Con elogios para el ministro de Economía, Gonzalo Saglione, el mandatario provincial se refirió a sus recientes viajes a los países de Paraguay y Bolivia, en busca de nuevos horizontes para las empresas santafesinas, en el marco de una economía industrial expansiva.
Lifschitz aseguró que dichos países limítrofes “tienen, llamativamente, un crecimiento económico sostenido en los últimos 12 años. Su inflación no supera el 1 o 2 % anual y una actividad económica en expansión, aprovechable para las empresas santafesinas”.
En este marco, el gobernador sostuvo que “la provincia está relativamente bien”, en materia económica pese al contexto nacional. “Nos estamos sosteniendo y estamos en una buena situación para soportar un tiempo que va a ser complejo”, enfatizó.
Aún así, no faltó la crítica y dureza para con las medidas encaradas por el gobierno de Mauricio Macri. “Las herramientas que utilizó Nación para cumplir los objetivos económicos no han dado éxito. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional es un gran error del gobierno. La crisis no justifica caer en una medida de última instancia como ésta, había otros instrumentos para solucionar una corrida cambiaria como la sufrida”. Sin embargo, “eligió acordar un plan de restricción monetaria, rescisión de economía y de ajuste fiscal brutal”, señaló.
Pese a la coyuntura monetaria, el gobernador no olvida el histórico reclamo de la deuda por coparticipación. Menos aún cuando se está tan próximo a una definición. En este aspecto, advirtió que Nación “debe tiene que mirar de otra manera a la provincia”. Y lanzó: “Santa Fe está sosteniendo la economía del país. Le dará $90 mil millones en 2019 por retenciones. No es justo, tiene que ser reconocido”.
En consecuencia, para Lifschitz, la negociación de la deuda “tiene que empezar de nuevo”, ya que “el Pacto Fiscal se firmó sobre índices de inflación pronosticados que no se cumplieron. Es casi imposible volver a hablar sobre las bases en que lo hicimos a principios del año”, sostuvo.
No obstante, aseguró que la provincia “seguirá insistiendo por todas las vías posibles” para obtener de una vez, los ingresos negados durante tantos años. “No puedo aceptar que no se cumpla con la provincia”, expresó el gobernador.
Desde Aire de Santa Fe informamos a diario sobre las numerosas obras paralizadas o canceladas por recortes públicos. En la ciudad, dos casos emblemáticos reflejan la alarmante situación: los desagües Larrea y Espora.
En este sentido, Miguel Lifschitz prefirió omitir opinión o información acerca del desagüe Espora, al tratarse de una obra “del gobierno nacional en conjunto con el municipio”.
En contraparte, aseguró que el desagüe Larrea “está prácticamente terminado” y “sólo faltan detalles”. Además, afirmó que estará listo “antes de fin de año”.
Atento a la delicada situación por la que atraviesa la obra pública a nivel nacional, Lifschitz destacó que “el aumento de los elementos de construcción es una traba para las empresas constructoras”. Y que “ésto va a tener mucha repercusión para las obras en hospitales y equipamientos”. No obstante, manifestó: “Me comprometí a continuar con el plan de obra en la provincia”. “Me gustaría que me recuerden como un buen gobernador, y como el gobernador de las obras”, anheló.
Seguidamente, se refirió a la polémica con el Enargás y Litoral Gas en torno al Gasoducto de la Costa, conexión que desde la provincia insisten en llevar a cabo inmediatamente. “Enargás está poniéndole freno a una obra muy importante, debería defender los intereses comunes, no privados como los de la empresa Litoral Gas”, expresó.
“Hemos formulado en el proyecto los cambios planteados. Espero que se pueda resolver esta semana”, concluyó.
Eligió diferenciarse y criticar la política nacional actual pero también de las peronistas. Entonces, ¿qué opciones visualiza el gobernador de cara a las elecciones nacionales del próximo año?.
Lifschitz reconoció una “dispersión de las fuerzas políticas”. Por este motivo, “la posibilidad de una alternativa distinta a las existentes”, es el camino que prefirió. Esta especie de ‘nuevo frente’ “tiene que tener un nuevo formato”. “No podemos insistir con el proyecto del oficialismo pero tampoco volver a las fórmulas del peronismo”, sostuvo el mandatario.
En este sentido, Lifschitz admitió tener “diálogos con dirigentes históricos del progresismo, como Stolbizer”. Pero también con referentes fuera del ámbito político, “intelectuales como el Dr. Facundo Manes”. “Se está gestando algo nuevo en la Argentina y quisiera ser parte de eso”, aseguró.
2019 también será un escenario políticamente enardecido para la provincia de Santa Fe. Para Lifschitz, las PASO y las generales podrían ser “a fines de abril y principios de mayo”. Al mismo tiempo, reconoció que será un acto electoral “muy competitivo”.
¿Nombres para la gobernación?
“No me corresponde elegir a mi los nombres de los candidatos”, expresó el gobernador entre risas. Pero afirmó que “es necesario abrir ventanas y puertas y dejar entrar personas de otros sectores y partidos afines”.
Antonio Bonfatti
“Antonio lógicamente está en se abanico de candidatos”, sostuvo haciendo referencia con pocas palabras a su copartidario y actual presidente de la Cámara Baja de Diputados.
Omar Perotti
“Habrá que ver si logra expresar la totalidad del peronismo”, sostuvo a la vez que lo definió como un político que “expresa y representa al peronismo tradicional y no la renovación”. Sin embargo, el mandatario provincial se abstuvo de opinar de su posible candidatura. “Le corresponderá a su partido decidir los candidatos”, afirmó.
La palabra del gobernador Miguel Lifschitz en los estudios de Aire de Santa Fe
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