¿Se pueden crear 145 mil puestos de trabajo antes de 2030 en la provincia de Santa Fe? Un estudio realizado por ONU Mujeres Argentina para establecer el impacto de la economía del cuidado asegura que sí. Para eso, es necesaria una inversión de casi el 13% del Producto Bruto Geográfico para ampliar servicios a la primera infancia (de 0 a 6 años), para personas discapacitadas y para adultos mayores.
Así lo establece un trabajo realizado a partir de la cooperación entre el Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad de Santa Fe, ONU Mujeres Argentina y la Organización Internacional del Trabajo. El estudio estableció tres escenarios posibles hasta 2030: inversión mínima, media y máxima.
“Entre 2020 y 2030 se plantea un escenario de inversión que tiene que ser progresiva, no es de un momento al otro. Ese escenario de máxima se piensa en la universalización de servicios. Nosotros definimos distintos sectores de cuidados, uno es el educativo, que abarca desde los 0 hasta los 6 años de edad y las personas con discapacidad de 0 a 18 que no están integradas en el sector común y por otro lado, los sectores de cuidados de larga duración, las personas de más de 65 años y las personas con discapacidad severa entre 6 y 64 años”, estableció María Eva Bellini, subsecretaria de Planificación, Evaluación y Cooperación Estratégica de Políticas de Igualdad.
De este modo, se lograría una mejora social a dos bandas: garantizar el acceso de todas las personas a un cuidado de calidad –especializado- y, al mismo tiempo, mejorar la economía por la vía de incorporación de trabajos remunerados que hasta ahora no se pagan.
Cuando se plantea la necesidad de inversión, no se trata sólo de inversión pública. “Las condiciones de máxima implican incrementar la oferta, pero esta inversión no sólo tiene que ser del Estado provincial, porque si nosotros vamos a lo que se define como el triángulo del cuidado, que los últimos datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo refleja muy bien, tenemos cuatro actores que brindan cuidados”, siguió Bellini.
Según esa encuesta, el 88 por ciento de la oferta de cuidados la brindan los hogares, mientras el mercado (por la vía de jardines maternales y geriátricos, por ejemplo) ofrece aproximadamente un 8%, el Estado brinda el uno por ciento y los servicios comunitarios aportan el 3 por ciento. “Hay que ser más equitativo en la participación de esa oferta, que el Estado sume más, así como los sectores privado y comunitarios, que pueden tener distintas miradas en la oferta de ese servicio”, consideró la funcionaria.
En mayo, el gobierno nacional elevó al Congreso un proyecto de ley para crear un Sistema Integral de Políticas de Cuidados, que incluyó –en su punto más difundido- la ampliación de las licencias por paternidad. El 24 de noviembre pasado se desarrolló la primera de cinco reuniones informativas entre el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad de la Nación y las comisiones de Género; de Legislación del Trabajo y de Previsión y Seguridad Social de la Cámara de Diputados. “Este proyecto abarca la cuestión de infraestructura, porque obliga al Estado nacional a invertir determinado porcentaje del PBI en infraestructura de cuidados. Eso sería muy importante para las provincias porque parte de esas inversiones tienen doble fuente de financiamiento, tanto fondos nacionales como provinciales”, explicó Bellini.
La mayor participación del Estado es crucial. “En la actualidad, la inversión del Estado es muy baja y su incremento permitirá, sobre todo, distribuir la sobrecarga en los hogares, porque quienes ofrecen la mayor parte de esos servicios son las mujeres y disidencias, y justamente la mayoría no está remunerada, mientras quienes tienen algún tipo de remuneración lo hacen en condiciones laborales precarizadas o informales”.
Por eso, el estudio de ONU Mujeres plantea la creación de puestos de trabajo de calidad, registrados y con buenos salarios. “En el escenario de máxima se plantea, no solo que participe más el Estado con más inversión en la oferta, sino que también mejore la calidad. A medida que aumentamos ese escenario de cobertura para disminuir el déficit que hoy encontramos, no solo es más inversión en términos de infraestructura, sino que también es la incorporación de más puestos laborales y esos puestos laborales los escenarios que fuimos manejando es ir disminuyendo las brechas entre las mujeres que tienen un salario remunerado promedio y los varones en los sectores productivos que registra la provincia de Santa Fe”.
Como la creación de oferta de cuidados en el sector público implica también nuevos puestos de trabajo, el objetivo que se plantea “no solo es mejorar en términos de infraestructura, sino también incorporar mayores puestos de trabajo, que sean registrados y en calidad”, se explayó Bellini, quien afirmó que al trabajar el presupuesto 2023 con perspectiva de género, identificaron “más de 130 obras que están vinculadas, no solo a incrementar la infraestructura de espacios de cuidado, sino también a mejorar servicios públicos como luz, agua potable, saneamiento y la movilidad, en términos de transporte, para mejorar las condiciones de vida de quienes brindan cuidados, también para que lo puedan hacer en mejores condiciones y destinándole menor tiempo”.
Según la última Encuesta Nacional de Uso del Tiempo, las mujeres destinan 6 horas y media diarias a estas tareas no remuneradas, casi el doble que los hombres, que destinan 3 horas y 40 minutos diarios.
La funcionaria considera que “no se van a poder hacer las transiciones tan revolucionarias de desmasculinizar o desfeminizar algunos sectores si no tenemos ese tipo de distribución y democratización en los cuidados y para eso, la inversión en infraestructura es muy importante”.
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