Este viernes al mediodía, el presidente electo, Alberto Fernández, participó junto a José "Pepe" Mujica del conversatorio Cultura Política y Capitalismo Tardío en la localidad bonaerense de Caseros. La actividad fue organizada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero.
En su exposición, Fernández hizo un repaso de la sociedad de consumo “signada por el individualismo y la estética en lugar de la ética”, y repasó algunos conceptos al estilo catedráticos –Fernández es profesor en la UBA– para dejar en claro cuál es su pensamiento, que, según explicó “tiene un poco de Perón pero también de la revolución hippie de los años ‘60”.
“Los medios de comunicación son sistemas de control social y los dibujos animados son sistemas de control social”, sostuvo Fernández.
Y reflexionó: “Disney es un gran moralista, que nos enfrenta frente al dolor y siempre la metáfora dice que van a ganar los buenos. Con metáforas nos muestra nuestra vida habitual, con un elemento subyacente que es siempre el triunfo de los buenos sobre los malos”.
Haciendo un repaso histórico de la cultura del consumo, Fernández dijo que, tras la Segunda Guerra Mundial, “apareció la Warner” y dio comienzo al posmodernismo.
“Yo creo que con la Warner empezó el posmodernismo. Esos dibujos animados como Bugs Bunny, el Pato Lucas y el Gallo Claudio son una disputa entre un tonto y un vivo, donde siempre gana el vivo”, explicó.
Y remató: “¿Han visto un estafador más grande que Bugs Bunny? Fue el modelo de muchos chicos. Fue un modelo de gran promoción del individualismo. El individualismo del vivo que pesaba por sobre el otro, por el que necesitaba. El correcaminos era un vivo y al coyote le hacía explotar todas las trampas. Después el correcaminos quedaba maltrecho y el coyote disfrutaba de su viveza. Hubo una generación que se formó con eso”, remarcó.
“Después el animé japonés inyectó la lógica de la violencia y las disputas en los dibujos animados y la vida de las pandillas. Todas las sociedades tienen momentos de reacción. Por ejemplo, el hipismo fue un momento de reacción a esa sociedad de consumo de los años 60”, dijo el presidente electo.
“Los hippies, tan maltratados por la historia, fueron jóvenes que dijeron ‘dejemos de consumir’. Vivamos con libertad el amor. Basta de guerras. Viva la paz. Y perdieron. Pasaron a la historia como unos locos pelilargos y sucios. Y fueron una revolución en ese tiempo”, sostuvo para luego aclarar que comparte esos ideales.
“Cuando me preguntan por qué pienso como pienso les digo que yo no soy sólo el resultado de lo que Perón nos dejó, también soy el resultado de Bob Dylan, de los Beatles. Yo tenía diez años y leía revistas para hippies. Compré todo eso y creo en eso. La sociedad de consumo nos hizo perder todo esto”, lanzó.
Por eso, llamó a reflexionar sobre la “felicidad”, y compartió unos conceptos del ex presidente uruguayo, Pepe Mujica.
“El objeto de la vida es la búsqueda de la felicidad como dijo Aristóteles y ¿qué es la felicidad? Pepe dice que es ser feliz con lo que tengo y no atormentarme por lo que no tengo. Hay que andar por la vida ligero de equipaje. Así uno vive más libre”.
Y cerró: “A esa forma de vida yo la valoro mucho, aunque es muy difícil que me la entiendan en este tiempo signado por la estética y no por la ética”.
Previo al discurso de Fernández, Mujica destacó que Fernández es un "amigo necesario e imprescindible en esta batalla por ser una América que sea nuestra Nación", y consideró que "es un honor tener a un amigo que consiguió una changuita de presidente", lo que despertó las risas del auditorio.
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