León XIV en Argentina: la política, a la expectativa por su mensaje
El Papa León XIV pisó este viernes suelo sudamericano y su presencia no solo despierta una inmensa emoción entre sus fieles, que masivamente se congregan para escuchar su palabra, sino también una cauta expectativa en la dirigencia política, en particular la Argentina, que seguirá con atención su mensaje para descifrarlo en clave política.
Tras su llegada arribo a Uruguay, el Papa León XIV pisa suelo argentino. Aún es una incógnita cuál será el núcleo duro de los seis discursos que pronunciará.
El Gobierno es claramente el más preocupado por despojar de connotación local a lo que diga León XIV cuando en nuestro país. Especialmente, en cuanto a cuestiones sociales y económicas, dada la lejanía que la Iglesia actual tiene del dogma libertario. Aún es una incógnita cuál será el núcleo duro de los seis discursos que pronunciará el Papa en el país, pero en el Gobierno, pese a que Milei luce expectante ante la histórica visita, son conscientes de que las palabras de León XIV, que se ha convertido en la contracara de Donald Trump a nivel global, podrían incomodar a la gestión libertaria.
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En efecto, tienen posturas antagónicas en cuanto a la concepción del Estado -la Iglesia reivindica la justicia social, mientras que Milei abjura de ella- y difieren sobre los efectos que provoca la libertad económica. También difieren en cuanto a la problemática de los inmigrantes y el impacto de la inteligencia artificial en la vida económica, cultural y social: mientras León XIV recomienda límites y una mirada humana en su utilización, Milei -al igual que Trump- es un furioso promotor de esta industria. Ahora bien, Milei coincide con el papa en dos puntos sensibles para la Iglesia: la condena al aborto y a la eutanasia.
Uno de los actos protocolares más importantes que tendrá al Papa en nuestro país será el que se realizará este domingo, no bien arribe, en el Palacio Libertad. Allí estará la crema de la dirigencia política doméstica: además del presidente y su hermana Karina, estarán todos los gobernadores, incluido el bonaerense Axel Kicillof; también se espera la presencia de Victoria Villarruel, invitada a regañadientes por la Casa Rosada. Asimismo, asistirán los diputados y senadores de todas las bancadas del Congreso. El Gobierno extendió las invitaciones para esa imagen de "unidad nacional" inédita.
Habrá mucha tensión contenida en ese evento. Todos evitarán contactos o fotos incómodas, pero se cuidarán de no salirse del protocolo ni alterar el espíritu que acordaron tácitamente mantener durante la visita del Papa.
Lo cierto es que la llegada del Papa a la Argentina se produce en un momento complejo para el Gobierno. La derrota estrepitosa de Trump en las elecciones intermedias de los Estados Unidos fue una bofetada no solo para el partido Republicano sino también para sus aliados en el exterior; Milei encabeza la partida. El presidente argentino se llamó a silencio mientras el riesgo país voló hasta superar los 900 puntos: los analistas interpretan que la derrota de Trump de manos de los demócratas, que dominarán ambas cámaras parlamentarias, condicionaría las posibilidades de un eventual nuevo auxilio a nuestro país si la volatilidad cambiaria se descontrola con la cercanía de las elecciones.
Lo último que desearía Milei en estos momentos es que el Papa tenga un mensaje a sus fieles que pueda ser de provecho político a sus adversarios. Sería un milagro que, mientras permanezca en nuestro suelo, León XIV logre abrir una tregua que haga deponer las armas entre oficialistas y opositores, hoy enfrentados en una grieta estéril.






