lunes 26 de octubre de 2020
Política | Alberto Fernández | Cristina Fernández |

Deuda, lucha contra el hambre y fuertes críticas a la Justicia en el discurso de Fernández

Alberto Fernández dio su primer discurso como presidente en el Congreso. Adelantó que la Argentina no puede pagar la deuda sino crece. También acusó a la Justicia de seguir los vientos del poder político de turno y puso como prioridad el desafío de bajar la pobreza.

Alberto Fernández asumió como nuevo presidente de los argentinos en la tradicional ceremonia ante la Asamblea Legislativa en el Congreso Nacional. Del acto participó el presidente saliente Mauricio Macri, la vicepresidenta Cristina Fernández y la vicepresidente saliente Gabriela Michetti.

Arropado por la marcha peronista y con un intenso cruce entre Macri y Cristina Kirchner, que directamente ni lo miró al presidente saliente, Fernández recibió el bastón presidencial y los atributos del mando. Cristina fue la primera en hablar. "Señor presidente lo invito a dirigir su mensaje a esta Asamblea Legislativa", fue lo único que dijo.

Así juró @cristinafkirchner como vicepresidenta de Argentina°°#argentina #alberto #albertofernandez #fernandez #macri #cristina #Transicion

Al comenzar su discurso, el presidente puso en foco el valor de la convivencia democrática. "Los argentinos hemos aprendido que las debilidades e insuficiencias de la democracia sólo se resuelven con más democracia", planteó el presidente.

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“Vengo a convocar a la unidad en pos de la construcción de un contrato social fraterno y solidario -aseguró Fernández-. Fraterno porque ha llegado la hora de abrazar al diferente. Solidario porque es tiempo de comenzar por los últimos para después poder llegar a todos”. Esta fue una de las ideas ejes de su discurso, la de empezar por los últimos -lo más vulnerables- para llegar a todos.

"Es hora de abandonar el aturdimiento y curar las heridas. Quiero convocar a una Argentina unida. Tenemos que superar grandes muros para poner a la Argentina de pie. Tenemos que superar el muro del rencor y el odio, el del hambre y también el del despilfarro de la energía productiva. No cuenten conmigo para seguir transitando el camino del desencuentro", insistió el presidente.

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El desafío de luchar contra el hambre

Al momento de enunciar prioridades, Fernández comenzó por el desafío de bajar la pobreza. "Más de 15 de millones de personas sufren de inseguridad alimentaria en un país que es uno de los mayores productores de alimentos del mundo. Uno de cada dos niños es pobre en nuestro país. Sin pan no hay democracia ni libertada. Por eso la primera reunión oficial de nuestro Gobierno consistirá en un encuentro de trabajo sobre esta prioridad, el Plan Integral Argentina Contra el Hambre", destacó.

"Hoy el desempleo afecta a casi un 30% de los jóvenes y en tasas más altas a las mujeres jóvenes. Hay más de 1.200.000 jóvenes que no estudian ni trabajan. Debemos garantizar el derecho al primer empleo", señaló el presidente.

La enumeración de los datos económicos fue brutal. "La inflación que tenemos actualmente es la más alta de los últimos 28 años. Desde 1991 la Argentina no tenía una inflación superior al 50%. La tasa de desocupación es la más alta desde el 2006. El valor del dólar entre el 2015 y la actualidad pasó de $9,70 a $63. La pobreza está en los valores más altos desde el 2008. La deuda pública en relación con el PBI está en su peor momento desde 2004, cuando estábamos en default. Se perdieron 152.000 empleos en el sector primario", indicó Fernández.

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La negociación de la deuda

El presidente advirtió que el país es rehén de los mercados internacionales por el nivel de endeudamiento y que para salir de ese escenario se necesitan recetas propias para lograr una Argentina que crezca, con un proyecto de desarrollo y servicios basados en el conocimiento, para agregar valor a las materias primas.

"Resulta fundamental recuperar la economía. No hay progreso sin orden económico. Necesitamos salir de la lógica de más ajuste, más recesión y más deuda que se impuso en los últimos cuatro años y proteger a los sectores más vulnerables", insistió el presidente.

"La deuda no se puede pagar si el país no crece. Para poder pagar hay que crecer primero. Bajo esta premisa asumiremos toda la negociación de nuestra deuda. Buscaremos una relación constructiva y cooperativa con el FMI y con nuestros acreedores. El país tiene la voluntad de pagar pero carece de capacidad para hacerlo. Queremos resolver el problema, pero necesitamos que todas las partes trabajemos responsablemente”, planteó Fernández.

"Quiero que todos comprendamos que el Gobierno que acaba de terminar su mandato, ha dejado al país en una situación de virtual default. Por momentos siento estar transitando el mismo laberinto que nos atrapó en 2003 y del que pudimos salir con el esfuerzo del conjunto social", recordó Fernández.

"El Gobierno saliente tomó una inmensa deuda sin generar más producción con la cual obtener los dólares imprescindibles para pagarla. Los acreedores tomaron un riesgo al invertir en un modelo que ha fracasado en todo el mundo una y otra vez. Nosotros queremos resolver el problema y para eso necesitamos que todas las partes trabajemos responsablemente", insistió.

Queremos un estado constructor de justicia social. Vamos a implementar un sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas Queremos un estado constructor de justicia social. Vamos a implementar un sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas

La situación de la economía

“Las economías familiares se encuentran asfixiadas por los altos niveles de endeudamiento, a tasas usurarias. Hoy nuestros compatriotas tomaron créditos para comprar alimentos y remedios o para pagar las facturas de los servicios públicos. Las abuelas y abuelos se endeudan para comprar alimentos y empezaron a comer menos y peor. La situación de las pymes tiene también proporciones dramáticas”, advirtió el presidente.

