Tienen 14 años, asesinaron a Jeremías Monzón y volvieron a sus vidas habituales: ¿representan un peligro?
Según Emiliano Avila, psiquiatra forense y docente de la UNL, hay que analizar caso por caso: "Algunos cerebros son moldeables. Otros, no tanto".
A Jeremías Monzón lo torturaron y luego lo asesinaron con más de 20 puñaladas. Dos de los menores que cometieron el crimen, volvieron a sus casas por tener menos de 16 años.
La víctima: tenía 15 años, vivía en la ciudad de Santo Tomé, y poco antes de su muerte había compartido un video en el que un grupo de adolescentes mantiene relaciones sexuales con una chica de 16 años.
Los victimarios: la misma chica de 16 años que aparece en el video y otros dos adolescentes, de apenas 14 años.
pedido de justicia x jeremias monzon
Jeremías Monzón tenía 15 años, vivía en Santo Tomé y fue asesinado por otros menores de edad.
Un mes después del crimen, el macabro video registrado durante la tortura y el homicidio de Jeremías -que estaba en manos de los investigadores- se viralizó a través de Whatsapp.
Desde el Estado se informó que ambos adolescentes reciben el acompañamiento de personal especializado de las áreas de Minoridad, pero no se explica detalladamente en qué consiste ese seguimiento, si los chicos son realmente conscientes de lo que hicieron y si reciben un tratamiento que, al menos, reduzca las posibilidades de que vuelvan a protagonizar situaciones de semejante nivel de violencia.
La viralización del video del homicidio no solo reabrió interrogantes sobre la posibilidad de que estos menores -que están en libertad- representen un peligro para otras personas, sino también sobre el riesgo que ellos mismos corren frente a la eventualidad de que alguien intente vengar la muerte de Jeremías.
Las respuestas más frecuentes ante esta situación se repiten casi al unísono: que no hay herramientas adecuadas para tratar a estos menores, que existe un gris en la legislación, que no hay centros de tratamiento para reencausar -o al menos intentarlo- a estos chicos, que se debe reducir la edad de imputabilidad penal en la Argentina, que es un debate difícil, entre tantos otros argumentos.
Mientras tanto, estos chicos de 14 años volvieron a sus vidas habituales, a pesar de las posibilidades ciertas de que representen un peligro para otros, o que ellos mismos estén en peligro.
"Comprensión", la palabra clave
El Dr. Emiliano Avila es psiquiatra forense, docente en la Universidad Nacional del Litoral y con experiencia en investigaciones penales. En el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, analizó el caso del homicidio de Jeremías Monzón y la situación de los menores inimputables que cometen este tipo de crímenes: "La palabra clave en estos casos es 'comprensión'. Ya sea en menores o en mayores, determinar si la persona comprendió sus actos es la clave desde el punto de vista de la psiquiatría forense", resaltó.
emiliano avila psiquiatra forense
Emiliano Avila, psiquiatra forense y docente universitario.
- Estos chicos de 14 años..., ¿comprendieron lo que hicieron?
- Está la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad. El Código Penal argentino es de 1921 y está totalmente descontextualizado. Igual, desde el punto de vista psiquiátrico forense, es muy difícil trazar una línea de corte.
No existe una línea de corte exacta, ya que se trata de psiquis que van evolucionando, que van madurando, integrando el concepto de lo que es quitar una vida, abusar sexualmente de otra persona, etc. La comprensión se va adquiriendo.
- En términos promedio, ¿un cerebro de 14 años está en condiciones de entender que torturar y asesinar a una persona está mal?
- La respuesta es que depende. Es caso a caso. Siempre se debe evaluar persona por persona, y más aún cuando se produce un delito en grupo, en el que participan varias personas.
En esos casos, hay distintos roles que cumple cada uno. Tal vez, por separado, alguno de esos chicos no hubiese cometido el delito.
Hay que evaluar, en casos de grupo, qué personas tienen una psiquis que se puede salvar y en qué casos es más difícil.
- Sin embargo, nadie analizó quiénes tienen una psiquis que se puede salvar y quiénes no la tienen. Todos los menores de 16 años volvieron a sus casas.
- Sí... Si se diera el caso de que el delito fuera cometido por una persona con alguna enfermedad mental, entonces va a una institución especializada. Pero fue este caso, como sucede en la mayoría de las situaciones.
Crimen de Jeremías Monzón: no hay dónde tratar a los menores que cometen delitos graves
- ¿Existen instituciones para menores que cometen un crimen, sin tener alguna patología psiquiátrica?
- No solo no hay instituciones para los que no tienen algún problema psiquiátrico. Tampoco las hay para los que sí la tienen. Salvo que sean personas con recursos económicos.
Para el caso de estos chicos, no hay un lugar donde tratarlos.
- Un psicópata, ¿nace o se hace?
- Un psicópata se hace... Tiene alguna predisposición en cuanto a la base hereditaria, pero luego el ambiente es el que va moldeando. La psicopatía es una forma de ser, no es una forma de estar. El psicópata no se va a modificar.
- ¿Un psicópata siempre es violento?
- No. Tanto es así, que el 3% de la población en general es psicópata. El psicópata camina entre nosotros, puede ser un empresario exitoso, un héroe de guerra... No se debe asociar la palabra 'psicópata', con la palabra 'asesino'.
A estos chicos, el ambiente los fue moldeando. Y cuando se actúa en grupo, obviamente puede haber un individuo con características psicopáticas y otros que no, pero se suman a la acción.
desaparecido jeremias monzon
Luego de matarlo, los asesinos de Jeremías Monzón improvisaron una lápida con su nombre en el Parque del Sur.
Los menores homicidas volvieron al mismo ambiente que los moldeó
- Es decir que, por ser inimputables, estos chicos volvieron a ese mismo ambiente que los moldeó de esta manera.
- Sí.
- ¿Y cómo hacen para salir de esa situación, de ese ambiente que los moldeó así?
- Es muy difícil. Seguramente están en un estado de peligro y vulnerabilidad. Lo ideal es hacer un seguimiento muy estricto de estas personas, porque de lo contrario, la vida continúa y no hay una bajada de línea desde lo mental sobre la gravedad de lo que sucedió.
- ¿A los 14 años el cerebro todavía se sigue formando?
- Sí, hasta los 18 años aproximadamente.
- En estos cuatro o cinco años que restan para llegar a los 18, ¿los cerebros de estos chicos pueden transformarse?
- Siempre hay tiempo de tratar de hacer algo en un cerebro en formación. Habrá alguno que todavía podrá ser más moldeable, y habrá otros que no tanto.
- Lo que hicieron estos chicos, ¿puede condicionar sus cerebros del futuro?
- Moldea y deja una huella imborrable. Puede ser una huella que los lleve a pensar en no volver a hacerlo, o en hacerlo de nuevo. Pueden ser ambas consecuencias.
- El hecho de que el caso se prolongara en el tiempo -lo torturaron, lo mataron, fueron al Parque del Sur, improvisaron una lápida-, ¿tiene alguna importancia?
- Claro... las conductas posteriores hablan. Iban por más. Eso habla... Hasta de la burla y el desafío. Pero es necesario mantener la cabeza fría y pensar con objetividad.
Esto sucede en un contexto donde también hay más suicidios adolescentes. Yo tengo muchos más pacientes adolescentes en mi consultorio. Esto forma parte de un contexto.