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Policiales Ejército Argentino | secuestro extorsivo | Gálvez

Se negó a declarar el empleado del Ejército Argentino detenido por un secuestro extorsivo en Gálvez

Se trata de un administrativo que fue detenido el jueves tras un allanamiento del Departamento Antisecuestros de la Policía Federal. Este viernes fue imputado y permanecerá detenido hasta que el juez resuelva su situación procesal.

Jonatán David Oscar Petri (43), el empleado del Ejército Argentino detenido por el secuestro extorsivo de un hombre de 27 años en la ciudad de Gálvez, ocurrido el pasado 14 abril, se negó a declarar este viernes en la audiencia indagatoria que tuvo lugar en la Fiscalía Federal N°1 de Santa Fe, en donde se instruye la causa.

Asistido por la defensa pública, Petri guardó silencio durante la audiencia en donde además el fiscal del caso, Gustavo Onel, le imputó la coautoría de secuestro extorsivo agravado por ser la víctima una persona discapacitada.

Provisoriamente permanecerá detenido en la sede la Policía Federal de la capital provincial, hasta tanto el juez Reinaldo Rodríguez, a cargo del Juzgado Federal N°1, resuelva su situación procesal: es decir, determine si dicta el procesamiento, con prisión preventiva o no, o si dicta alguna medida diferente, como lo puede ser la falta de mérito.

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El empleado del ejército fue detenido el jueves en horas de la mañana cuando se encontraba en su casa del barrio militar de la ciudad de Fray Luis Beltrán. Dicha detención, fue ordenada por el fiscal Onel, luego de una investigación realizada por los detectives del Departamento Antisecuestros Norte de la Policía Federal Argentina que detectaron como Petri habría tenido participación en el secuestro ocurrido minutos después de la medianoche del 14 de abril pasado.

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El procedimiento se concretó en horas de la madrugada.

El procedimiento se concretó en horas de la madrugada.

Aquella noche, Nicolas M., la víctima del caso, fue abordado en la esquina de Maipú y Corrientes cuando regresaba del trabajo a su casa. Los secuestradores lo subieron a un Ford Focus gris y huyeron de la ciudad de Gálvez hacia el sur provincial.

Durante el secuestro, los raptores se comunicaron en reiteradas oportunidades con el teléfono de la madre de la víctima y le exigieron el pago de 200.000 dólares a cambio de liberar a su hijo. Primero le enviaron un mensaje, minutos antes de la 7 de la mañana, que decía "no es joda, 200 mil dólares o no le ve más, si llama a la cana no lo ve más".

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En medio de la trama extorsiva, uno de los secuestradores hizo una llamada perdida desde su teléfono al celular de la madre de la víctima por lo que rápidamente se estableció de quien era esa línea telefónica.

Esa llamada fue la huella que conectó Franco Lionel (35) y Martín Uriel Quevedo (36) con el secuestro, ya que el celular del joven secuestrado registró impactos en la misma posición de cobertura que el teléfono de Quevedo (Franco).

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Por su parte, Martín Uriel fue ligado a la causa luego de comprobarse que su teléfono, durante las horas en que la víctima estuvo cautiva, tuvo por lo menos 14 impactos de antena en Rosario, San Lorenzo y Aldao, las zonas a las que el joven galvense fue llevado tras ser raptado. Sumado a ello, los investigadores comprobaron que Martín Uriel Quevedo era titular registral del Ford Focus que se utilizó para cometer el secuestro extorsivo.

Tras ser detenidos una semana después, los hermanos Quevedo fueron indagados y luego procesados con prisión preventiva como coautores secuestro extorsivo agravado por ser la víctima una persona discapacitada, un delito cuya pena parte de los diez años de prisión en adelante.

La investigación continuó y luego de una serie de peritajes a los teléfonos de los hermanos quedó bajo sospecha el empleado del ejército Jonatán David Oscar Petri, ya que el mismo es cuñado de los Quevedo y titular de una casa en construcción de la localidad de Andino (calle Miguel Pafundi) a donde la víctima fue privada de su libertad tras ser secuestrada en Gálvez. En esa línea, se determinó que Petri comunicó con Franco Quevedo a las 11:59 y 12:08, justamente en el horario en que se dio la liberación de la víctima en un descampado.

Sumado a ello, los investigadores hallaron en la casa en construcción un porta equipaje que se presume sería el que tenía el Ford Focus que utilizaron los Quevedo al momento del secuestro (según establecieron los registros fílmicos) y que tras liberar a la víctima lo retiraron y dejaron en dicha obra en construcción.