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Política Provincia de Córdoba | Juntos por el Cambio | Frente de Todos

El análisis de las elecciónes en Córdoba: un cierre de campaña picante como choripán cordobés

Cuando Alberto Fernández dijo que la provincia mediterránea era territorio "hostil", desató la carrera para captar votos anti K entre el peronismo provincial y Juntos por el Cambio. Qué se elige este domingo.

En aquello de que la provincia de Córdoba está acostumbrada a marcar diferencias, no se salva ni Napoleón Bonaparte (1769-1821). “Si el enemigo se equivoca, no lo distraigas”, proclamó el corso. Por estas tierras, lo adaptaron: “Si el adversario le erra, hazlo notar cuantas veces puedas”.

Eso sucedió en el estertor final de la campaña cuando, el domingo 7, se conoció parte del mensaje que el presidente Alberto Fernández pronunció ante intendentes, jefes comunales y dirigentes del kirchnerismo, reunidos el miércoles 3 de noviembre en el CCK por el jefe de Gabinete, Juan Manzur.

En resumen esto es lo que planteó Fernández:

- “Primero, mi gratitud personal (hacia los dirigentes). Yo sé que es (Córdoba) un terreno hostil. Pero sé también que hace falta de muchos cordobeses y cordobesas como ustedes para que Córdoba, de una vez por todas, se integre al país. Para que Córdoba, de una vez por todas y para siempre, sea parte de la Argentina”.

- “Los cordobeses y las cordobesas recibieron la atención que merecen, que es exactamente la misma atención que merece cualquier argentino en cualquier rincón del país”, subrayó sobre la actitud del Gobierno nacional hacia la provincia.

- “Quiero decirles que no comparto lo que piensa el gobernador de ustedes (Juan Schiaretti)... No todo es lo mismo. Yo no choqué la Argentina. La Argentina la chocaron los amigos de él, no yo”.

Con la primera parte bastó para desatar una embestida como nunca antes en la campaña había recibido el presidente y cuyas esquirlas, obviamente, alcanzaban a sus candidatos, Carlos Caserio (Senado) y Martin Gill (Diputados) que hacían circunloquios para tratar de explicar que, en realidad, eran los cordobeses los que habían entendido mal o –respuesta clásica– que había sido sacado de contexto.

“El kirchnerismo de Córdoba escondió toda la campaña a Alberto. Pero faltando cinco minutos se escapó y clavó un golazo ... en contra”, sintetizó el periodista y analista político Sergio Suppo.

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Hasta que se conoció el video, el domingo por la noche, habían desembarcado en Córdoba el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y un par de ministros para tratar de frenar una doble embestida, básicamente, del schiaretismo, por la desigual distribución de los subsidios al transporte y las retenciones a la producción agropecuaria.

Pero Fernández les dio vuelta todo y terminó amplificando los mandobles que venían tanto del peronismo cordobés (Hacemos por Córdoba) como de Juntos por el Cambio. Aunque también el schiarettismo los unió en una crítica común: a diferencia de su “partido cordobés”, ambos responden a liderazgos de Buenos Aires.

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Lo cierto es que la flor y nata del kirchnerismo chocó contra una realidad: Córdoba le es adversa. No se equivocó Fernández en detectar que este territorio no los deja entrar. Sí erró y se lo marcaron claro que eso no significa expatriar a los cordobeses de su condición de argentinos.

Con este contexto, la Provincia llega este domingo a las urnas para definir no solo senadores y diputados nacionales sino liderazgos internos.

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Luis Juez y Rodrigo de Loredo hoy confluyen en Juntos por el Cambio contra el kirchnerismo, pero el lunes 15 comenzará otra carrera: la de la gobernación para 2023.

Luis Juez y Rodrigo de Loredo hoy confluyen en Juntos por el Cambio contra el kirchnerismo, pero el lunes 15 comenzará otra carrera: la de la gobernación para 2023.

Luis Juez para el Senado y Rodrigo de Loredo para Diputados comparten el espacio de Juntos por el Cambio que le birló el triunfo a históricos como Mario Negri y Ramón Mestre. Hoy los dos confluyen contra el kirchnerismo, pero el lunes 15 comenzará otra carrera: la de la gobernación para 2023.

Alejandra Vigo para el Senado y Natalia de la Sota para Diputados son las cartas de Schiaretti, que busca conservar así una fuerte porción de poder para usarlo en dos instancias: una nacional, cuando haya necesariamente una reconfiguración del peronismo después de la derrota del kirchnerismo. Y otra fronteras adentro para tener la chance de marcar por dónde debe ir el futuro de Hacemos por Córdoba.

Para sucederlo hay dos anotados, el vicegobernador, Manuel Calvo, y el intendente de Córdoba, Martín Llaryora. Ambos están jugando fuerte en la campaña, en particular Llaryora, porque sabe que –aunque los comicios son nacionales– la sociedad siempre mide a los gobiernos, más si es el más cercano, el que deja a pie a los vecinos si no funciona el transporte o los llena de barro si no drenan los desagües.

Como fuere lo que venga, el cierre de campaña, el jueves por la noche, los encontró a todos en una carrera contra el gobierno nacional. Los discursos del independentismo cordobés lo marcaron claramente.

Qué está en juego

Córdoba tiene una representación de 18 diputados, por lo cual renueva la mitad, o sea nueve, y tres senadores, todos elegibles este domingo. Actualmente en el Senado están Heriberto Martínez (juecista) y Laura Rodríguez Machado (macrista), ambos de la Alianza Cambiemos.

Y Carlos Caserio, que ingresó como senador por el peronismo cordobés, entonces Unión por Córdoba, pero que pasó a integrar el bloque kirchnerista. Esta es la banca que Schiaretti intenta recuperar con su esposa, Alejandra Vigo.

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El gobernador Juan Schiaretti intenta recuperar con su esposa, Alejandra Vigo, la banca que hoy ocupa el kirchnerismo en el Senado.

El gobernador Juan Schiaretti intenta recuperar con su esposa, Alejandra Vigo, la banca que hoy ocupa el kirchnerismo en el Senado.

Y de los nueve diputados, hay tres radicales: Brenda Austin, Soledad Carrizo (va por la reelección) y Diego Mestre. Dos del PRO: Héctor Baldassi (por la reelección) y Gabriel Frizza. Uno del Frente de Todos, Pablo Carro (tercero en la lista por la reelección, un lugar muy difícil). Tres de Córdoba Federal (schiarettismo): Pablo Cassinerio, Claudia Márquez y Alejandra Vigo (que pasará casi seguramente al Senado). Además, la lista deparará algún movimiento en el gabinete de Schiaretti: Sergio Busso, el ministro de Agricultura y Ganadería, ocupa un lugar relevante, con un ingreso casi seguro.

Si para definir senadores no hay problemas (dos se lleva el ganador y uno el que sigue), las bancas de diputados repartidas mediante el sistema D’Hondt dejan lugar para algo de misterio.

De repetirse los resultados de las Paso, el escenario quedaría así:

Juntos por el Cambio, con 815.460 votos, obtendría cinco bancas.

Hacemos por Córdoba, con 448.176 votos, tres escaños.

Y el Frente de Todos, con 199.556 votos, un lugar.

Pero como la expectativa está en un caudal mayor de electores que el de las Paso, cuando hubo 63,15 por ciento de participación, entonces los números pueden cambiar.

Por eso, los dirigentes están buscando votos de manera desesperada y estarán el domingo por la noche con la calculadora para ver qué resultados ofreció cada estrategia.