumulada entre marzo de 2020 a marzo de 2021 fue de 44,5%; y entre marzo de 2019 y marzo de 2021 fue de 112,6%.
Si bien ya está terminando el segundo semestre de 2021, el Ministerio de Economía recién dio a conocer días atrás los resultados de los primeros tres meses del año. El informe indica que alcanzó un superávit económico (ingresos corrientes menos gastos corrientes) de 16.012 millones y un superávit financiero (recursos totales menos gastos totales que contabilizan la inversión de capital) de 12.533 millones. Cabe recordar que los gastos de capital principalmente abarcan la inversión real directa (construcciones, adquisición de vehículos, maquinarias, etc.) y las transferencias de capital (por ejemplo a municipios para realizar determinadas obras o adquisición).
Leer más ► Omar Perotti se reunió con Alberto Fernández en Olivos
Gastos de capital
Si de los 16.012 millones de superávit económico, descontados los gastos de capital quedaron 12.533 millones, significa que del ahorro que consiguió el gobierno en el trimestre, sólo el 21% fue a inversión (la diferencia entre ambos superávits) y el 78,3% restante fue a otros destinos que no implicaron inversión.
Del mismo informe publicado por el Ministerio de Economía, en el cuadro “Esquema ahorro-inversión-financiamiento”, debajo de la línea de supéravit financiero informa dos conceptos: Asignación Presupuestaria Adicional Covid-19 por 5.423 millones y Ampliación Presupuestaria Política Salarial 2021 (los aumentos de sueldos no se contemplan en los presupuestos anuales) por 4.800 millones.
Según las consultas de Aire Digital con fuentes oficiales, eso implica que unos 10.200 millones del superávit obtenido en el primer trimestre ya están comprometidos para atender parte de los aumentos salariales acordados y la emergencia covid, tal como luego se formalizó en el decreto 847 de principios de junio. Por eso el cuadro cierra con un “Resultado financiero neto de asignaciones presupuestarias” de 1.253 millones.
Para verificar el ajuste en los gastos de capital es necesario verificar lo que pasó años anteriores. El gasto de capital durante el primer trimestre de 2021 fue de $4.838,62 millones, un 128,9% superior al del primer trimestre de 2020 (en el que hubo una formidable subejecución de partidas). Pero sigue invirtiéndose a un ritmo 25,2% inferior al del primer trimestre de 2019 aún medido en términos nominales. En términos reales la caída del gasto de capital respecto al primer trimestre de 2019 es de 64,8%.
No puede ignorarse que este es un dato parcial que corresponde a un trimestre. Habrá que ver la película completa hasta final de año, ya que también 2019 fue un año muy particular. El último de ejercicio de Miguel Lifschitz arrancó con una altísima ejecución de obra pública pero se frenó abruptamente en el segundo semestre después del terremoto económico que sumergió al país tras el triunfo electoral en las Paso de la fórmula Fernández-Fernández y la profunda devaluación del peso que le siguió a partir del lunes siguiente.
Leer más ► Hidrovía y Biocombustibles: "Perotti y los senadores no están defendiendo a Santa Fe"
Salarios
Con respecto a las remuneraciones, los salarios constituyen el otro rubro donde el gobierno consigue un ahorro determinante licuando partidas vías inflación. Es decir, consiguió en la negociación paritaria que los aumentos acordados estuvieran bastante por debajo del IPC.
Si se compara el primer trimestre de 2021 con el de 2020, la provincia destinó a remuneraciones un 31% más en términos nominales, muy por debajo del 44,5% de inflación interanual.
El porcentaje es mucho más significativo si se compara contra el primer trimestre de 2019: el aumento nominal es 89%. Son 23,5 puntos menos que el 112% de inflación acumulado en los dos años, lo que permite verificar la evolución negativa del poder adquisitivo de los salarios de los empleados del Estado santafesino.
Esos números permiten verificar que el logro del resultado superavitario tiene dos factores que lo explican con una predominancia superlativa: el ajuste en términos reales de las remuneraciones (creciendo significativamente por debajo de la inflación) y la caída nominal del gasto de capital.
Leer más ► La inflación de mayo fue del 3,3% y sumó 21,5% en lo que va del año
Ingresos
El Ministerio de Economía, más específicamente la Secretaría de Ingresos Públicos, se las arregló para conseguir recursos por encima de la inflación a pesar de la pandemia: mientras la inflación de marzo a marzo fue 44,5%, los recursos del Estado provincial crecieron 54,4%. Si se compara con 2019 estuvieron prácticamente en la misma línea de la inflación: 111,8% (IPC 112%).
Los recursos tributarios propios de la provincia crecieron un 48% respecto al primer trimestre de 2020 y un 113,5% respecto al primer trimestre de 2019, demostrando que aumentan por encima de la inflación.
En el caso específico del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, el aumento fue del 45,5% respecto al primer trimestre de 2020. Una fuente que pidió no ser citada hizo una reflexión sobre este punto que vale la pena apuntarla. “Teniendo en cuenta que la inflación durante ese período fue del 44,5% y la actividad económica cayó fuertemente, el producto en términos nominales creció menos del 44,5%, por lo que un crecimiento del impuesto sobre los ingresos brutos por encima del producto en términos nominales en definitiva implica un aumento de la presión tributaria de dicho impuesto durante la pandemia”.
Gastos
Por el contrario, podría decirse que los gastos acompañaron a la inflación en el último año ya que crecieron 45,5%. Sin embargo, la magnitud del recorte se nota al comparar con el primer trimestre de 2019: el gastó se amplió 81,4%, muy por debajo de la inflación acumulada que llegó al 112%.
Estos porcentajes de aumento reflejan que en el último año el gasto total se mantuvo estable en términos reales (creció apenas 1% por encima de la inflación), pero evidencia una caída significativa en términos reales considerando el plazo de dos años (creció 31,2% menos que la inflación desde el primer trimestre de 2019). Esto significa que en el año 2021 el gobierno logró consolidar en términos reales el ajuste del gasto efectuado durante 2020 (licuación con inflación).
Temas
Te puede interesar





Dejá tu comentario