"Las pymes requieren un alivio fiscal y estímulos apropiados. La capacidad ociosa de nuestras fábricas, industrias y comercios también constituyen un despilfarro de energías productivas. Queremos un estado constructor de justicia social. Vamos a implementar un sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas”.

“Vamos a impulsar un conjunto de medidas económicas y sociales que comiencen a revertir el rumbo de atraso social y productivo. En los próximos días estaremos convocando a los trabajadores, a los empresarios, a los representantes del campo y a las diversas expresiones sociales para la puesta en marcha de un conjunto de acuerdos básicos y solidarios en la emergencia”, anticipó el presidente.

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"He decidido que no le daremos tratamiento parlamentario al presupuesto nacional proyectado por el gobierno saliente. Sus números no reflejan ni la realidad de la macroeconomía, ni las realidades sociales ni los compromisos de deuda que realmente se han asumido”, sostuvo Fernández.

"Vamos a restituir el Ministerio de Salud, una cartera cuyo presupuesto bajó 45% en los últimos 4 años. Volvieron enfermedades que parecían desterradas, como el brote de sarampión. Vamos a declarar la emergencia sanitaria", recordó el presidente.

La política exterior

"Argentina no debe aislarse e integrarse a la globalización pero con inteligencia y raíces en nuestros intereses nacionales, como hacen los países desarrollos que promueven el bienestar de sus habitantes. Vamos a fortalecer el Mercosur y potenciarlo", aseguró Fernández.

He decidido que no le daremos tratamiento parlamentario al presupuesto nacional proyectado por el gobierno saliente. Sus números no reflejan ni la realidad de la macroeconomía, ni las realidades sociales ni los compromisos de deuda que realmente se han asumido He decidido que no le daremos tratamiento parlamentario al presupuesto nacional proyectado por el gobierno saliente. Sus números no reflejan ni la realidad de la macroeconomía, ni las realidades sociales ni los compromisos de deuda que realmente se han asumido

Fernández también le dedicó una frase a Jair Bolsonaro, el presidente brasileño, con quien tuvo varios cruces. "Con Brasil tenemos que construir una agenda ambiciosa, innovadora y creativa -propuso-, que esté respaldada por la hermandad histórica de nuestros pueblos y que va más allá de cualquier diferencia personal de quienes gobiernen la coyuntura".

Vamos a reformular la distribución de la pauta publicitaria en los medios. El gobierno anterior gastó 9.000 millones de pesos en propaganda oficial. Vamos a reformular la distribución de la pauta publicitaria en los medios. El gobierno anterior gastó 9.000 millones de pesos en propaganda oficial.

Críticas a la Justicia y a los medios

Uno de los párrafos más fuertes de su discurso estuvo vinculado a la Justicia. "Nunca Más a una justicia contaminada por servicios de inteligencia, operadores judiciales, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno. Una justicia manipulada significa una democracia acosada y denegada", advirtió.

El presidente también le dedicó un espacio importante a los medios. "Vamos a reformular la distribución de la pauta publicitaria en los medios. El gobierno anterior gastó 9.000 millones de pesos en propaganda oficial. No queremos avisos pagos con plata de todos para que elogien el gobierno de turno. Queremos que los avisos que paga nuestro gobierno contribuyan a mejorar el proceso de aprendizaje de nuestros jóvenes", aseguró Fernández.

Uno de los párrafos más aplaudidos estuvo vinculado a la política de género: "Vamos a reducir las desigualdades de género. Me pongo al frente de sus demandas. La mayor parte del trabajo doméstico recae sobre las mujeres en la Argentina. Ni una menos debe ser una bandera de toda la sociedad. Es el deber del Estado reducir la violencia contra las mujeres hasta su total erradicación".

Terminar con los sótanos de la democracia

Fernández anunció que dispondrá la derogación del decreto 656 del 2016. "Fue una de las primeras y penosas medidas que la anterior administración promovió y que significó consagrar el secreto para el empleo de los fondos reservados por parte de los agentes de inteligencia del Estado", recordó.

El presidente terminó su discurso destacando la visión estratégica "de su amiga y vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner" para entender este momento de la Argentina.

"También he tomado otra decisión: dichos fondos reservados, no sólo dejarán de ser secretos, sino que serán reasignados para financiar el presupuesto del Plan contra el Hambre en la Argentina. Lo mismo haremos con el resto de los fondos reservados que el actual presupuesto nacional hoy prevé para las otras fuerzas armadas y de seguridad, que serán mantenidos como tales en la medida indispensable, sólo cuando necesidades estrictísimas de defensa y seguridad lo exijan, y siempre con un máximo nivel de control parlamentario", adelantó el presidente.

"Lo digo y reitero con la firmeza de una convicción profunda. Nunca más al Estado secreto. Nunca más a la oscuridad que quiebra la confianza. Nunca más a los sótanos de la democracia", aseguró Fernández.

El presidente terminó su discurso destacando la visión estratégica "de su amiga y vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner" para entender este momento de la Argentina. También se emocionó recordando a Esteban Righi, quien fue procurador general de la Nación, y a Néstor Kirchner.

En el cierre, Fernández dijo que espera que cuando concluya su mandato espera hacer cierta la histórica frase del expresidente Raúl Alfonsín: Con la democracia se come, se cura y se educa".

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