“La despenalización del aborto es un tema central en una sociedad compleja como la nuestra. Por fin, parte de la clase política argentina se da cuenta que hay una demanda sostenida y organizada de parte de la sociedad que quiere dar este debate, y eso es muy saludable, como pasó con el tema del divorcio en los 80 y con el tema del matrimonio igualitario más recientemente. A algunos les podrá gustar y a otros no, lo que no podemos no mirar el problema”, sostuvo Aguas.
Respecto a la decisión de Macri de habilitar el debate y dar libertad de acción a los legisladores del interbloque Cambiemos, el especialista opinó que “el presidente juega esta carta muy astutamente, en un momento en que el gobierno está necesitado de apoyos. Es una movida política muy hábil, que tiene como consecuencia la discusión de esta temática en el seno de la sociedad y del sistema político argentino”.
En cuanto a la sorpresa de muchos, que esperaban no ver el asunto habilitado durante un gobierno asociado a ideas conservadoras, Aguas argumentó que “actualmente, es difícil poder asociar estos temas a un sector de lo que uno podría llamar la tradicional clasificación de la política entre izquierda y derecha. Hoy en día, estas temáticas atraviesan toda la sociedad: vos podés tener una persona que es votante de Cambiemos pero que tiene una visión diferente sobre la religión”, explicó.
Luego, fue más allá: “Con este discurso, Macri está ocupando el centro político: ese lugar pluralista, complejo, que tiene que contemporizar con diferentes tensiones de la sociedad. Es mucho más fácil quedarse en la extrema derecha o en la extrema izquierda y hacer sólo política de relato o de manifestación de principios. Cuando ocupás el centro, hay que ser más pragmático: hoy, le pegó a la izquierda y a la derecha”.
Temas
Te puede interesar




Dejá tu comentario